Pymes y entes emprendedores

Por estos días se ha visto al gobierno venezolano dar créditos a jóvenes emprendedores o también a personas de cualquier edad en el marco de un contexto harto demandado por la producción y la productividad, ello como una vía para fortalecer el llamado aparato industrial y de servicios, por eso pudiera interesar ofrecer algunas reflexiones desde una perspectiva propia de la teoría gerencial y de los imaginarios y representaciones sociales, como parte de una imbricación entre el Estado-Nación y la sociedad civil, superando lo que Plata Ramírez (2009) da en llamar "Las fantasmagorías", aunque aplicado más bien al ámbito literario, es un térmico que aquí se permite usar quien esto escribe para designar las representaciones sobre ciertas regiones de la realidad.

Las entidades de trabajo conocidas con el acrónimo de pymes o pequeñas y medianas empresas mercantiles o industriales en diversas ramas del comercio, los servicios o la producción, representan emprendimientos que hacen concreto una idea de negocios. Además que dinamizan cada cual a su modo la economía local, regional, nacional o internacional, a escala micro, mediano, macro o clase mundial, ya que desde su ámbito pueden irse transformando como organizaciones de muchas ramificaciones o conglomerados de amplia cobertura. En general las micros, pequeñas y medianas empresas agregan valor a la cadena de producción de bienes y servicios, así como su capacidad para emplear personal aunque en número reducido.

Las pymes, en consecuencia, impactan el entono y, a su vez, también padecen los embates del comportamiento errático de las variables intervinientes de la coyuntura económica: inflación, cambio tecnológico, recesión, desempleo, desinversión, políticas económicas diseñadas por el Estado y sus gobiernos democrático de origen y desempeño, que estimulan o paralizan la inversión en el marco de una economía de mercado, estadal, mixta y con responsabilidad social.

La clasificación de las pymes puede considerar como se ha sugerido ya, tanto el número de empleados como la cantidad de dinero que factura, así como también la modalidad: micro, pequeña y mediana. Esto último dependiendo del capital accionario, escala de producción, de lo que a su vez se deriva la tasa impositiva o las líneas de crédito a la que tenga acceso, el tipo de asesoría que puedan contratar, así como que en las pymes hay una mayor cercanía hacia sus clientes, sencillez de la infraestructura y limitada cobertura del mercado. Pero el público puede sentir mayor familiaridad y comunicación efectiva, lo que no impide necesariamente tener un cierto domino en el nicho del mercado, ya que sus servicios o bienes pueden ser personalísimos, artesanales, únicos e irrepetibles.

De acuerdo con Kokocinska (2013) las pymes como acción de emprendedores que asumen riesgos en entornos complejos, cual es toda sociedad en el mundo actual, tan marcado por la globalización económica y la mundialización cultural, se han visto impactadas negativamente por la crisis económica de las grandes economías de 2008 en adelante, cuyo epicentro vino a ser la llamada "burbuja inmobiliaria" que desde los Estados Unidos se extendería a Europa y más allá, hacia la periferia del viejo Tercer Mundo. Aunque se notaba ya una economía en recesión desde 2002, es el período comprendido desde entonces hasta 2010 se vivió una época de fuertes pérdidas e improductividad; por lo que las pymes han tenido que saberse adaptar para crear riqueza y empleo, añadiendo valor a la productividad laboral, en países desarrollados como: Alemania, Francia, España, Italia, Reino Unido, Polonio y otros.

Lo anterior supone, como señalan Martínez y Carmona (2008) que los emprendedores necesitan tener ciertas y determinadas competencias prácticas y actitudes positivas a fines de desarrollar pymes y no morir en el intento, de donde se tiene que la denominada "cultura emprendedora" exige: madurez, responsabilidad y autonomía de pensamiento, en términos kantianos, así como otras competencias prácticas. Por ejemplo, manejo de las finanzas, contabilidad, comercio y mercadeo. Para lo cual requerirá habilidades para operar programas de computación, gerencia basada en proyectos, modelos como el justo a tiempo, mejora continua, calidad total o balance scorecard ; éste último según Soler (2016) en tanto que "… modelo integrado de las diversas tendencias empresariales unido a herramientas de comprensión y control" de la gestión; de donde se sigue que la combinación entre la intuición para identificar oportunidades y desarrollar negocios y la preparación profesional adecuada, junto al manejo de herramientas tecnológicas, permiten garantizar el adecuado retorno de la inversión y la sostenibilidad económica, social y ecológica en el tiempo.

