¿Para que tenemos un Gobierno Bolivariano en Venezuela?

El Gobierno Bolivariano que preside Nicolás Maduro es legitimo, electo por el pueblo, sin embargo este pueblo ha sido agredido por el modelo de guerra económica, de política imperialista a los fines de socavar la soberanía nacional y la independencia nacional, con claro objetivo de redependizar el país mediante los mecanismos de endeudamiento, financiamiento de divisas en dólares, intercambio desigual, elevación de precios para financiar la acumulación de capital, todo dentro del marco de la guerra económica, en particular de precios y de dinero, de un lado, la inflación de precios y del otro, la elevación del precio del dólar con tal de someter políticamente a la población agrediendo su capacidad adquisitiva, sus decisiones electorales en un vil chantaje para destruir la revolución bolivariana iniciada por Chávez, de bienestar social y darle poder al pueblo.

Nos preguntamos en este escenario, ¿para que tenemos un Gobierno Bolivariano?, tiene que ser para defender la revolución bolivariana y eso pasa por la defensa de los derechos económicos y sociales, además políticos del pueblo. Un Gobierno Bolivariano no puede quedar indefenso, inerte, dejar que al pueblo lo exploten, le arrebaten su paz y estabilidad económica, amenacen su nivel y calidad de vida, para ello el Gobierno ha activado un "Plan de Recuperación Económica, Crecimiento y Prosperidad", el asunto es que las líneas de este programa aún no se deja sentir su impacto en el pueblo, sigue la hiperinflación amenazante, el hambre del pueblo, los padecimientos de desnutrición en la familia venezolana, el salario no alcanza ni para llegar a finales de mes.

¿Quien defenderá al trabajador?, Tiene que ser el Gobierno chavista, pero al parecer la política de precios acordado no se hace efectiva, los empresarios capitalistas la burlan, los precios siguen como una burbuja, crecen y crecen, mientras los salarios bajan y bajan su poder adquisitivo, de manera que el Gobierno no es eficaz en el logro de la recuperación del salario, ni siquiera aumentándolo, porque tan pronto lo hace los capitalistas contraatacan, haciendo que el pueblo le ruega al gobierno a que no lo aumenten el salario, porque la contraofensiva privada es mas dura, el castigo es mayor la de los precios en relación al salario, el pueblo paga las consecuencias en tanto que el Gobierno queda mal parado con su política de protección social del salario.

Sigue la divisa del dólar perjudicando la economía, devaluando el dinero, depreciándolo, mientras el salario perdiendo poder adquisitivo, esto aumentaría el déficit fiscal, por cuanto que el gobierno se ve obligado a crear dinero, aumentar el salario, enfrentar la burbuja de precios que inflama la emisión de papel moneda, creando dinero indeseable a causa de la inflación, es decir de la hinchazón de la economía a causa de los precios, de manera pues que el Petro recién creado se ve atacado en cuanto a su respaldo en bolívares soberano que terminan devaluados en el mercado a la par de los programas de protección social, Hogares de la Patria, los subsidios recibidos en el Carnet de la Patria, con todo esto se desequilibra el presupuesto nacional, cada vez es mas el destino del mismo es a las necesidades sociales, el 70%, minimizando la inversión reproductiva del excedente para mantenimiento de la empresa, en equipos, instalaciones, atender servicios e infraestructura, etc. Esto ultima crea un padecimiento en el empeoramiento de la calidad de los servicios públicos, no hay repuesto, no hay insumos, vale decir iluminarias, tuberías, medicamentos, etc., esto resta la felicidad social y estabilidad.

En verdad; la revolución debe valorar el trabajo, por ser una sociedad compleja, priva aún el capitalismo, el trabajo enajenado, explotado, el papel del Gobierno es hacer del trabajo útil, las políticas populistas no ayudan a dignificar el trabajo, si bienes estimula el la demanda agregada o el consumo incluso la producción, el trabajador no se siente más digno por ello, más útil a la sociedad, nota que por mucho que trabaje no obtiene con su trabajo lo que necesita para reproducir ni siquiera su condición de vida laboral, tampoco aprecia el producto de su esfuerzo quiere verlo recompensado, capaz de sustentarlo socialmente, mientras que las políticas de subsidio lo hace "sinvergüenza", parasitario tanto como el empresario rentista, un ciudadano (a) dependiente, incapaz, de valerse por si mismo para obtener con los frutos de su trabajo los bienes que necesita.

Finalmente por otra parte; el Gobierno Chavista de Maduro insiste con su política de salario mínimo, con ello logra que el pueblo no siga sus políticas, se dé al rechazo público a cada aumento del mismo, el pueblo no quiere salario mínimo, desearía desalarizar el trabajo, y eso se logra compensando con productos de la cesta básica al trabajador, por lo menos un 50%, de esos productos que requiere podría ser dotados por la empresa al trabajador o bien por las instituciones del Estado. Al respecto léase el artículo en Aporrea, https://www.aporrea.org/economia/a273180.html para complementar información.



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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