El porqué la experiencia china con la zonas ZEE, ya no se volverá a repetir

La revolución china es única y también irrepetible

El principal problema que se le presenta al gobierno del Presidente Maduro es, cómo cambiarse el ropaje de socialista, tal cual siempre usó al igual que Chávez: Todo el que votó por mi debe saber, que lo hizo por el socialismo, de tal manera, que si Maduro pretende respetar al legado de Chávez debe saber, que no hay otra vía, tiene que ser la senda al socialismo, socialismo revolucionario, es decir seguir avanzando hacia el socialismo científico: continuar con el incremento de la propiedad social, comunal, avanzar hacia la independencia, la soberanía y la autodeterminación, defendiendo nuestros recursos, al territorio nacional, el salario de los trabajadores, la defensa de nuestra moneda ante el ataque del Dólar, evitar el financiamiento al capital privado, y las privatizaciones, así como también, no darle ventajas a empresas extranjeras por encima de las nacionales, de tal manera que promover políticas destinadas a la creación de más capitalismo, sería no solamente cambiar el rumbo inicial al socialismo, facilitando la penetración del capital globalizador, creando formas de producción capitalistas, que dejarían a los obreros sin las ventajas laborales, que habían conquistado en los trece años de Chávez, con la implementación de Zonas Económicas Especiales, ZEE y las llamadas Maquilas, las cuales son las nuevas formas de explotación al máximo nivel de la clase obrera por parte de un capitalismo globalizador y una nueva burguesía que se define "socialista", para confundir a aquellos ilusos. Sin embargo, la cuestión no es nada fácil, es muy difícil mantener a la clase trabajadora, con un salario de hambre, por largo tiempo y más aún, cuando este pueblo ya no es el mismo analfabeto, desde que recibió por más de diez años lesiones diarias de socialismo científico por parte del mayor pedagogo y comunicador social, que haya nacido en este país: Hugo Chávez Frías.

Ahora, desde el gobierno de Maduro, pretenden crear argumentos para justificar el eminente paso al "capitalismo", que se aprestan a dar. Para ello han construido un imaginario, que intenta dar la impresión de que las ZEE y las maquilas son una forma de producción, capaz de reproducir riquezas, tanto para el Estado como para los trabajadores en muy poco tiempo, tal cual sucedió con China, país que no solamente se liberó, sino que transita la senda de un progreso indetenible actualmente. Ahora lo que no dicen es que "La Revolución china es única y también irrepetible", porque constituyó la mayor estratagema, que sirvió como carnada para atraer al capital globalizador del último tercio del siglo anterior y luego con una estrategia, digna de una de las más brillantes mentes del anterior siglo: Mao Tze Tung, supo extraer a su pueblo de una economía feudal y esclavista, con más de un 80% de pobreza a un capitalismo avanzado, rumbo a un "Socialismo de nuevo tipo", en tan solo 70 años logró lo que a los EEUU necesitó 4 siglos.

¿Cuál es la clave para fomentar la productividad entonces: si pretendemos que ese sea el camino para acabar con la pobreza, tal como lo hizo China en el siglo anterior?

La clave sería fomentar la productividad, tal como lo hizo China en el siglo anterior.

Indudablemente que en este punto de la investigación es impostergable estudiar y tratar de entender el desarrollo de la economía china, que fue capaz de evolucionar desde una economía, para 1976, año de la muerte de Mao Tse Tung, cuando era aún un país atrasado tecnológicamente, con una economía básicamente agraria y con el 80% de su población bajo la línea de pobreza, según los datos suministrados por Marcelo Colussi, (suficientemente sustentados), hasta alcanzar niveles de excelencia, logrando superar en muchas áreas al país más próspero y desarrollado del mundo: Los EEUU y lo más asombroso fue que logró esta grandiosa odisea en un cortísimo tiempo, que le dan un nivel de efectividad mucho mayor que la alcanzada por la revolución industrial capitalista ocurrida en Europa durante los siglos XV, XVI, XVII,XVIII y XIX o el alto nivel desarrollo ocurrido en Norte América durante los siglos XVII, XVIII, XIX y el siglo pasado. China lo ha logrado en menos de 70 años, entonces nos volveríamos a preguntar: ¿Sería posible para Venezuela duplicar los pasos de China, para alcanzar sus niveles de excelencia en materia de desarrollo económico, social, tecnológico y científico

Necesario es entonces, para satisfacer a esa interrogante entender cuál era la geopolítica, la coyuntura histórica para el momento en que China inicia su proceso revolucionario, es decir el último tercio del siglo anterior luego de la muerte de Mao, cuando asciende al poder el líder Deng Xia Ping, quien decide, desde un principio, tomar el rumbo de abrirse a la economía de mercado, con la aceptación de capitales provenientes del mundo financiero globalizador occidental, principalmente de los EEUU.