En esa línea argumentativa, se entiende que las pymes están en estrecha relación con los procesos de administración y gerencia exitosa, sólo de esa manera la práctica emprendedora puede mantenerse de manera sana en la dinámica económica afectada por turbulencias, superando eventuales vaivenes en el comportamiento de las organizaciones en la actualidad; de allí que la cultura emprendedora sea un componente fundamental, sobre todo entre jóvenes, tanto de los programa de grado universitario como en las escuelas técnicas o de artes y oficios (Martínez y Carmona, 2008), dado que la actitud emprendedora se puede desarrollar no sólo entre miembros de círculos sociales vinculados a las élites, sino en toda la población, incluso entre los trabajadores directos en empresas o de la burocracia estadal dependientes o sujetos dependientes de la relación jurídico-laboral contractual y, en consecuencia, atados a un salario, quienes bien pudieran desarrollar emprendimientos independientes y para ello necesitan de formación específica.

Al respecto Hernández, Añez y Gamboa (2008) destacan la importancia de la formación gerencial en las pequeñas y medianas empresas venezolanas, en función de alcanzar "mayores niveles de productividad"; y concluye diseñando el perfil de competencias gerenciales de los directivos de las pyme venezolanas, el cual está conformado por una serie de indicadores, entre los que destacan: conocimientos, habilidades, rasgos de personalidad y capacidad de adecuación al entorno, entre otras; el conjunto de necesidades de formación , de acuerdo con los autores citados comprende: aprender nuevas competencias, adaptarse al entorno turbulento de la época actual, usar la computación y aprender el manejo de la tecnología; adquirir y poner en práctica nuevas estrategias gerenciales como: outsorcing o subcontratación, benchmarking para emular estrategias exitosas de control de calidad en sus diversas formas; desarrollar capacidad de liderazgo a través de la formación adecuada y continua con fines de hacer más competitiva las pyme, debido a que los directivos más competitivos deberían hacer gerencia en entornos cambiantes.

Las pyme, contrario a lo que sería dable pensar en el marco de la cultura industrial moderna y contemporánea, con los emprendimientos de los micros, pequeños y medianos empresarios dan vida y consolida la economía. Y si se apoyan en las estrategias adecuadas pueden tener una larga esperanza de vida; de hecho, la Escuela de Negocios de Madrid, de acuerdo con Merco (2016) los siguientes datos son muy reveladores: "Se considera que en Europa existen más de 20 millones de pymes, más del 15% son españolas. En nuestro país, las pymes constituyen más 90% del tejido empresarial, la inmensa mayoría son microempresas, y cerca del 80% se dedican al sector servicios. Además, son estas pequeñas y medianas empresas las que generan más empleo, siendo responsables de más del 70% de las contrataciones"; ello aunque el número de empleados de la empresa no puede superar a los 250 trabajadores y el volumen de negocios anual que no ha de ser inferior o igual a 0 millones de euros o el balance general no puede ascender de 43 millones de euros. Pero no cabe dudar que las pymes dinamicen la economía de un país, dando una idea clara de ser entes emprendedores de primer orden.

Como fuere, la pequeña y mediana industria no es un acto voluntarista. Exige tener efectividad en el mercadeo, además comprender el micro y macro entorno del mercado, como señala Zapata (2001), aplicando los principios básicos de la administración: planeación, organización y formación del talento humano, administrar bienes y recursos financieros con eficacia, eficiencia y efectividad, tomar en cuenta los datos del entorno económico, demográfico, político y legal, así como segmentar el mercado y el producto, ello a objeto de orientarlo hacia el cliente con una necesidad específica pero también en concordancia con el entono socio cultural que determina e impone ciertas necesidades de tener bienes por su valor de uso, utilitarios o decorativos.

