¿Quién ayuda al estado andino?

Mérida triste y apagada: sin luz, gas, tampoco agua ni Internet

En Mérida hay fallas graves de interrupción del servicio eléctrico, de agua y de gas

En Mérida hay fallas graves de interrupción del servicio eléctrico, de agua y de gas

Credito: Agencias

El pueblo merideño no aguanta y sale a protestar por falta de gas

El pueblo merideño no aguanta y sale a protestar por falta de gas

Credito: Agencias

Fallas en la distribución de gas afecta la calidad de vida de los merideños

Fallas en la distribución de gas afecta la calidad de vida de los merideños

Credito: Redes

Los habitantes del estado Mérida ya no hayan que hacer para evitar tanto sufrimiento, abandono y maltrato de parte de las instituciones del gobierno, las cuales tienen el deber constitucional de velar por su bien y evitar que pasen por la lamentable situación por la que atraviesan y  hasta ahora los merideños no saben a donde acudir para que les solucionen de una vez por todas los problemas con los servicios básicos: la electricidad, el gas, el agua y últimamente la Internet.

A nuestra redacción llegan a diario numerosas quejas sobre el servicio eléctrico, y es que los merideños llevan años viviendo con interrupciones del fuido eléctrico, apagones diarios, tanto de día como de noche, que se prolongan por horas, entre ocho, doce y hasta veintidós horas continuas que impide que los merideños lleven una vida normal, donde no pueden hacer practicamente ninguna labor, porque deben esperar por horas para proseguir con sus labores totalmente trastocadas, como trabajo, deberes escolares, tareas domésticas, lectura, entretenimiento, etc.

En el municipio Libertador, en la comunidad de El Campito, parroquia Spinetti Dini, un balance refleja que han pasado más de 180 horas sin luz, lo que representa un incremento 18 % con relación al mes de agosto cuando el balance reportó 152 horas sin fluido eléctrico. Otro caso reportado fue el de  la parroquia Osuna Rodríguez  que estuvo 123 horas sin servicio eléctrico, una hora más que en agosto. La misma situación se registró en parte de la urbanización Los Sauzales en la parroquia Mariano Picón Salas donde el servicio eléctrico falló 113 horas, según reporta, un balance realizado por la ONG Promedehum.

Otro de los graves problemas por el que atraviesan los merideños es la falla en la distribución de gas, que impide la cocción de alimentos, obligando a la gente a preparar comidas rápidas, costosas y nada alimenticias y a otros a cocinar con leña que ha ocasionado incendios en apartamentos porque la gente ha improvisado fogones hasta en los los balcones. Además que los calentadores de agua son en su mayoría de gas, siendo Mérida una región andina, con una altitud de 1.600 msnm, con bajas temperaturas, donde el calentador es una necesidad vital para el aseo personal, ante esta calamidad, varias comunidades han salido a las calles a protestar porque hay zonas de la ciudad que tienen más de  seis meses sin poder comprar una bombona, como sucedió ayer viernes 27 donde los sectores cercanos al Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes, IAHULA, tomaron la avenida 16 de septiembre,  para exigir les vendan gas licuado para poder cocinar.

A estos problemas se une la falta de agua, que afecta hasta a los mismos bomberos de la capital, nadie se salva de las fallas en el servicio del vital líquido que junto a los apagones y la carencia de gas se mezclan en una situación inaguantable, porque afecta lo más básico de la sobrevivencia humana: sin agua ni comida, no se puede cocinar, ni bañar, asearse, sembrar, limpiar, en fin no se puede llevar una vida normal. Cuando les llega el agua, no tienen gas para bañarse.

Para colmo de males, ahora también tienen problemas con la señal de Internet, que impide la comunicación, el trabajo, y las tareas escolares que ahora dependen de este instrumento por la pandemia del covid-19.

También se ven afectados por el racionamiento de combustible cuyas fallas originan problemas en el transporte público lo que empeora la crisis por la que atraviesa el estado andino.

En fin, todo este cúmulo de problemas ocasionan cuadros de desnutrición, alergias por falta de aseo, depresión, desesperación, frustración e impotencia porque los merideños sienten que están abandonados, que no hay salida y que el gobierno ha sido ajeno a sus llamados.

Los políticos de oficio sólo se acuerdan de Mérida para realizar sus prácticas demagógicas y sacar provecho con fines electorales, manifiestan residentes merideños ante esta debacle.

El techo de Venezuela, la ciudad de los caballeros, la ciudad de las nieves eternas, son los nombres con que se conoce al hermoso estado, una de las regiones más turísticas del país, pero que con la falla de los servicios públicos, de uno de los destinos turísticos mas bellos del país, ahora es un pueblo que se está cayendo a pedazos por la indolencia. En estas circunstancias el pueblo merideño no tiene motivación ni ánimos para celebrar las navidades.

Ante la constantes fallas de los servicios públicos del estado Mérida el gobierno nacional debe asumir y ejecutar un plan de emergencia y de recuperación integral. Basta de quejas y de correr la arruga, el gobierno debe asumir su responsabilidad de manera inmediata, indican habitantes  y organizaciones dolientes de este hermoso estado.

Las redes demuestran el descontento del pueblo merideño ante esta desolación que significa vivir con tantas carencias en pleno siglo XXI:

 

 



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