¡Pascualina: el patrón oro requiere ser genuino y orgánico o no funcionaría!

Estimada compatriota Pascualina Curcio, con el más alto respeto y la venia de costumbre me permito dirigirme a Usted públicamente para hacerle llegar, no sólo a su persona sino también a sus lectores y lectoras, mis humildes opiniones sobre la aplicación del patrón oro en Venezuela, además de mis propuestas para una exitosa salida a la crisis económica y política actual. Presumo, y espero no equivocarme en esto, que sus opiniones son muy bien tenidas en cuenta por el gobierno nacional, unido al hecho de que maneja información cuantitativa de relevancia sobre el progreso actual de la economía, imprescindible para un buen análisis, que, al decir verdad, son de difícil acceso para menesterosos mortales de provincia como yo.

Entre mis escamoteantes ocupaciones para sortear la crisis del día a día y la falta de internet por una u otra razón, lo último que había sabido del encaje bancario es que por fin el gobierno nacional tuvo la iniciativa de aumentarlo a 60%, y como era de esperarse, Fedecámaras declaró su descontento y alarma. Y no podía ser de otra forma, pues se trastocaron sus intereses. Seguidamente el gobierno, atendiendo a tales críticas y solicitudes, da un paso atrás bajándolo a 40%; prefiero pensar que fue cautela y no debilidad. Si el encaje llegó en algún momento al 100% como Usted dice, ni se notó; y obviamente no funcionaría porque no obedeció a ningún plan estratégico, sino a la aplicación de ecuaciones económicas aisladas. En lo que si estoy de acuerdo con Usted es que los controles, aunque necesarios, no deben llevar el peso de la solución de la crisis.

Respecto al anclaje de nuestro sistema monetario al oro, el llamado "patrón oro", me publicaron en aporrea, en agosto de 2018, una serie de artículos donde explico detenidamente, entre otras cosas, mi parcial desacuerdo con este tradicional sistema. En ellos describo las cuatro dimensiones que caracterizan a los anclajes, imprescindible para comprender su aplicabilidad y posible éxito, estos son los caracteres: jurídico, fáctico, orgánico y genuino. Además, demuestro el curso que sigue el sistema económico entre dos polos que son la confianza y la sustracción del objeto de valor que ancla a la moneda (en este caso sería el oro). Este último fue la verdadera causa del abandono del patrón oro en las naciones que lo ejercían, incluyendo a Venezuela. La compresión de estos elementos reviste tal importancia que puede permitirnos predecir el comportamiento futuro de los anclajes, su posible éxito o necesidad de abandono. Una herramienta como esta, capaz de haber predicho el abandono del anclaje del bolívar soberano al "petro" merece ser tomada en cuenta. Para muestra una breve cita de mi artículo "La cuestión es la confianza: Complemento a las medidas económicas anunciadas" publicado en este sitio web el 04/08/2018

(…) Pero garantizar un anclaje genuino, sustentable y sostenible en el tiempo, implica que este debe ser, además, ORGÁNICO… En el caso Venezolano, se puede decir que el anunciado anclaje es parcial; porque se enmarca en el respaldo del "petro" con un único yacimiento petrolero, el cual, aun siendo el más productivo de todos, que seguramente no lo es, no se acerca al total del PIB, igual ocurre con el anclaje del bolívar soberano, respaldado con otro yacimiento. En lo que se ha propuesto, me refiero a las medidas económicas anunciadas por el presidente y que tendrán efecto a partir del próximo 20 de Agosto (2018), existe aparentemente, un error de conceptos o mal manejo del carácter orgánico del nuevo sistema monetario, que consiste en la acuñación y creación electrónica de monedas (bolívares soberano) en la misma proporción de la cantidad de petróleo que tiene el yacimiento. Ahora imagine, si tal yacimiento tuviera petróleo para más de cien años y emitiéramos hoy todas las monedas correspondiente con esa cantidad, entonces los efectos en la inflación sería catastróficos (…) El anclaje de este tipo, no puede ser estático, en función de la reserva del yacimiento, eso no sería un anclaje genuino, porque estaría fuera del alcance de los usuarios; el anclaje genuino sería en función del promedio de producción del yacimiento proyectado al año. Pero además, observemos que la producción de estos dos yacimientos juntos no abastecerá la demanda del sistema económico venezolano, la única forma sería considerar todo el PIB. Es así que, el respaldo con los yacimientos petrolíferos debe cumplir una función puramente publicitaria en busca de confianza. (Jiménez Veláquez, 2018).

Pero además de estas advertencias que aparentemente no fueron atendidas, declaré en mi artículo "El anclaje al PETRO funcionará, sólo si es genuino y orgánico – (PARTE II)" lo siguiente:

Llaman a la confianza declaraciones como el reconocimiento y mitigación de la generación de dinero inorgánico, además del plan para establecer un déficit fiscal igual a cero, cuestión que apuntaría positivamente al carácter orgánico del anclaje, fundamental para su éxito. Pero tantas noticias positivas, como el financiamiento de la pequeña y mediana industria (entiendo que no incluye al sector servicio que es el mayoritario, dentro del cual están los comerciantes puros o mercantilistas) para su acoplamiento al nuevo sistema, y la asignación de un bonos únicos de 600 BsS a diez millones de personas, motivan a preguntarnos si nuestros recursos realmente alcanza para tanto; de ser así, el proceso de restauración de la economía será menos traumático de lo esperado, de lo contrario caeríamos, más temprano que tarde, en un nuevo ciclo de devaluación y desconfianza del sistema monetario; se perdería el deseable carácter orgánico de la moneda y el anclaje no funcionaría. (Jiménez Velásquez, 2018)

