Universidades inútiles o universitarios incapaces

Las universidades venezolanas, desde la IV República, hasta hoy, en la V República, para lo único que han servido es para formar profesionales como mano de obra medianamente calificada, desde la mediocridad disfrazada de academia y alta episteme. Y esta vergüenza universitaria sucede porque éstas están diseñadas al servicio del Estado burgués, con la ignorancia aprendida como norma y la enseñanza de las mañas y actos de corrupción como un valor destacado dentro del contexto del capitalismo periférico de los países semicoloniales y atrasados, lo que nos ha llevado a algunos a replantearnos con desazón, qué hacer con estas universidades inútiles y/o de universitarios incapaces, en unas arenas movedizas de un modelo de universidad que fuerza por la preservación de sus antivalores y la restauración de la IV República, como cuartel fasciogolpista en cada universidad, mientras que en las antípodas, desde el poder político, muchos de los que tienen poder de decisión, se plantean una revolución bolivariana, socialista y chavista, pero sin tocar a las universidades y los intereses de una clase de parásitos y corruptos que las rigen, ahora, cual monarcas. Otros, dándolas de geniales o Thinktank, han jugado al desgaste y deterioro de las universidades, en todo sentido, como escupiendo pa´rriba. Y todos lo estamos pagando muy caro.

Esto lo podemos corroborar en las excepciones que confirman la regla, cuando uno que otro egresado universitario o un docente-investigador de cualquiera de nuestras universidades venezolanas, son exhibidos como algo excepcional en alguna investigación, descubrimiento científico o aporte profesional.

Otra prueba fehaciente la vemos en el seno de nuestras universidades, con aquello de la fonética castellanizada del "péiper" (Paper, en inglés), es decir, de los ensayos o supuestos artículos científicos, con un máximo de veinte (20) páginas, en sustitución del libro o la investigación densa, en donde podemos leer, me refiero a los péipers, una retahíla de citas de las citas que soban lo que otros autores canónicos dicen, con tres o cuatro estupideces que, por moda canónica (aunque parezca paradójico) se muestran como el producto del ingenio, y luego, es exhibida como verdad de fe, con aquello del "criterio de autoridad", propio de las universidades medievales. Y siguen las excepciones que confirman la regla en un universo de piratería académica, con el postmodernismo como moda que todo lo justifica y lo comprende.

En este contexto, hemos llegado a la presente fecha, con absolutamente todas las universidades, las antiguas, emblemáticas y las fundadas en los últimos diecinueve años, bajo el mismo modelo de universidad al servicio del Estado burgués, pero con fraseología y consignas revolucionarias, convertidas en meros espacios para la certificación de cualquier banalidad con pose universitaria y académica, para que se les entregue un título a sus egresados y, mientras tanto, esos espacios sirven de cuartel del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU), incluso, con mayor dominio, control y radio de acción que las nueve bases militares que los gringos tienen en su colonia, Colombia, hecho que he denunciado formalmente, ante la Fiscalía General de la República y la vieja Asamblea Nacional (AN), desde el año dos mil trece (2013) y que me ha costado intentos de homicidio en mi contra, enemigos anónimos y conocidos, pero ninguna de estas instituciones ha hecho nada al respecto, lo que ha permitido que todos los profesores, empleados y estudiantes reclutados y en la nómina de la National Endowment For Democracy (NED), hayan reclutado a los asesinos autores materiales de las barricadas de terror y muerte de los años, 2013, 2014, 2016 y 2017.

Y, en el ahora, desde el 2017, aún más, en lo que va de este año 2018, producto del terrorismo económico del que somos víctimas la mayoría de los venezolanos, la vida laboral de los trabajadores universitarios, también se ha caotizado, con sueldos miserables, porque no gozamos de estima social y porque no somos valorados en su justa dimensión, por parte del gobierno revolucionario, mientras que por otro lado, cualquier aumento miserable de trabajadores de segunda clase, ha sido y seguirá siendo pulverizado con la hiperinflación desatada, la misma que los supuestos sesudos académicos cabronean y justifican, congraciándose con sus verdugos y aliados con ellos, de manera tal que, desde la universidad, no ha parido ninguna propuesta seria para enfrentar los desmanes y desequilibrios económicos, más allá de tres mentiras aprendidas en las escuelas y egresados de economía, ciencias administrativas y financieras, tales como: "hay que desmontar el Estado y que sea el mercado el que rija la economía"; "hay que liquidar el control de cambio"; "hay que endeudarse con el Fondo Monetario Internacional"; "hay que dolarizar la economía nacional"; "hay que salir de Chávez" y "hay que salir de Maduro".

Esta tragedia en las universidades ha traído como consecuencia el que muchos estudiantes universitarios, profesores, obreros y empleados, estén emigrando masivamente, abandonando las universidades, mientras que sus autoridades universitarias y muchos de sus gremios, sobrevivientes (porque han robado y siguen robando en el seno de estas universidades), se encierran en una farsa de lucha universitaria que no es tal, apelando a la mentira como arma política, como aquella de dividir o clasificar a las universidades entre autónomas y no autónomas, mientras que desconocen que en el artículo 34 de la Ley Orgánica de Educación (LOE) y constitucionalmente, en el artículo 109 ((CRBV: 1999), se contempla que todas son y gozan de autonomía universitaria, sólo que unas son experimentales, como cualidad para flexibilizar mecanismos organizativos y de consolidación de la universidad y otras universidades ya no son experimentales.