En ese lapso de tiempo desde los años setenta hasta nuestros días el capitalismo norteamericano había venido transitando de crisis en crisis, destacándose cuando deciden trascender al Dólar sin respaldo en oro (1972), tal cual estaba establecido en la conferencia de Breton Wood al Dólar fiduciario. Usando su superioridad armamentística para, bajo coacción, convencer a los mayores productores de petróleo, para que todas las operaciones petroleras se realizaran con ese signo monetario. Esto le dio al Dólar suficiente respaldo financiero, puesto que la energía petrolera moviliza el mayor volumen de divisas a escala mundial.

Es que en todas las crisis económicas estructurales ocurridas en los EEUU, hasta nuestros días, el capitalismo las logro superar, usando para ello soluciones coyunturales, en donde la guerra, como elemento de dominación, de colonización, se constituyó en la más colosal industria, capaz de producir enormes recursos económicos, energéticos y naturales, la mayoría de las veces violando el Derecho Internacional. En otros casos se valieron del proceso de Globalización, en donde conjuntamente con la penetración ideológica, que incluye la alienación cultural, la sumisión en donde los capitales también van a la vanguardia para, entre otras cosas, explotar a "la mano de obra barata", muchas veces, con relaciones de producción, que rayan en la esclavitud en la periferia del sistema, como sucede con las maquilas.

En el caso de China, allí se encontró, para esa época a finales de los años setenta, un paraíso para la penetración de los capitales foráneos. Más del 80% de la población estaba sufriendo de pobreza extrema, con una economía del tipo feudal, en donde el capitalismo globalizador podía obtener el recurso humano necesario para la explotación obrera, tan indispensable para la obtención de enormes dividendos. Comenzó entonces el proceso de penetración de los capitales provenientes del sistema financiero occidental, principalmente de los EEUU, los cuales habían logrado sus objetivos de explotación en Japón, en Taiwán y Corea del Sur, en donde aprovecharon la mano de obra barata para la explotación extrema, como en el caso de Centro América y especialmente en México, en donde alcanzaron categorías de explotación esclavista. Pero China tenía algo que estas naciones no tenían, nos referimos a un gobierno nacionalista y a un Partido Comunista que no estaba dispuesto a dejar al capital extranjero la totalidad de la plusvalía, tal cual sucedió en México durante los gobiernos Neoliberales de Vicente Fox y los demás sucesivos y como también pretenden implementarlo acá en Venezuela, en donde en la Ley de ZEE, en vías de aprobación, no se contempla la partición de las ganancias por parte del Estado y las corporaciones beneficiadas, ni la partición igualitaria del paquete accionario, así como tampoco, se establece la existencia de un marco jurídico igualitario dentro de esas zonas económicas especiales, en menoscabo de las condiciones laborales violando a la Ley del Trabajo vigente, dándole primacía a las empresas extranjeras, exonerándolas del pago de impuestos hasta por 10 años, llegando incluso a estar en contradicción con el marco constitucional vigente.

En China, por el contrario, se estableció un férreo control sobre la plusvalía, de manera tal, que una porción de la misma fuera destinada a la seguridad social. Era la época de la guerra fría, donde la URSS y los EEUU se disputaban la supremacía mundial, el gigante asiático, China, le ofrecía al sistema financiero internacional de occidente una enorme cantidad de masa obrera que significaba una apreciable carnada, que el capital especulativo no estaba dispuesto, ni en condiciones de despreciar, aunque para ello tuviera que compartir el botín con el naciente Estado chino y un Partido Comunista, que asumía el rol de fiscal contralor en esa enorme operación de penetración económica. En un principio los niveles de explotación fueron enormes, similar a los de las llamadas maquilas, pero en la medida en que el partido comunista y los sindicatos fueron fortaleciéndose la cosa fue cambiando, produciendo una mayor distribución de la riqueza, con la consecuente superación de la pobreza existente en la clase obrera. Esas condiciones hacen única a la revolución china y dudamos que se pueda volver a repetir en algún país de la periferia del sistema capitalista, puesto que los niveles de desarrollo que ha alcanzado la República Popular China pone en peligro la estabilidad de todo el sistema financiero capitalista de occidente, por su poderío no solamente económico, sino también en el ámbito militar y en su desarrollo científico y tecnológico, lo cual hace improbable que el imperialismo esté dispuesto a tomar semejante riesgo nuevamente en la actualidad o en el futuro después de tan enorme experiencia.