Y en la práctica ocurrió que el anclaje se perdió, porque no sólo se financió los sueldos y salarios de la pequeña y mediana industria pública y privada, sino a todo el sector servicio, incluyendo a los comerciantes mercantilistas puros; y no sólo por tres meses sino que además se atendieron prórrogas, unido a esto los bonos de guerra no se hicieron esperar. La criptomoneda PETRO que había sido ideada en la modalidad de minable y con la misma configuración del "bit coin", resultó que fue cambiada a última instancia a la modalidad de no minable, dando la posibilidad a sus administradores a crear las que quisieran; obviamente este hecho no contribuyó en nada a garantizar la confianza necesaria. Un sistema monetario no es orgánico porque alguien diga que lo es, por muy presidente que sea; esto debe demostrarse y para ello deben publicarse las cuentas oficiales, tampoco es orgánico si se basan en las riquezas o las reservas de las naciones, sólo la producción garantiza estabilidad económica. A mi modo de ver, el plan de recuperación económica de agosto del año pasado era bastante aceptable, pero fracasa porque no se respetó el anunciado carácter orgánico del mismo, ni la genuinidad del anclaje y además no se contemplaron algunos otros elementos citados por mí, en los artículos antes mencionados.

… Siendo así, que la producción de un bien preciado garantiza por sí solo un anclaje fáctico y genuino, aunque no esté jurídicamente establecido; entonces, la declaratoria de un anclaje monetario sólo tiene por objeto la búsqueda de confianza en el ente emisor, y esta sólo tendría cabida en la sinceración de las cuentas sobre la cantidad de monedas acuñadas en relación con la producción dinámica de los bienes de valor y el encaje bancario empleado. Es aquí donde el novedoso sistema de criptomonedas, constituye la herramienta más fiable para el logro de este fin; de tal modo que resulta altamente conveniente, la creación de una criptomoneda distinta e independiente, para cada una de las industrias cuya producción de bienes y servicios, sea considerada como objetos de alto valor monetario, por terceras personas. De ningún modo deben quedar por fuera de este concepto, la industria del petróleo, que ya tiene su criptomoneda, la de la petroquímica, la del hierro, la del aluminio, la del plátano, la de cachama, la del cacao, la del café y la del turismo, entre otras, evitando a toda costa las de origen netamente mercantilistas, por cuestiones culturales. Cada uno de estos objetos y servicios de valor, con su respectivas criptomonedas, enmarcadas dentro de un sincero proyecto de desarrollo, público, debe contribuir al fortalecimiento de la principal, pero no única, moneda venezolana, el bolívar soberano, mediante un conjunto de anclajes parciales a cada una de ellas. (EL ANCLAJE AL PETRO FUNCIONARÁ, SÓLO SI ES GENUINO Y ORGÁNICO – (PARTE II), 2018)

Esta propuesta puede entenderse como la diversificación de los anclajes y la diversificación de las monedas virtuales y físicas. ¿Acaso no es la creación de los llamados "lingoticos" una forma de anclaje al oro? El problema es que no es lo mismo, entregarle a quienes invierten en él una pieza de oro en sus manos, que entregarle un papel que lo acredita como poseedor. ¿Cuántos certificados se emiten por cada lingotico? ¿Acaso sólo uno? ¿Y si es así, quien garantiza que esto sea verdad? El factor clave es tener confianza y esta sólo se alcanza haciendo genuino el anclaje, en este caso entregando el oro; no obstante si un poderoso emporio, mediante vías subterfugias quisiera adquirir todos los lingoticos existentes, siendo genuino el anclaje, este podría llevárselo, se fugaría el objeto de valor, exactamente lo mismo ocurriría con el patrón oro, por ello no debe ser de las reservas de donde acuñe el sistema monetario sino de la producción. Es por ello que en su momento acuñé la idea del anclaje al petróleo:

… todo anclaje monetario a un objeto de valor, siempre que sea un objeto apreciado y siempre que sea un anclaje genuino, cumple un proceso dinámico entre dos polos, la confianza y la sustracción del objeto de valor; bajo este enfoque, lo más conveniente para Venezuela es fijar un anclaje monetario en un objeto de valor apreciado por otros, pero del que no nos importe deshacernos; este requisito actualmente sólo lo cumple el petróleo.

Hoy en día la diversificación de los anclajes se visualiza más viable. Por otra parte me resulta sorpresivo y sorprendente que en Venezuela se esté produciendo un promedio de 5 toneladas de oro mensual, como dejó entre dicho en su artículo anterior sobre "El Patrón Oro"; esto es más que suficiente para no estar padeciendo las calamidades que hoy vivimos, ni el imperio podría detenernos; de modo que hay algo de los cuadros que no me cuadra, hay ciertas incompetencias o desviaciones de parte del gobierno que no diviso con nitidez

Complementariamente, en mi artículo "Democratización de los oficios" (2018) propuse varios elementos enmarcados dentro de una necesaria revolución cultural y una concertación nacional, estos son:

  1. Diversificar la participación de los trabajadores activos en los distintos sectores económicos (legítimos).
  2. Todas las manos a las siembra y a la cría
  3. Afrontar efectiva y definitivamente el "pranato" y la corrupción
  4. Tecnificar la contraloría social
  5. La internacionalización de todos los precios de los bienes y servicios y de los sueldos y salarios, mediante la aplicación de una tabla baremo integral,

Estimada amiga, si su voz es garantía de que podemos ser escuchados en el gobierno, entonces haga suya mis propuestas ¡La autorizo! Su servidor y el pueblo venezolano se lo agradecerán.

ajimenez3000@gmail.com



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