Señor Presidente y los guarimberos fracasados

Me niego definitivamente a que el gobierno siga demostrando una debilidad sin límites y una aceptación de chantaje abierto.

Las personas que se fueron, motivadas bajo cualquier circunstancia, lo hicieron por su propia voluntad e hicieron lo que ellos pensaban que iba a ser la gesta heroica de atravesar bajo penosas condiciones, un largo trayecto en busca de la "LIBERTAD y SOLUCION A SUS PROBLEMAS ECONOMICOS" en otras latitudes que les ofrecía la ocasión.

Cuando los que confiamos en este proceso revolucionario decimos que aquí encontramos eso, y solo aquí, aunque atravesando la tormenta de un asedio incontrolable por ahora tanto externo como interno, nos califican de "enchufados" que estamos bajo la protección del gobierno, o de estúpidos por apoyar la gestión que hemos escogido.

Ellos estaban arriesgando todo, para "luchar contra esta dictadura", "en este país de mi…. No se puede vivir", solo los que reciben la protección del gobierno se quieren quedar", "aquí no se puede trabajar ni siquiera salir a la calle porque si no te mata el malandro te matan los efectivos del gobierno", etc., etc.,

Ellos tomaron sus propias decisiones y no son niños, ni adolescentes ni persona con discapacidad. En su mayoría, son personas que en su pleno juicio salieron envalentonados, desprestigiando al gobierno, prestándose a las más sucias campañas publicitarias que recorren el mundo entero y presentadas de manera tan real que no nos escapamos a ser señalados como un país y un gobierno forajidos. Hoy apestamos por culpa de esa jugada maligna que nos han venido haciendo y que ha horadado más profundo nuestro sentir patrio que un fusil o una bomba atómica.

Si tuvieron el coraje, el dinero, la voluntad de acero para soportar situaciones terribles en su deambular, su mente débil para dejar lo seguro por lo inseguro, pues que busquen los medios de regresar. El dinero que cuestan esos traslados, así como el de los 4500 carros-taxi que Ud. regalo en diciembre 2015, es mío también. Aún me sigue pesando esa decisión suya. Me imagino que fue un escuálido quien lo aconsejó. Yo, que he tenido que soportar todas las inclemencias, vejaciones, humillaciones, agresiones de toda naturaleza, desde hace más de 50 años, ahora no puedo ver con buenos ojos ni estar satisfecha que después que fueron esclavizados por su propia voluntad de prestarse a ello, tenga Ud., o mejor dicho, nosotros los venezolanos que estamos soportando esa guerra a la que ellos mismos han contribuido, que ver cándidamente que nuestro dinero se destine al apoyo de gurimberos, porque sepa Ud., señor presidente, esos no vienen aquí a integrarse o reintegrarse a la vida útil del país. Ellos seguirán siendo los gurarimberos tarifados que a la menor llamada no vacilarán de prestarse para seguir haciendo lo que ellos saben hacer.

Me niego a que Ud. siga cayendo en el chantaje de ellos. No le extrañe que esa oleada sea producto de un plan preconcebido par que vengan de retorno a seguir cometiendo los delitos de traición a la patria y demás desafueros para los cuales les pagan.

Pero es más, y quiero que lo sepa. Muchos de ellos, abandonaron sus cargos y aún siguen cobrando. ¿Qué significa eso, señor Presidente? Hasta cuando los honestos tenemos que vivir escondidos y que los deshonestos pisen fuerte. El llamado que hacen desde la Embajada de Perú, es indignante. Casi una orden porque ellos se lo merecen. No, pues no, que se vengan y atraviesen el paso de Paso de los Andes, de retorno y con objetivos contrarios a la primera gesta de independencia llevada a cabo por nuestro insigne Libertados Simón Bolívar. Ahora no solamente se creen con el derecho a la repatriación, sino que vendrán a chantajear que si no les dan el cargo de ministros, o jefes, o becas o cuanto pidan, volverán a hacer lo mismo.

Diera la impresión que Ud. no ha interpretado la reflexión de El Libertador en la Carta de Jamaica: A CADA CONSPIRACION UN PERDON Y A CADA PERDON UNA NUEVA CONSPIRACION".

Basta señor Presidente. Nosotros lo apoyamos incondicionalmente, pero hay cuestiones como esta que no merecen para nada el reconocimiento y apoyo de quienes sufrimos por estar a su lado.

Ud., seguirá siendo para ellos el dictador, el iletrado, el autobusero que no vale la pena tener como presidente. Y no le pido retaliación, solo cordura y juicio en acciones que son una bofetada para quienes hemos estado a su lado en todo momento y pese a las situaciones que estamos confrontando.

Sea el dictador que ellos dicen, sea firme en decisiones que a todos nos afectan. Pues si sigue flaqueando en nombre de un "amor" mal entendido, las consecuencias no sólo las sufrirá Ud., sino nosotros también.

Por favor, algo más, y me atrevo a exigirlo, pues créditos morales tengo de sobra. Hagan un censo de esas personas, así como de los empleados de la Administración Publica donde se pueda ver el gran vicio de personal que existe, porque muchos se han ido del país, en diversas condiciones, y aún siguen cobrando. Y bajo la mirada complaciente de Jefes que están saboteando con su actitud, la acción de gobierno. ¡Que mantequilla! No, señor presidente, no nos siga abofeteando a quienes lo apoyamos, pues no somos Cristo para poner la otra mejilla. Sin embargo, este también dijo: CON LA VARA CON QUE MEDIS, CON ESA SERAS MEDIDO. Recuerde estas tres reflexiones que le he hecho y ponga en práctica las recomendaciones del censo. Se llevará una gran sorpresa, no sólo por los que están cobrando su salario sin estar trabajando, sino por lo que pueda encontrar en el futuro a lo que se dedican estos que hoy piden que los vayan a buscar, como si lo que hicieron fue una gracia que beneficio al país. También vendrán a reincorporarse al trabajo, o mejor dicho, a seguir devengando un salario sin trabajar.

Yo lo seguiré apoyando, porque Ud. es la figura que releva a mi comandante Chávez, pero así no. No recibo privilegios, ni los pido, ni los acepto, pero tampoco soy tonta de capirote.

Comparto ciento por ciento el artículo de Luisana Colomine y por favor, si sigue en su empeño, quítele el nombre de MISION DE VUELTA A LA PATRIA, pues con ello ofende a los sentimientos de nuestro insigne poeta Juan Antonio Pérez Bonalde y el de los honestos de este país, también.

 

alborada2176@gmail.com



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