De tal manera que considerar como una salida regresar al sistema capitalista decadente, que pone en peligro la existencia misma de la vida humana en este planeta, con un supuesto Socialismo-capitalismo o socialismo de mercado, nos parece una utopía, que no tiene posibilidades de éxito, debido a la lógica del capital, que irremediablemente no cambiará, aunque le cambien el ropaje o el disfraz, para hacerlo ver como una nueva forma de socialismo, mas "light". Sin embargo, es bueno acotar, que esta nueva concepción ha entusiasmado, a amplios sectores, incluso de los sectores revolucionarios, que se ilusionan con el modelo chino, imaginándose que el mismo podrán repetirlo en cualquier otro lugar de la periferia capitalista. Imaginarse siquiera que países, sin desarrollo económico, puedan adoptar en la actualidad, un sistema económico como el chino, no constituye sino una utopía, puesto que esos países penetrados por la globalización con una explotación profunda de la clase obrera, por las compañías multinacionales capitalistas, las cuales, nunca estarán dispuestas a compartir su plusvalía a cambio de nada, antes preferirán abandonar a ese país buscando otros rumbos en donde si podrán conseguir la explotación obrera deseada. En Venezuela la mayoría de las grandes marcas comerciales del sistema industrial norteamericano, abandonaron sus inversiones en el país, incluso antes de la llegada de Chávez al poder en 1.998 y en el primer decenio posterior a su llegada la razia fue casi total. Esto nos indica, que el capital es cobarde, en cuanto ve en el horizonte un peligro, sencillamente huye despavorido. Dice el dicho popular: Al picado de culebra, cualquier bejuco lo asusta. En este punto del proceso de penetración capitalista, las grandes corporaciones, al ver nubarrones en el horizonte, producto de una revolución socialista en ciernes, tal cual la planteaba Chávez al final del siglo anterior, prefieren desplazarse a otro punto del planeta más seguro. Al marcharse, también se llevaban su tecnología, en la cual siempre se reservaron las partes fundamentales del proceso, de tal manera que la transferencia tecnológica, nunca se completaba. Es aquí, cuando China decide fundar Institutos de investigación científicos y tecnológicos, que resultaron todo un éxito y en la actualidad, podemos decir que han superado a los procesos productivos originales del capitalismo globalizador, como es el caso de las comunicaciones, investigación espacial, en la Biotecnología y otras tantas.

En China, los capitales globalizadores desestimaron el peligro, cuando invirtieron en un país nacionalista, pero lo que recibirían era tan grande con más de Mil Millones de obreros a quienes explotar, primó por sobre todas las consideraciones anteriores. Sin embargo en la actualidad, el capitalismo no está dispuesto a repetir esa decisión, aunque se les presentaran de nuevo las mismas condiciones. Por otro lado, China en ese entonces era un país con unas relaciones de producción del tipo Feudal, nadie se imaginó en el mundo intelectual capitalista, que China iba a alcanzar tal nivel de desarrollo, "sin pasar por el capitalismo primitivo", tal cual, como sucedió en tan poco tiempo.

Desde mediados del siglo anterior ha surgido con fuerza en el concierto de naciones una nueva potencia económica: Se trata del despertar del gigante asiático: La República Popular China. Un gigante en toda su expresión: Territorio, población y economía, China ha crecido a un ritmo impresionante llegando en la actualidad a ocupar el primer lugar en el mundo, por su gran "Producto interno bruto" PIB y es que china comprendió perfectamente cuales han sido los pasos que ha tenido que dar el capitalismo occidental para alcanzar la categoría de globalizador, cuando se dieron cuenta, que les salía más barato exportar capitales, en vez de exportar productos terminados.

En el año 1978 asume la dirección nacional de China Deng Xia Ping quien, "sin renunciar a los principios del socialismo", comenzó a introducir importantes reformas en el ámbito económico: aparición de mecanismos de libre mercado, aparición de empresas privadas extranjeras y acumulación capitalista. Pero existe un detalle, que convierten a China en "Único" en el concierto de las naciones y es que China logró, que el capital globalizador aceptara sus condiciones, que podríamos resumir así:

  1. El capital accionario de las distintas corporaciones capitalistas globalizadoras, que penetraron a China fue compartido con el Estado Chino, de tal manera que gran parte de la plusvalía, en control del Estado se quedaba en China, para ser reinvertido en el área social, en ciencia y tecnología, militar, salud, educación, iniciándose simultáneamente un programa de investigación de los procesos productivos, no solamente con la finalidad de mejorarlos, sino para lograr "la apropiación tecnológica", con lo cual, no solamente lo lograron, sino que sustancialmente los superaron, como sucede actualmente en muchas áreas: comunicaciones, cibernética, espacial, biotecnología, militar y otras tantas. (En la Ley de ZEE, a ser aprobada en Venezuela, no se estipula que el capital constitutivo sea compartido con el Estado venezolano)

  2. El partido Comunista chino, independiente y con soberanía, jugó un papel fundamental en la supervisión de estas empresas capitalistas, mediante el control obrero y la formación del personal ejecutivo calificado. Aunque en un principio los sueldos eran precarios, al poco tiempo se fueron incrementando, por la participación de "un sindicalismo leal a la clase trabajadora". Esta condición no la tenemos nosotros, acá en Venezuela.

  3. En la medida en que China fue aumentando su PIB, también creció su PIB per cápita, es decir, el de los trabajadores al incrementar sus ingresos, los cuales, también fueron saliendo del ámbito de la pobreza. Eso solo es posible, con un Estado fuerte, poseedor de parte del capital social de las corporaciones, las cuales, solamente podían emplear su parte correspondiente de las ganancias, para la acumulación y metabolización del mismo en pocas manos. (La lógica del capital) (Esta condición no está establecida en la nueva Ley de ZEE, que se pretende aprobar acá en Venezuela)

  4. Con .la aparición de la pandemia, China fue el único país potencia, que pudo incrementar su PIB, en un 4% aproximadamente, adoptó nuevamente una gran estrategia para el momento de la gran crisis por causa de la pandemia del Corona Virus, cuando cayó el precio del petróleo y las acciones de la mayoría de la trasnacionales. China ejecutó una jugada magistral, la cual consistió en comprar todas las acciones que pudo. En 24 horas se adjudicó la mayoría accionaria de las grandes corporaciones que funcionan allá. Lo que le da ahora la soberanía económica, que antes compartía con muchas trasnacionales. Esto solo es posible lograrlo por un Estado fuerte, con suficientes reservas internacionales, como lo es China.

  5. Acá en Venezuela, en el debate académico y en las redes sociales, se acostumbra a calificar a China como un país Capitalista, ahora asumiendo el rol de Imperialista, con "La Ruta de la Seda", la cual pretenden implementarla en todo el mundo. Si el Estado Chino, como copropietario de empresas de corte capitalista, al obtener su porción de la plusvalía, distribuye en el área social gran parte de la misma, beneficiando principalmente al objeto de la revolución: los trabajadores chinos, no puede ser calificada como capitalista, puesto que la distribución de la riqueza trasciende al capitalismo, el cual acumula capital en muy pocas manos, produciendo pobreza para la gran mayoría de los trabajadores. Es frecuente escuchar a "intelectuales" refiriéndose a China como un capitalismo de Estado, imperialista, al igual que los EEUU, por lo que no entienden, porque Venezuela debe dejar de relacionarse con los EEUU, para venir a hacerlo con China. Indudablemente que se trata de un "Socialismo de nuevo tipo" o un "Socialismo de Estado" y ese argumento lo que implica es un desconocimiento sobre el tema.

Según datos del Banco Mundial, para nada sospechoso de tener posiciones socialistas, entre 1980 y 2010 la tasa de pobreza (ajustada a la inflación y poder de compra) se redujo del 80% al 10%, una caída sin precedentes en la historia. Esto significa que 500 millones de personas salieron de la pobreza histórica. Entre 1990 y 2014 el PIB per cápita creció un 730%, mientras el PIB mundial aumentaba solo un 63%. Esto redujo notablemente las diferencias entre China y el resto de países desarrollados del globo. En 1990, el PIB chino era un 83% más bajo que el PIB mundial (con un ingreso per cápita promedio de 1,500 dólares anuales frente a 8,800 dólares del resto del mundo), pero en 2014 este diferencial negativo se había reducido al 13% (12,600 dólares frente a 14,400 dólares). La economía china hoy en día es vigorosa como ninguna, y sigue creciendo, no al ritmo vertiginoso de años atrás (10% anual), pero sí anualmente en forma muy abultada (6% interanual). De hecho, hoy los cuatro bancos más grandes del mundo son chinos: Industrial and Commercial Bank of China, China Construction Bank, Agricultural Bank of China y Bank of China, tres de ellos de propiedad estatal. Lo que quiere decir que la mayoría del capital bancario en la actualidad, se encuentra en manos del Estado Chino.