Estos aspectos a considerar, dado que en la geografía venezolana este gremio de los pequeños y medianos empresarios en la geografía venezolana dan cuenta de un conjunto de carencias de asistencia técnica-financiera pero también informan de sus potencialidades, por ejemplo informan que este país las pymes representan más del 50% total de las empresas que hacen vida aquí; pero, as u vez, son las que más problemas presentan pero "… tienen menos apoyo, imposibilidad de acceder a créditos o asesoría. Los pequeños y medianos empresarios –mayoritariamente- tienen un profundo conocimiento técnico, pero gran aridez administrativa" (www.emagister.com/tutorias); en este sentido, los gobiernos pueden jugar un rol significativo y fortalecer las pymes, fortaleciendo las capacidades de estas organizaciones mediante la adecuada capacidad técnica-financiera, entregar dotación en maquinaria, materia prima y formación académica del talento humano.

Las pymes representan entonces un microambiente social donde entran en juego variables y atributos que son propios de las organizaciones que tienen fines mercantiles, de servicios o productivos donde también emerge una cierta cultura organizacional o valores e imaginarios; pero en lo concreto requiere de una formación específica para la sustentabilidad en el tiempo. Aunque en principio puede ser que se inicien sólo siguiendo una intuición y a modo de un "experimento" aprovechando cierta coyuntura.

La cuestión es que para la sostenibilidad y logro óptimo de objetivos el emprendedor necesita poner en práctica un cúmulo de conocimientos y habilidades que debe aprender, como una condición necesaria para superar amenazas interna y externas. Desarrollar los talentos, tanto propios como la de sus colaboradores hacen de las pymes organizaciones dinámicas, ser organizaciones que aprenden y tienen pensamiento sistémico, puesto que no están al margen de un entorno cambiante, potenciado por nuevas tecnologías e influencias de una sociedad global.

Referencias

Hernández, R., Silvestri, K., Añez, S., Gamboa, L., (marzo, 2008). "Realidad de la formación gerencial en las pequeñas y medianas empresas venezolanas", en: Revista Venezolana de Gerencia. V 13, n° 41, disponible en www.redalyc.org.

Kokocinska, M., Rekowski, M. (2013). "Impacto de la crisis mundial en el empleo y la productividad de las pymes: el caso de las grandes economías europeas". En: Revista de Economía Mundial, núm. 35, 2013, pp. 121-136. Sociedad de Economía Mundial, Huelva, España: disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id).

Soler, R. (2016). "Procedimiento para la implementación del Balance Scorecard como Modelo de gestión en las Empresas Cubanas". Disponible en www.eumde.net/../ehs/

Martínez, F y Carmona, G. (2008). "Competencias empresariales del alumnado de Las Escuelas Taller y Casas de Oficios en Andalucía. Primera fase del diseño de programas educativos para el desarrollo de la cultura emprendedora entre jóvenes". Tesis doctoral presentada en la Universidad de Granada. Facultad de Ciencias de la educación. Departamento de Pedagogía. Disponible en www.o.era.urg.esadrastea.augr.es/tesis...

Plata Ramírez, E. (2009). Las fantasmagorías. (Para una teorización del Cuento en Latinoamericana 1990-1996). Alcaldía de Libertador. Ediciones de Bolsillo. Mérida, Venezuela.

Zapata, E (2001). "La efectividad del mercadeo en las pequeñas y medianas empresas (pymes) de los sectores industrial y servicios del departamento de Boyacá, Colombia". Revista Colombiana de Marketing, Vol. 2, núm. 3, diciembre, de 2001. Universidad Autónoma de Bucaramanga, Bucaramanga, Colombia. Disponible en: www.redalyc.org/



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Luis B. Saavedra M.

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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