En su IX Aniversario

UBV: revolucionando la mente y el corazón de nuestra Patria bonita

A nueve años de la creación de la Universidad Bolivariana de Venezuela (17 de julio de 2003) es un motivo de orgullo no solo formar parte de los trabajadores académicos del Programa de Formación de Comunicación Social sino también como estudiante del Doctorado en Ciencias para el Desarrollo Estratégico ofertado por la Dirección General de Producción y Recreación de Saberes que me ha permitido por una parte crecer como ciudadana y profesional comprometida con el país y por otra, la posibilidad de producir conocimiento desde las necesidades, intereses y expectativas de nuestro pueblo en la construcción de una nueva institucionalidad que configurada en nuestra queridísima y respetada Constitución de la República Bolivariana de Venezuela aprobada por el pueblo venezolano en 1999 exige el desarrollo de un pensamiento emancipador y revolucionario.

La UBV como hija de la Revolución Bolivariana mantiene desde sus inicios la conciencia del permanente reto y desafío que la historia le ha dado tanto en el campo político como académico. La Universidad Bolivariana de Venezuela es una Universidad política, que lejos de  adoctrinar  masas y preparar profesionales para ocupar un puesto de trabajo, busca crear los espacios para el debate crítico y propositivo desde la realidad sociopolítica comunitaria, nacional y mundial, que va a favorecer el pensar y actuar creador y transformador desde y en la misma cotidianidad. Lo que hace que la formación académica integral, la interacción con las comunidades, la investigación necesaria y pertinente en interacción con todo el país y la América Latina como objetivos institucionales que nos distingue de las universidades tradicionales venezolanas no resulten una tarea sencilla ni fácil debido a que todos hemos tenido que desaprender muchos comportamientos que contravienen para alcanzar esos objetivos. Lo que ha implicado de todos sus miembros tengamos que desaprender muchas cosas y aprender las nuevas que permitan la construcción institucional.

Bajo la dirección de diversos equipos rectorales (a la cabeza de María Egilda Castellanos - 2003, Orietta Capone- 2004, Andrés Eloy Ruiz - 2005, Yadira Córdoba (2007), Angel Moro -2011 y Prudencio Chacón 2012) la universidad ha crecido no sólo con 9 sedes o ejes (Barinas, Bolívar, Caracas, Falcón, Maracay, Monagas, Táchira; Valles del Tuy y Zulia) sino que se ha expandido a través de las aldeas universitarias a lo largo y ancho de nuestro territorio nacional, gracias a la municipalización en alianza con Misión Sucre, quienes nacieron para dar respuesta a la deuda social universitaria de décadas anteriores, y que el gobierno de Hugo Chávez Frías con su política de inclusión social abrió la posibilidad para todos, pues el saber y el conocimiento son fundamentales en la construcción de cultura y de desarrollo socio productivo.
Si bien no se puede evaluar el alcance e impacto de la Universidad Bolivariana en la vida de las comunidades en sus 9 años en función al compromiso de trabajar en ellas en los 4 años académicos, así como el desempeño de muchos graduandos en cargos en la Gestión Pública en el Estado o en las empresas privadas, se puede afirmar que la universidad ha traspasado las fronteras académicas y ahora está en la calle, en las oficinas, en las comunidades a través de su presencia crítica, solidaria y con deseos de aportar al país su grano de arena.

Para quienes seguimos haciendo nuestra labor de formación, reconozco los avances que se dan en su interior gracias a los esfuerzos mancomunados y la voluntad política de personas concretas pero también, las contradicciones que concurren por nuestra propia ceguera o comportamientos derivados por olvidarnos de ser vanguardia revolucionaria. Aún faltan darse aprendizajes profundos en lo colectivo de la comunidad ubevista (estudiantes, docentes, empleados, obreros y autoridades) lo cual requiere mayor conciencia, sentido, planificación y evaluación sin olvidarnos de lo que somos y queremos ser. La certeza es que no nos hemos quedado en un punto estático o mirando lo que no hicimos sino que venimos visualizándonos desde el querer hacer y el deber ser, actuando en función de esto y abriendo surcos de un camino que no existía y que ha obligado a la revisión epistemológica, metodológica, ontológica, antropológica e ideológica existente y de la que pretendemos desarrollar en miras a la visión original. Lo interesante es que cada región (sedes y aldeas municipalizadas) desde su especificidad y posibilidades viene nutriendo esa intención que se realiza en un ensayo constante en el que el error es parte del costo de la novedad del proyecto ubevista.

Como bien sabemos la Universidad Bolivariana se le conoce también como la Casa de los Saberes y de eso se trata, el lugar de acogida de los saberes del pueblo, saberes necesarios para la transformación de nuestras comunidades e instituciones y el cambio ciudadano que debe darse en la misma reflexión y nuevas prácticas que genera praxis emancipatoria, entendiendo esto como el proceso caracterizado por la acción y conciencia libre orientada al bien público en el que los sujetos y colectivos hacen ruptura con los sucesos históricos hegemónicos que oprimen e invisibilizan sus fuerzas creadoras y transformadoras

Saberes que son la fuerza creadora, liberadora y transformadora de un pueblo que hace posible los cambios radicales y en los cuales se fundamenta el Poder constituyente para derivar el Poder constituido. Y es allí el papel esencial de la universidad de los saberes, sistematizar los aportes de nuestro pueblo en materia social, económica, política, cultural, ambiental, mediática, productiva y multiétnica para dar respuestas a la realidad y orientar la acción individual o colectiva hacia el bien común. Saberes que se manifiestan en los haceres de hombres y mujeres, en los modos de organizarse y trasmitir conocimientos.

Hablo de los saberes necesarios sociopolíticos, los cuales la UBV tiene la tarea de reconocerlos, sistematizarlos, visibilizarlos y valorarlos para construir desde nosotros, con nosotros y para nosotros como pueblo que ha forjado su sentipensamiento desde la realidad histórica y a partir de la identidad originaria indígena, afroamericana y española que hizo posible nuestra venezolanidad como la conocemos hoy en día. Por sistematizar se entiende el proceso que permite recoger la producción colectiva de conocimientos en una realidad social determinada buscando dar respuestas para su transformación y por visibilizar el medio y la estrategia para el reconocimiento y valoración de los saberes populares. Está aunada con la socialización que embarga un proceso de largo aliento debido a que nuestra cultura academicista y mediática han influido en su negación, ocultamiento y marginación de nuestros saberes para imponer la de otros espacios geopolíticos y culturales.

Se trata que la UBV acepte este reto y desafío: producir conocimiento desde el relato colectivo y socializarlos para ser reconocido y valorado por todos incluso por sus propios autores, quienes desde la conciencia colectiva expresan sus voces y sus miradas sobre asuntos de interés común. Si queremos construir una nueva ciudadanía y país, ella pasa por nuestros saberes que son a la vez alimento para nuestras prácticas cotidianas que acertadas o equivocadas debemos poner en debate y actuar de modo consciente y responsablemente.

Felicitaciones a todos los Ubevistas en su noveno aniversario, quienes como seres humanos damos todo para que nuestra Casa de los Saberes sea el espacio para revolucionar el pensamiento y el corazón de nuestra Patria bonita.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 4279 veces.



Alice Peña Maldonado

Profesora de la Universidad Bolivariana de Venezuela. Lic. en Comunicación Social Magister en Comunicación Organizacional. Dra. en Ciencias para el Desarrollo Estratégico.

 alicesocorro2000@yahoo.es

Visite el perfil de Alice Socorro Peña Maldonado para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: