La culpa no es de Chávez Ni de Evo, ni de Rafael

Los culpables inocentes: las primeras víctimas

Soy de los que creen que las cosas se deben decir tal como se sienten, para evitar ambigüedades o malos entendidos. En este punto, pienso que en toda desgracia siempre hay una dosis de culpa propia. De esta forma me voy a referir al conflicto interno de Colombia, y que después de una etapa de desplazamiento hacia los países vecinos, en pequeña y mediana escala, está siendo llevada intencionalmente por intereses extra región, a convertirse en una causa de guerra entre países vecinos, al margen del origen del conflicto.

De haber interés real en la parte más agresiva del enfrentamiento (la oligarquía), esa guerra ya tendría que haberse terminado. Son muchos los factores que actuaron en consecuencia, para tomar las armas en Colombia, como una forma de defensa; que luego quisieron hacer vida política normal. Pero a su intención, siguió una represión y cadena de asesinatos selectivos, que no dejaron dudas respecto a que no hay interés en la paz de Colombia, por parte de un sector poderoso, que usa la guerra y la muerte como forma de negocio y sostén y de privilegios.

Esta agresión, de una clase social en contra de la clase pobre, ha hecho que un sector importante de la sociedad colombiana, se encierre en sus propios intereses particulares, tratando de evadir de esa manera las posibles consecuencias de reclamar y exigir justicia y respeto para todos. Este grupo, se dedica a hacer negocios fuera de la orbita de la droga y la corrupción, incluso, al margen de la oligarquía económica, pero siempre es forzada a tomar partido en los momentos decisivos, como las elecciones, por ejemplo. Es allí donde flaquea y se convierte en cómplice de su desgracia y la de los demás colombianos. Al tener conciencia de la problemática, su origen y las consecuencias. Por temor a perder lo que tienen; se hacen el avestruz y prefieren meter la cabeza bajo tierra, dejando la desgracia colectiva galopando en la nación.

El otro sector de la sociedad, el más golpeado, el más vulnerable. Es mantenido en la ignorancia, es acosado e inducido a que solo piense y vea lo cotidiano, lo rutinario, para vivir al día y el momento. Para éllos no hay educación, salud, vivienda, asistencia social de ninguna índole. Son seres invisibles, que hacen nacer cuando las circunstancias oligárquicas así lo requieren. Estos fantasmas sociales, son despojados de lo poco que tienen, cada vez que los oligarcas lo necesitan. De esa manera si necesitan tierras para siembras o proyectos de hacer dinero. Los fumigan, los atacan con los paramilitares o con el ejército o, peor aun, son atacados por ambas fuerzas de la oligarquía de una sola vez. El resultado: muertos, lisiados, desplazados, empujados a vivir en los cinturones de miseria de las ciudades colombianas, o irse a las fronteras de Ecuador, Panamá o de Venezuela.

¿Cuáles son las culpas de esos sectores? El primero, convertirse en cómplice por omisión, temor o egoísmo. El segundo por la oscuridad de la ignorancia en que lo encerraron, por el terror sembrado al ser diezmados sus similares, por la impotencia producida por el hambre o, por el simple hecho de sentirse abandonado a su mala suerte impuesta.

Pero es con los hijos de estas clases sociales, que se alimenta el ejército de Colombia, los paramilitares y los obreros de las fábricas de los oligarcas y las transnacionales maquilas. Son con los hijos del pueblo sufrido de Colombia, que se amedrenta a la propia población. Es con los hijos armados y uniformados, que se persiguen y asesinan a los propios padres sacrificados y subyugados de Colombia. En tantos años de lucha ¿por que no se le ha llevado el mensaje a los hijos de quienes son los que hacen sufrir a sus padres, hermanos e hijos? ¿Cómo es que no se ha corregido la falla? ¿Quienes, cuando, como, de que manera, se empezará el trabajo? Son esos mismos hijos del pueblo sometido y vejado de Colombia. Los que serán usados para atacar al pueblo hermano de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua etc. ¿para servir a quienes? Una guerra entre el pueblo de Venezuela y el de Colombia por ejemplo, solo contribuirá a esclavizar aun más a los pobres de esas naciones y a fortalecer a los enemigos de clase: la oligarquía colombiana y el imperio Sion - judío asesino de Estados Unidos. Es más hasta la propia población de USA, saldrá perdiendo.

Si en Colombia se uniera la potencia armada de los paramilitares y las guerrillas, y el ejército. Los pobres y honestos de Colombia, dejarían de sufrir. Precisamente esos que sufren son los padres, madres, hermanos y descendientes de los que son usados para matarse entre éllos, defendiendo a quienes los esclavizan y los engañan.

REACCIONA COLOMBIA, TIENES EN TUS MANOS COMO CAMBIAR TU DESTINO Y TU HISTORIA, VUELVE LAS ARMAS CONTRA QUIENES TE ESCLAVIZAN JUNTO A TU FAMILIARES.



javiermonagasmaita@yahoo.es


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Javier Monagas Maita


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