Otras de las miserias de las universidades está en el atornillamiento de las autoridades universitarias que no han llamado a elecciones, porque se encaprichan en desconocer las leyes y porque desde el máximo poder judicial, desde el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), ha habido una grosera, insultante y cómplice cabronería con ellos, con la derecha universitaria, porque, me cuento entre los que hemos recurrido a esta instancia a pedir elecciones democráticas y participativas, pero en el TSJ no le han parado bolas, sin considerar que toda justicia tardía es injusticia y todo silencio y retardo administrativo, es tan corrupto como el acto denunciado. Pero, ni la Sala Electoral, ni la Sala Constitucional, ni la Sala Plena, ni el magistrado Maikel Moreno, se pasean por esta idea, porque eso les importa un rábano y porque la justicia y la revolución, tal vez, para ellos, consiste en el efectismo y otras determinaciones.

Y si por el lado gremial nos ponemos a jurungar, resulta que desde la IV República, con el vicio de las "Normas de Homologación", como acto de traición a la clase trabajadora y contra la "Contratación Colectiva", se establecieron asociaciones civiles de profesores que se arrogan las competencias de los sindicatos, queriendo imponer por la vía del hecho una representatividad ilegal de la FAPUV, que nuclea a todas las asociaciones civiles, las llamadas APUs, contrarios a las agremiaciones sindicales que representan a los empleados y obreros, en la IV y en la V República, más los sindicatos organizados y fundados en revolución, lo que ha devenido en la Federación de Trabajadores Universitarios de Venezuela (FTUV), circunscrita en la Central Bolivariana Socialista de los Trabajadores (CBST).

Esta pugna de representación y representatividad, ha traído como consecuencia el que la FTUV-CBST haya alcanzado acuerdos socioeconómicos con el Ejecutivo Nacional, en amparo de los trabajadores, aunque siempre insuficientes respecto de la hiperdevaluación e hiperinflación, que no se resuelven solo con aumentos salariales y beneficios socieconómicos, sino con políticas, algunas de ellas muy enérgicas, que enfrenten la anarquía de precios, desabastecimiento programado, bachaqueo y corrupción generalizados.

Pero, temas como éstos, para salir de la crisis económica nacional y enfrentar sus lacras, no son tocados en las universidades, excepto por algunas individualidades. Hoy, tenemos universidades devastadas y convertidas en cuarteles del gobierno estadounidense, mientras que la mayoría del personal que allí labora está condenado a pasar hambre o a irse del país, por razones de hambre y miseria.

En fin, ahí tenemos los resultados de lo que muchos advertimos y denunciamos en su momento. Hoy tenemos unas universidades inútiles, con otros inútiles universitarios incapaces, como los tres bobotes que pretenden paralizar lo que ya está paralizado, pegando berrinches por las redes y llamando a un paro de lo que ya está parado hace tiempo. Ojalá, si no es tarde, podamos tener una revolución profunda en las universidades, con el rescate de la estima social, con sueldos dignos, para el buen vivir y vivir bien. Pero, fundamentalmente, ojalá, algún día nos propongamos tener universidades al servicio del Pueblo, del Estado Comunal, con profesionales aptos para el desarrollo de una economía productiva nacional. Esa decisión está en manos del presidente Nicolás Maduro. Ojalá! La verdad verdadera es que una revolución sin cambios profundos en el sistema educativo y en sus universidades, no pasa de ser más que una revolución boba, es decir, una farsa.

NOTAS NECESARIAS:

1. El triunfo de Andrés Manuel López Obrador en México, no significa ningún triunfo para la izquierda, ni para el Pueblo mexicano y los hermanos indígenas. Este señor es un populista, cuyo traje de "progresismo" lo hace potable para los amos imperiales y para embaucar a los pendejos que confunden el socialismo con cualquier acto de populismo. Parece que ha ganado las elecciones el menos malo. Algún día, México se alzará con una revolución de los Pueblos originarios, a lo zapatista, quechua, zapotecas, toltecas, totonacas y aztecas. Ese día llegará.

2. Al mundo occidental pareciera hacérsele común ver, leer y ser testigos de cómo están los judíos exterminando a los palestinos de la faz de la tierra. Este genocidio no se para con discursos eufemísticos, ni con oraciones. Advierto que EEUU e Israel están abriendo las compuertas a una nueva guerra mundial.

3. No hay duda alguna de que el gobierno del pornopuritano retroconservador se aprestar a dar el golpe final contra Venezuela, no sólo contra Nicolás Maduro y el chavismo. También, seremos víctimas de las garras imperiales. No nos queda otra que luchar y vencer o luchar y morir. Pero, lucharemos.

 

 



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Luis Alexander Pino Araque


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