Academia en pandemia

La pandemia originada por la enfermedad corona virus (COVID-19) ha inducido dificultades sin precedentes en todos los aspectos de la vida humana, especialmente en la educación con el cierre masivo a nivel mundial de las instituciones educativas. En nuestro país, la situación social venía en deterioro previo a la pandemia debido al alto índice de pobreza y pobreza extrema sumado a otras situaciones reflejándose en un descontento social. Ante esta contingencia, las instituciones educativas venezolanas reaccionan positivamente a proporcionar continuidad escolar abriendo las puertas a nuevas modalidades no presenciales que puedan ajustarse a la realidad, sin embargo, estas nuevas estrategias no presentan políticas económicas consolidadas, dificultando el desarrollo de las mismas y debilitándose con ello el sector.

Parte de estas, originaron el despliegue de modalidades de aprendizaje a distancia con empleo de diferentes formatos con o sin uso de la tecnología y escasa movilización de toda la comunidad universitaria, la atención a la salud, el bienestar integral de las y los estudiantes establecen un punto crítico para la resolución de las actividades. Al respecto, el no estar preparados para la continuidad educativa en línea: la existencia de resquicios digitales, adaptación de los procesos de evaluación, necesidades de apoyo logístico, recursos de redes de conexión, equipos de sistemas computarizados, impacto psicológico y socioemocional en la comunidad educativa, priorización de grupos vulnerables aquellos que fueron más afectados por la situación.

Así mismo, los educadores se han forzado a aplicar estrategias que les permita continuar con la enseñanza siendo algunas no idóneas para la educación a distancia, debido a la ausencia de estructuras de evaluación, un portal digital de apoyo a docentes o estudiantes y la capacitación requerida para el manejo adecuado de estas herramientas digitales. La educación presencial y a distancia difieren dado al uso obligatorio de tecnología llevando a un cambio de paradigma en la vida cotidiana.

*Al respecto, el aula a distancia o presencial convergen y divergen participando en un programa educativo que es interpretado de formas diferentes. Apenas 44.3% de los hogares cuenta con computadora, 56.4% cuenta con conexión a Internet y 10.7% acceden a Internet fuera de su hogar (INEGI, 2020). Otro punto de distinción es la relación humana que se puede establecer en estos dos escenarios.

Mientras que en un aula el profesor tiene la inmediatez de la comunicación con sus estudiantes, en un evento a distancia la interacción depende de conexiones, velocidad de transmisión de datos, video y audio de calidad, tratando de alcanzar el objetivo de crear un espacio que permita un aprendizaje genuino y significativo por medio de los recursos disponibles, en el momento que el docente y el estudiante se encuentran con las características del programa educativo al que ambos pertenecen, se logran los objetivos.

*Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) (2020). Tecnologías de la información y comunicaciones TIC's en hogares. México: INEGI.

ingoneprado@gmail.com

Docente de la Universidad Politécnica Territorial del estado Portuguesa "Juan de Jesús Montilla", adscrita al PNF en: Agroalimentación. Coordinadora de Vinculación Socio Integral y Coordinadora de los laboratorios: Semilla y Biotecnología de la UPT del estado Portuguesa "Juan de Jesús Montilla".



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