Adán, Elias and the others: ¿Insensibles o pusilánimes? (II)

"No somos lo que somos por tener las ideas que tenemos. Tenemos las ideas que tenemos porque somos lo que somos"

Rubem Alves

"Socialismo posible significa que el socialismo puede llegar a ser real por la obra consciente de los hombres, pero puede también no llegar a serlo, y su futuro no está garantizado por la fuerza irresistible de las cosas"

Norberto Bobbio

««♦♦»»Algunas preguntas para Adán, Elías and the others:

  • ¿Quién gobierna hoy?
  • ¿Qué ideales tienen Adán, Elías and the others?
  • ¿Qué metas persiguen Adán, Elías and the others?
  • ¿Qué conmueve a Adán, Elías and the others?
  • ¿Cómo explican Adán, Elías and the others, que hoy exista el fenómeno del working poor, que permanece pobre a pesar de trabajar?

No estoy intentando juzgar sino describir.No necesito subrayar que detrás de estas notas críticas no hay la más mínima intención de enmendar la plana a nadie, sino que su única finalidad es la de propiciar un proceso de reflexión y de concienciación en el seno de todas las fuerzas que, con mejor o peor fortuna, pero con la mejor voluntad, luchan por el advenimiento de un país más justo, más humano, más solidario y más acorde con las verdaderas necesidades del hombre. No me queda más que añadir que el objetivo final de mi artículo no es la polémica, sino el diálogo, la reconciliación de los contrarios y no la eternización de la discordia.

I. Introducción

La presente reflexión sobre el supuesto carácter revolucionario del Psuv se sitúa dentro del horizonte de la ética. Uno de los más graves problemas que tiene el PSUV es el "aburguesamiento", entendiendo por aburguesamiento no sólo el conjunto de señales externas (burocratización, ausencia de contenidos morales sustantivos, cinismo, nihilismo, enriquecimiento, etc.) sino, sobre todo, la pérdida del aliento utópico-mesiánico en cuanto rasgo característico del socialismo bolivariano. Lo que Hugo Chávez llamó "Pasión Patria"

La política ha sido considerada con frecuencia como el lugar de cita de la hipocresía, la mentira, el engaño y demás vicios contrarios a la limpia ejecutoria del hombre moral. Más aún, la política en si misma ha sido vista como realidad contraria a la ética y, consiguientemente como un asunto inmoral. Las relaciones entre la ética y la política han sido siempre problemáticas. Cuando se habla de ética y política, el intríngulis de la cuestión se localiza precisamente en la "y" que relaciona ambos términos. Todos aquellos que de una forma u otra se han acercado al estudio de las cuestiones sociales y, esencialmente, de las relaciones políticas se han encontrado con los problemas de la dependencia y subordinación que hay entre los hombres, y las rivalidades y conflictos que surgen entre ellos. A primera tenemos una impresión de lo político más marcada por un modelo de relación conflictiva y dialéctico, que por otro más cooperativo y dialogante. Hoy no es posible pensar lo ético sin encontrarse con lo político, como no es posible pensar lo político sin presuponer lo ético.

Según el ministro de Educación Elías Jaua, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) es :"un partido anticapitalista y antiimperialista, un partido anticorrupción, un partido socialista, un partido marxista, un partido bolivariano, un partido comprometido con los intereses de las clases trabajadoras, y del pueblo, y de los campesinos, y de los indígenas ….un partido humanista, un partido internacionalista, un partido patriota, un partido unitario, ético y con moral revolucionaria …un partido defensor de la democracia participativa y protagónica en la sociedad".

Al ministro Elías se le paso por alto algo de suprema importancia, en efecto: decir que el PSUV es también un partido político (¿de izquierda?) En esta entrega tratare de reflexionar en torno a la expresión empleada por el ministro: "el Psuv es partido unitario, ético y con moral revolucionaria".

La relación entre los valores políticos y los valores éticos ha dado origen a grandes polémicas; no solo por la importancia que tiene teóricamente sino también por sus repercusiones en la práctica:

  • ¿Debe considerarse la ética como la fiel compañía de la política, su vigilante garantía y la patente legitimadora de sus actuaciones?
  • ¿El problema de la política es su falta de ética?
  • ¿Necesita la ética del marco político para su pleno desarrollo?
  • ¿Es el Psuv una organización (partido) ética?
  • ¿Existe una moral política?
  • ¿Puede hablarse con rigor crítico de una dimensión ética en la realidad de la política?
  • ¿La política, además de ser una ciencia, una técnica, una praxis y una forma de ser de los humanos es también y al mismo tiempo un lugar ético?

Si la contestación a las preguntas anteriores es afirmativa, y en la medida en que sea afirmativa, surgen otros interrogantes:

  • ¿Qué criterios morales integran la instancia ética de lo político?
  • ¿Cómo se puede hacer una formulación coherente de la teoría ética en relación a la política?
  • PSUV: ¿Ético y Revolucionario?

II. La política, lo político

El vocablo "política" es polisémico, con lo cual es fácil utilizarlo sin saber a qué significado apunta en cada uno de sus usos. La afirmación de Aristóteles: "El hombre es por naturaleza un animal social (zoon politikón) y, por tanto, aun sin tener ninguna necesidad de auxilio, los hombres tienden a la convivencia", sigue siendo pertinente para dar razón de nuestra condición a pesar de las muchas reservas que le podamos poner. El hombre aparece y se realiza como persona en la convivencia interpersonal. Ahora bien, la convivencia es, desde sus bases hasta sus límites, una convivencia política. La politicidad matiza todas las formas y todos los niveles de las relaciones humanas. Esto no indica que haya de reducirse todo a política. Tienen consistencia autónoma las otras relaciones de convivencia interindividual, familiar, económica, cultural, etc.

