100 días en Espera por la Libertad Plena del Dr. Javier Vivas Santana

Ya se cumplieron 100 días de la detención ilegal de mi esposo Javier Vivas Santana, ocurrida el pasado 25 de marzo por parte de entes gubernamentales que a pesar de presentar patologías de epilepsia y ser discapacitado (informes en su expediente), no se haya tomado en cuenta su situación de salud, ni siquiera han respondido al pronunciamiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de fecha 30/03/20, donde insta a los estados a velar por la integridad física, así como asegurar las medidas adecuadas de higiene, alimentación, salud y Covid-19, para aquellas personas privadas de libertad.

Si los entes responsables de administración de justicia, lo están procesando por una supuesta "incitación al odio", deben proceder dentro de los tiempos establecidos en ley (45 días de la audiencia preliminar ya cumplidos), no se entiende por qué seguir alargando su privativa de libertad, considerada precaria y violatoria de sus derechos humanos, como lo es, la pésima alimentación, las condiciones de insalubridad, sin los medicamentos prescritos y lo más difícil aún... sin el debido proceso, que complican su salud y estado físico, que atentan contra su vida.

Esta misma situación la he leído en varios portales de información. Es repetitiva, la cantidad de personas que están procesadas y penadas, provenientes de varios sectores del país, donde los familiares vivimos angustiados; con el nombre de Dios Todo Poderoso, solicitando que a los entes gubernamentales los ilumine y les de sabiduría, para que cumplan con sus deberes. Como lo son: garantizarles el derecho a la vida, a la atención médica, así como las visitas de sus familiares, tesoro preciado e inviolable como ley divina del señor y plasmado en la Constitución de República Bolivariana de Venezuela.

¡Dios, qué duro es todo esto!: no poder ayudar a un familiar, no saber si están quebrantados de salud, sin verificar su integridad emocional, moral y física. Esto es un verdadero calvario, sobre todo por la situación de contagios del coronavirus, que está repuntando en la mayoría de los estados del país. Es entendible preocuparse de que pueda surgir un foco de contagio en los centros penitenciarios, debido a las condiciones en que pudieran encontrarse los internos, con el perjuicio de tener que lamentarse por no tomar las previsiones necesarias. ¡Qué dolor en el alma estamos pasando! Es posible que algunos piensen que estoy exagerando, pero bastaría vivirlo y ponerse en los calzados ajenos, para poder saberlo y juzgarlo, más allá de preguntarse cómo estarán los privados de libertad.

La historia juzgará a la "justicia". La verdad nos hará libres. Dios el juez de todos. Luego de 100 días los entes responsables deciden entre seguir privando de ella o dando su libertad.

Olys Velásquez

Por el Comité por los DDHH y la Libertad del Dr. Javier Vivas Santana.



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