LA PRETENSIÓN DEL ESTADO VENEZOLANO DE COPIAR LA ESTRATEGIA CHINA, SIN ENTREGARSE AL CAPITAL INTERNACIONAL, NI PERDER SU SOBERANÍA E INDEPENDENCIA NACIONAL.

Como ya vimos en la sección anterior, las condiciones que China le ofreció al capitalismo globalizador internacional son irrepetibles, comenzando con la oferta de más de mil millones de obreros precarizados, dispuestos a recibir un salario de hambre y continuar con unas relaciones de explotación capitalistas al máximo nivel. Esta fue precisamente la carnada, que no podía despreciar la voracidad del capitalismo occidental, que venía de crisis en crisis cíclicas y no le importaron las condiciones que en aquel momento les planteo el Estado Chino, de participar en los negocios, con un porcentaje accionario y bajo la fiscalización de Partido Comunista Chino y sus sindicatos. Todo esto a nuestro entender constituyo un craso error, que muy difícilmente vuelva a repetirse, por parte del capital internacional y pudiéramos sistematizar de la manera siguiente:

  1. Si Venezuela con las ZEE, pretende obtener lo que consiguió el Estado Chino en su oportunidad sería una gran cosa, pero sabemos que el capital globalizador, no va a estar dispuesto a repetir los mismos riesgos que asumió con China, dado los resultados catastróficos que obtuvieron con esos convenios, que ocasionaron que ese gigante, que se encontraba dormido despertara de su longevo sueño, para ahora, con un nuevo "Capitalismo de Estado", de tipo social o bien pudiera llamarse "Socialismo de Estado" porque ha permitido que la plusvalía se revierta nuevamente a la misma sociedad, produciendo un modelo nunca antes visto y que ha reducido la brecha con los otros países desarrollados prácticamente a "cero", amenazándolos con desplazarlos de la hegemonía mundial en muy poco tiempo y adicionalmente ha reducido la pobreza en un 80% y aseguran reducirla a "cero en lo que queda de este mismo decenio.

  2. A diferencia de China, para los años 70 del siglo anterior, Venezuela no cuenta con un partido soberano verdaderamente independiente, que pueda complementar las acciones del gobierno, que realice las funciones de fiscalizar no solamente la acción gubernamental bastante comprometida por la corrupción desmedida, así como también controlar a la explotación obrera en este tipo de procesos productivos. El que la Presidencia del Partido Socialista Unido, PSUV esté en manos del mismo Presidente de la Republica, lo cual siempre nos ha parecido un lamentable error, ocasiona que al perder su independencia, también pierda su capacidad contralora, lo que lo imposibilita a luchar en contra de la corrupción y muchas veces se suma a ella.

  3. con el surgimiento, de una nueva casta corrompida, autonombrada "Burguesía Socialista" producto de la apropiación de la renta petrolera, de la asociación para delinquir al asociarse con el narco tráfico colombiano para realizar contrabando de extracción de la gasolina y otros combustibles líquidos y de otras actividades ilícitas realizadas valiéndose de la impunidad que les garantiza el hecho de ser funcionarios gubernamentales o tener jerarquía militar. Teniendo estos nuevos "burgueses socialistas" la pretensión de ser ellos, los que reciban el beneplácito del gobierno, para fundar las primeras corporaciones maquiladoras en estas zonas económicas especiales, ZEE, muy seguramente continuarán con la lógica de la reproducción inmediata del capital, valiéndose para ello de la explotación desmedida de la clase obrera, de la exoneración de los impuestos de exportación e importación, de la renta y de unas condiciones especiales que dejan a los trabajadores y al Estado en minusvalía.

