El trabajo como "capital" de inversión para producir y generar retorno financiero para los trabajadores campesinos

El capital, ya sabemos, es la cantidad de dinero que invierte una persona con dinero, para generar ganancias. La riqueza, es la acumulación de capital, producido por la ganancia generada de las inversiones. El capital Humano. Es la acumulación de fuerzas productivas o de trabajo, generado por las personas, en la cual se incluyen sus saberes y conocimientos especializados o no. El trabajo excedente. Es el trabajo que aporta el campesino, para atender la tierra en la cual trabaja e invierte para obtener beneficios, a fin de que la plusvalía les sea retornada por trabajo adicional, valorado en Bs.

    Por ejemplo: en una plantación de 10has. Los campesinos trabajan 5 horas diarias, de 6 am  a 11 am. Reciben  un pago diario de bs. 3.000,00 por esa labor durante 5 meses (Bs. 15 mil semanal. Bs. 60 mil mensual. Bs. 300.000,00 por cinco meses de trabajo.) Se incluye beneficio de transporte y desayuno con agua fresca toda la mañana, e implementos de trabajo, como botas, guantes y uniforme. Las herramientas son del dueño de la tierra. El dueño de la tierra, cede media hectárea de las áreas de producción para los trabajadores, o el 10% de las ganancias netas. De allí que el campesino o trabajador del campo aporta 2 horas diarias de trabajo extra para cumplir con tareas que a veces resultan insuficientes cubrir en las cinco horas normales de trabajo o estas horas se acumulan para el momento de la recolección y embalaje en camiones de los rubros producidos.

    Como pueden observar, no se trata de edulcorar el capitalismo, sino de aprovechar la crisis, para que nos apoyemos en aquellos que no hallan que hacer con el dinero, mientras que los campesinos o productores, no encuentran salida para poner a producir la tierra, porque no tienen disponibilidad financiera suficiente para producir y aprovechar toda la potencialidad que sus tenencias le permiten.

    Por lo tanto, si este campesino que es un trabajador (No hablamos del dueño de la tierra, sino de un empleado, un trabajador del campo) recibe parte de lo que produce, puede librarse de la pobreza y transitar un mejor camino hacia el buen vivir, precisamente  con el trabajo liberador, osea, con la conciencia de que trabaja para generar riqueza, incluso la suya, (somos un país rico, cuando todos producimos y tenemos un estado de bienestar, por las facilidades que el estado me otorga para trabajar. Incluso con dinero de particulares.)
    Ahora, bien,  ¿Trabajo liberador de qué? ¡De la explotación! Ya que recibe un porcentaje de los ingresos netos de la producción, obtiene el retorno de su plusvalía. ¿Eso es malo? Pudiera estar vinculada a la fórmula de ganar-ganar.

    Como se sabe, el capital productivo lo pone el inversionista para sacar provecho de la tierra improductiva (En la cual, el dueño de la tierra no cuenta con capital más allá de la tierra prestada que le cede el estado.) Siendo así, que el inversionista pone según la exigencia del productor (Dueño de la Tierra.) un capital por determinado porcentaje, donde normalmente  se ofrece a disposición de inversionistas el 30% del ingreso neto de la cosecha total, para repartir en tanto y cuantos sean los intervinientes en la inversión, mientras que el 70% se lo reserva el productor. Ahora bien, hablamos en realidad de un 25% para repartir entre los inversionistas y un 5% a repartir entre los trabajadores, sin que estos últimos coloquen dinero en la inversión, sino horas de trabajos, como ya se mencionó, acumulados o no, pueden servir para la recolección de los rubros y su embalaje para la comercialización y distribución, según las oportunidades de negocio que tenga el productor respecto de la negociación con entes públicos o privados que garanticen pronto pago, para la inmediata inversión.

    Todas estas distribuciones de porcentajes por ingreso de inversión, se hacen con base a las operaciones  que dejan al final un porcentaje neto. Esto después de realizar la reserva de inversión (Equivalente a la inversión que juega un papel en la producción para ser reinvertidos, en todo caso, el inversionista que se retira, se lleva su inversión colocada.)

    Como se puede ver, la sustentabilidad de una producción basada en la concepción de ganar-ganar, garantiza que la distribución de la ganancia sea proporcional a lo aportado, rescatando el trabajador campesino, su plusvalía, en función de garantizar su futuro bienestar y el de su familia, ya de por si asegurada por el dueño de la tierra y el inversionista que participa en esta triada o alianza para la producción.
Así mismo, el gobierno socialista del presidente Nicolás Maduro, Informa a través de su ministro Wilmar Castro Soteldo, que los inversionista privados colocaron $100millones de dólares en el agro, recuperando así la producción de los sectores porcino, avícola, pecuario y cafetalero. Por lo que si el alto gobierno se lo permite, ¿Por qué no lo pueden hacer los pequeños productores? ¿Es más socialista el Gobierno que el pueblo productor consciente y revolucionario? Creo que hay que entender que en este momento, la participación de inversionistas conscientes, respetuosos de los acuerdos, y productores realmente responsables y respetuosos de los derechos del trabajador campesino, puede permitir alcanzar seguridad y soberanía para mejorar la calidad de vida de toda la población en el acceso oportuno de su alimentación.

juanandresloyo2.0@gmail.com



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