Hacia la Comunalización del Turismo

Debemos idear y construir un turismo sustentable y sostenible con base en nuestra realidad y nuestra historia. Un turismo propio, raizal, que surja de nuestra específica cotidianidad y que responda a nuestras propias necesidades económicas, históricas, culturales y sociales. Nuestro turismo hay que crearlo, no podemos estar buscando en territorios foráneos modelos y copias para imponerlos en nuestro país. Nuestra creación debe ser autóctona, debe ser producto de nuestra propia idiosincrasia. Un turismo que responda a la integración entre todos los factores, a la incorporación de nuevas actividades turísticas que resulten en beneficio del crecimiento económico.

El turismo que necesitamos debe ser un turismo que estimule una experiencia inolvidable en turistas que buscan otras opciones de ocio, es decir, una alternativa vivencial, que posibilite al turista al disfrute de bienes culturales y socio productivos acorde con las necesidades de hospedaje, gastronomía típica y esparcimiento con el acceso a la aventura, deportes, ferias y fiestas, además la participación en las tareas cotidianas de la localidad. Lo fundamental es ofrecerle al turista todas las disposiciones para que puedan hacer sus sueños realidad y ayudarles a cumplir su deseo. Si a nuestros potenciales turistas les encanta hacer surfing, velerismo, raffting, o asumir cualquier tipo de aventura en selvas, montañas o llanos, debemos proporcionarles todas las facilidades para que conviertan este deseo en realidad. Es aquí donde juegan un papel fundamental los operadores, guías, agencias de viajes, comunidades organizadas con vocación turística y demás actores sociales que participan en la actividad turística.

Es ineludible que el gobierno y las instituciones que tienen competencia en materia turística realicen esfuerzos mancomunados para implementar una infalible política de inclusión turística, apoyando la consolidación de este sector de la economía nacional y contribuyendo a transformar la realidad socioeconómica del país, y garantizar que todos los venezolanos, especialmente, a las personas en situación de exclusión económica, turística y cultural, tengan acceso y disfruten del derecho al ocio y a la recreación establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

A pesar de la pandemia, de los trances y efectos de la flexibilización y el bloqueo criminal, de unas medidas unilaterales coercitivas, de unas sanciones económicas y financieras por parte de un país imperialista, supremacista y hegemónico, como los Estados Unidos; nos apremia aún más establecer alianzas estratégicas y fortalecer los convenios turísticos que tenemos con China, Rusia, Cuba, Turquía, entre otros; garantizando que esas relaciones se fundamenten en el respeto hacia los pueblos.

Recientemente han llegado a Venezuela una gran cantidad de turistas rusos para conocer y disfrutar de las bondades de nuestro país. Sin embargo, en esas circunstancias es trascendental hacer entender a los entes promotores del turismo (organismo e instituciones estatales y empresas privadas) que además del turismo de sol y playa, es importante promocionar destinos, productos y servicios turísticos donde podemos dejar el sello o nuestra marca local, y las emociones que quedan en los turistas, que también se expresan, en el paisaje y el ambiente natural (flora y fauna), en contacto con la gente y sus valores, así como mediante el conocimiento del patrimonio cultural, todos los factores que inciden, con certeza, para que puedan decir si realmente se ha conocido o no un destino y han vivido una "experiencia" inolvidable.

Es importante destacar el turismo receptivo que hemos tenido últimamente en nuestro país, pero además es menester que el gobierno unifique voluntades para fortificar el turismo interno, mediante estrategias económicas alternativas para salvaguardar el derecho al ocio y a la recreación que poseen los venezolanos.

Debemos tener conocimiento de las preeminencias que posee Venezuela, dada su exuberancia de recursos naturales, por la preciosidad de sus costas y playas, de lo copioso de sus selvas y montañas, así como de las grandiosas extensiones de nuestros llanos. Pero es muy significativo que estos valores pudieran ser traducidos en nuevas campañas turísticas que estuvieran dirigidas al fortalecimiento y la dinamización del sector turismo en espacios rurales y protegidos, que al mismo tiempo, impulsara la diversificación del mercado con importante participación de las comunidades locales, organizadas y con vocación turística, basada en las diferentes opciones que existen en el país, sin dejar de lado la tradicional promoción de los mercados de sol y playa, las cuales estarán allí, como recursos turísticos por siempre, en la medida que las cuidemos y protejamos.

La nueva idea de encaminarnos hacia la Comunalizacion del turismo es desarrollar una estrategia turística que se oriente a los Consejos Comunales, Comunas y Ciudades Comunales con vocación turística, con el objetivo de impulsar el Turismo Comunitario, nuevas formas de productividad y una economía turística alternativa, que contribuya con la suprema felicidad social del pueblo comunero.



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Allen Nebrija

Poeta, articulista y novelista.

 allennebrija@gmail.com

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