Carta para mis estudiantes de medicina de la Escuela José M. Vargas (UCV) en tiempos de guarimbas

Estoy consciente que las palabras que voy a escribir crearán sentimientos de rechazo, ruptura de relaciones con algunos de mis estudiantes e incluso, posiblemente odio hacia mi persona, pero a estas horas del día y el cariz que han tomado las protestas de los estudiantes en algunas regiones del país, se requiere que se les hable y se les escuche, no yo solamente, sino mis colegas de cualquier tendencia política que están observando como el odio está floreciendo en los corazones de estos muchachos y con el riesgo que se instale permanentemente.

Ya toda la Escuela, toda la comunidad de la Escuela de Medicina José M. Vargas de la querida UCV, sabe de mi posición política, no la he ocultado y mucho menos lo voy hacer ahora en esta carta, la cual considero debe ser honesta para uds, a quienes respeto, independientemente de sus posiciones y visiones del país, algo que he cuidado durante estos 25 años de profesor y que pienso seguir haciéndolo. He sido diáfano con muchos de uds de lo que pienso, lo he sido tanto en mis clases como en reuniones públicas y privadas.

En nuestro país se ha desarrollado una situación política que refleja muy bien los intereses antagonistas de sectores de la población, intereses de larga data, de los cuales algunos de ellos están muy alejados del bien común, de los intereses de la Patria (espero que no le haya creado un sentimiento desagradable y dejen de leer porque mencioné la palabra Patria). Palabra Patria que nos la enseñaron en nuestra escuela primaria, que algunos nunca comprendieron su significado y que ahora, en esta coyuntura política, han empezado a descubrirla pero con otro cristal e intenciones.

Ustedes no pueden perder el horizonte que se establecieron cuando decidieron estudiar medicina: el de servir al pueblo, al ser humano sin discriminación alguna. Es parte de su misión, por lo que no puede haber nunca el sentimiento del desprecio y del odio, mucho menos al paciente que requiera de sus servicios gratuitos o privados. Si esto es una primicia, entonces ¿por qué han permitido que en estos últimos meses, incluso, años, su posición política esté por encima de cualquier elemento ético, principio o valor? Lo menciono, porque he sido testigo de la ausencia de una conducta ética en muchos de ustedes ante una serie de hechos que ameritan detallar. Veamos

Al NO rechazar la violencia y los crímenes cometidos en las últimas semanas de algunos de las filas del sector estudiantil opositor al gobierno de Maduro Moros. Es más, mucho peor, cuando uno lee cientos de mensajes de tweeter y expresiones públicas que apoyan esta barbarie, algunos provenientes de manos estudiantiles; y antes que me refuten mis palabras con que los cuerpos policiales también han cometido asesinatos, nosotros hemos rechazado y el mismo gobierno, quien ha actuado para que los culpables sean detenidos y les sean abiertas las averiguaciones penales. Son hechos notorios y públicos. Las guarimbas han ocasionado destrucción, violencia y derramamiento de sangre de venezolanos, que incluso, estaban ajenos al conflicto. Eso es la verdad. Debemos rechazarlas por encima de cualquier posición ideológica. El odio no debe imperar.

Hay un segundo aspecto. Sus protestas que pudiesen pensarse que fueron legítimas al inicio de esta locura, las exigencias se fueron convirtiendo a una velocidad desenfrenada a medida que pasaban las horas en una exigencia subversiva, insurreccional, pidiendo la “salida” del presidente Maduro, usando situaciones nacionales particulares, por la cuales, el Estado ha actuado para corregir. Sin embargo, yo les hago las siguientes preguntas: Si las condiciones socio – económicas están tan terribles como algunos de ustedes expresan ¿Por qué en las dos últimas elecciones que han ocurrido en el país, el 14A y 8D, el sector chavista ha obtenido victorias nítidas, las mayorías votaron por esta opción? Y no caigamos en la simpleza, sería engañar a la inteligencia, de que el CNE cometió fraude. Hasta el día de hoy NO ha habido presentación de ninguna prueba por los partidos perdedores. Pero hay otra pregunta mucho más contundente para su razonamiento: ¿por qué en estos días de guarimba, los sectores populares no han salido? ¿Por qué somos tarifados como algunos de forma clasista y discriminadora han vociferado? A pesar de la permanente guerra económica que ha sufrido la población en general, los sectores populares, quienes son las más afectados, no hemos protagonizado las protestas ni mucho menos un 2º caracazo, tal como lo esperaban los líderes de la oposición. Hay razones y una de ellas es que no jugamos su mismo juego, queremos paz pero también queremos esta revolución y la defenderemos, así sea con la PAZ. No caeremos en las provocaciones terroristas del sector opositor.

Un elemento final y el más grave, como lo veo, de cómo se ha perdido la ética. Han salido no solamente voces, sino conductas, dentro y fuera de las fronteras del país, para solicitar la intervención extranjera, como la salida final. Cuando un ciudadano llega a estos extremos en contra de la Patria por intereses particulares, sabiendo lo que eso ha implicado a otros países como Irak, Libia, Siria, Ucrania, eso es sencillamente una traición a la Patria y no podemos aceptarlo bajo ninguna circunstancia. La Patria primero, es nuestra tierra donde crecemos amamos y nuestros hijos tendrán el derecho de disfrutarla en sana paz sin la presencia de ninguna bota de potencia extranjera. Lamentablemente, he leído y oído de estudiantes universitarios, de la misma escuela esgrimiendo esta exigencia, por lo que me he preguntado de dónde se originó este sentimiento antinacional, anti país.

Mi respuesta ante esta última interrogante es que se ha desarrollado un plan bien organizado de larga data por diversas instituciones internacionales combinada con nacionales, identificadas con el gran Capital y el gobierno de los EEUU y países de Europa para reclutar, formar y activar a muchos de ustedes. He sido testigo numerosas veces como en los últimos 5 años, algunos estudiantes de esta Universidad, incluso de esta misma Escuela, han pedido permiso para salir del país para realizar cursos de formación política, de “relaciones publicas”, de formación ciudadana, consciente yo del real objetivo pero impedido de evitar, por mis propios principios democráticos, este accionar peligroso para la Democracia de mi país.

Algunos de sus “lideres” estudiantiles” están involucrados en esto muy bien, están conscientes de esta componenda, tienen agenda oculta y han logrado convencer al resto de ustedes a través del manejo del odio y medias verdades para sus intereses mezquinos y anti-nacionales. A ustedes les toca desenmascararlos si son realmente estudiantes universitarios, a ustedes les toca alzar las banderas legitimas estudiantiles de exigir cambios, de protestar, es propio de la juventud, pero con la mira en el pueblo y buscando conjuntamente satisfacer los intereses genuinos de una nación. NO permitan que estos miserables jueguen con sus anhelos, con los anhelos de un pueblo noble que ya ustedes han vistos en el hospital Vargas, frente a frente. La conciencia debe despertar y buscar la verdad como universitarios que son. No les pido que cambien de posición política, les pido únicamente que paren la violencia y el odio que te están sembrando sus líderes, tus adultos que están cercanos a ustedes. Venezuela es su madre Patria, no hay otra.


PD: He escrito esta carta pública porque NO habido espacio en mi propia escuela para el debate presencial necesario, gracias a la “flexibilidad” de las actividades académicas que han decretado las autoridades rectorales de la UCV, de los adultos pues, por las cuales han dejado vacías las aulas.

El autor es: Prof. Escuela de Medicina José M. Vargas, UCV

miguelacho1998@hotmail.com


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