  4. Además el sindicalismo nacional, está muy lejos de parecerse a un verdadero sindicalismo revolucionario, que defienda primeramente a la clase trabajadora de este país. Ellos están continuando los mismos vicios de las federaciones sindicales de la cuarta República, al lado de los empresarios privados y oficiales y de la burguesía nacional del nuevo tipo y alejados de la clase trabajadora.

  5. Venezuela pudiera ofrecer al capital internacional, una masa obrera barata y precarizada a quien explotar, que las hay en zonas bastantes deprimidas, en regiones indígenas y áreas fronterizas, que todavía perduran con una economía feudal, similar a la de China en el siglo anterior, pero el porcentaje poblacional de estos grupos étnicos es minoritario. También podrían pensar, que la gran masa obrera de las industrias básicas, obreros altamente capacitados de la industria petrolera, que pasarían a formar parte de estas industrias maquiladoras, para lo cual habría que entregar primeramente la soberanía petrolera a estas corporaciones, lo cual solo sería posible con la privatización total o mayoritaria de esas industrias de la energía o mineras. Hay que tomar en cuenta que esta masa de trabajadores gozaron hasta hace poco tiempo de unas excelentes condiciones de trabajo, con salarios mínimos de más de 400 Dólares mensuales, más otras bonificaciones, producto de conquistas laborales, todo ello ocasionó, que a Venezuela se le designara como "El País más feliz de la tierra", premio otorgado por la Revista Güines en el 2008. De tal manera que si este es el propósito final, lo más seguro, que viviremos una época de reclamos y violencia social nunca antes vistos, como consecuencia del desmejoramiento de sus condiciones laborales, que estos trabajadores no estarían dispuestos a aceptar.

  6. Por último, para atraer a los capitales internacionales, Venezuela debe ofrecer algo más, que mano de obra barata y precarizada a quien explotar, aquí en este punto es cuando debemos detenernos un poco en pensar, que Venezuela es poseedora de enormes recursos naturales: energéticos, mineros, pesqueros, acuíferos, madereros y como si fuese poco se encuentra situada en una posición geográfica envidiable, que la convierten en la puerta de Sur América hacia el Caribe, con ríos navegables, que podrían comunicarla con el resto de los países del Sur. Este es precisamente el punto, del que poco hablan los funcionarios gubernamentales, encargados de llevar las negociaciones con el gran capital. Se trataría entonces de fundar en zonas de alta concentración de estos recursos, corporaciones, ya no maquiladoras, sino más bien de tipo "extractivitas", de acuerdo al concepto de Harvey, para lograr la extracción de estos recursos con mínima participación obrera, para ser transformados en el exterior. Esto nos parece más probable ya que cómo bien sabemos, la burguesía nacional siempre ha sido holgazana y la nueva burguesía Socialista corrupta y muy ambiciosa por su condición de nuevos ricos, acostumbrada al burocratismo, lo es más aún.

CONCLUSIONES

Con todas las premisas anteriores podemos concluir que efectivamente el modelo Chino es verdaderamente irrepetible, por lo tanto dudamos que el capital extranjero esté muy interesado en explotar esta mano de obra barata, más aún, tratándose de una clase obrera profundamente ideologizada, cómo lo es la venezolana, por lo que estamos inclinados a pensar que se trata del interés por obtener los inmensos recursos naturales y energéticos, con que cuenta Venezuela. Para ello, el gobierno debe entregar a estas corporaciones, no solamente los recursos para su exportación de una manera extractivita, sino también debería entregar zonas geográficas, en donde existirían alta concentración de estos recursos y además regímenes jurídicos especiales, que propicien este tipo de explotación, aun en contra de lo establecido en nuestra CRBV. Sin embargo la burguesía nacional y la nueva burguesía socialista, si estarían dispuestos a explotar a sus hermanos trabajadores, más aún, por tener lasos íntimos con el gobierno de Maduro, que se traduce en poder político y militar, para hacerlo con procesos manufactureros en asociación con marcas internacionales.

El peligro está, tomando en cuenta el comportamiento político del imperialismo en otras regiones como en Asia y Bolivia, que pretendan crear aquí, "Medias lunas" en Estados fronterizos como Zulia, Táchira, Apure y Bolívar, los cuales reúnen las condiciones para ser apetecibles por el Capital extranjero. En ese caso corremos el riesgo de perder, no solamente, nuestra soberanía, sino también, nuestra integridad territorial.



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Jouseff Kan

Master en Ciencia Política. Enfoque Sur.

 joukap10@outlook.es

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