La política puede ser definida como "el conjunto de los principios, símbolos, medios y actos mediante los cuales el hombre aspira al bien común de la polis". Conviene insistir en esta definición compresiva, porque con demasiada frecuencia se limita la política a lo que se refiere al gobierno del Estado. El ámbito de la política es mucho más vasto.

Cuando nos preguntamos por la política, nos planteamos la voluntad de querer estar juntos como grupo humano, es decir, la forma de organizar la supervivencia, coexistencia o convivencia.

Lo político sería la dimensión humana que permite que la actividad política del hombre sea un acto plenamente humano, una actividad humana. O bien, sería el campo conceptual de la actividad política del hombre. La política es una praxis que remite a una teoría. Esta teoría en una praxis es la ciencia política. La política constituye el ámbito dentro del cual el hombre puede superar la mera existencia biológica y vivir la dimensión donde puede realizar su propia naturaleza, o sea, el logos.

La política pertenece a las realidades que brotan de la condición humana. En este sentido, se puede hablar de la política como realidad estructural de la condición de lo humano. Pero la política está sometida a las variaciones históricas; no es lo mismo describir el fenómeno político en la ciudad-estado Atenas que en un país complejo como Venezuela. La política es, por tanto, una realidad histórica. Es de observar que la distinción entre lo político y la política sigue siendo todavía, en el lenguaje corriente, bastante vaga.

III. ¿Es el PSUV un partido Ético y Revolucionaria?

Hoy no es posible pensar lo ético sin encontrarse con lo político, como no es posible pensar lo político sin presuponer lo ético. Las relaciones entre la ética y la política han sido siempre problemáticas.

Como nos enseña la hermenéutica, la formulación de cualquier pregunta supone una pre-comprensión del contenido de la respuesta. Hace más de dieciocho años la palabra revolución se encontraba casi en el limbo del discurso político venezolano, pero fue Hugo Chávez quien la trajo de nuevo. Si bien la literatura sobre el concepto de revolución en la reflexión marxista es vasta, para los efectos de este artículo entenderemos por revolución:

"transformaciones capaces de reestructurar la vida de un país de manera congruente con sus necesidades más generales y profundas y con las aspiraciones de la mayoría de la población que, en la situación actual, no son atendidas. Algo que oriente la vida del país por un rumbo nuevo"

Para entender mejor y para enfrentarnos con mayor acierto a la realidad actual de Venezuela, hay que analizar un fenómeno que no por repetido deja de ser de una evidencia abrumadora: la crisis de valores. Nos encontramos inmersos en una enorme crisis que viene a reunir como si de una tormenta perfecta se tratara, varios factores de naturaleza económica, social, política, cultural y, sobre todo, moral. Lo específico de este último factor es que nos sitúa frente a una versión envilecida y devaluada de la razón. La crisis (moral) de valores es una crisis demasiada larga y también muy, profunda razón por la cual es imprescindible un empeño laborioso por parte de todos: un esfuerzo de lucidez en el análisis y de perseverancia en la decisión de alumbrar y establecer esos nuevos valores que buscamos y que el venezolano actual, individual y socialmente considerado, precisa con creciente urgencia.

Al hablar de valores debemos acentuar el carácter "real" del valor. Debemos puntualizar algunas cuestiones. Los valores no son ficciones, objetos de la imaginación, pertenecientes, por tanto, al mundo de lo fantástico. Pertenecen, por el contrario, al mundo real. Son realidades enraizadas en nuestra cultura. Desde ellos pensamos, actuamos, decidimos y damos explicación y coherencia a nuestra vida. Real no es sólo lo empíricamente observable, medible o cuantificable. Hay otras realidades, las que K. Popper sitúa en el tercer mundo, que sin ser materiales no dejan de ser reales y existentes. Así la cultura, las ideas, el amor y el odio, la solidaridad, la justicia e injusticia.

¿Es la política el arte de lo posible o el arte de lo deseable? Si la política se concibe como la disposición de los medios adecuados para hacer posible y realizable unos fines convenientes para la comunidad, deberemos definirla como receptora y activadora de ideales. Si, en cambio, se entiende como la depositaria de los más íntimos anhelos de la persona en aras a complacer sus más elevados y trascendentales sueños, probablemente ha habido un error en el destinatario de la misiva o un serio malentendido.

La política no puede ser un objeto (y menos un sujeto) adecuado sobre el que buscar y perseguir la satisfacción de deseos: cuando ese afán se muestra inocente, levanta el vuelo una renovada "ilusión trascendental"; y cuando no lo es, se levanta la veda cazadora que muestra los hocicos de ávidos linces de ganancias fáciles(¿petros?) y de ambiciones depredadoras de lo público.

Otras preguntas:

  • ¿Cómo se explica que un partido político (PSUV) que se auto proclama ético y revolucionario, se instale en la mentira y pretenda el fraude de identificar lo que hay con lo que es?
  • ¿Cómo se explica que un partido político (PSUV) que se auto proclama ético y revolucionario, permita que miles de ciudadanos se acuesten sin probar bocado?
  • ¿Cómo se explica que un partido político (PSUV) que se auto proclama ético y revolucionario, permita que miles de niños falten a la escuela por no tener pasaje o no tener comida en sus escuela?
  • ¿Cómo se explica que un partido político (PSUV) que se auto proclama ético y revolucionario, permita que muchos estudiantes (Vargas, Guarenas) abandonen los estudios por no poder costear los pasajes?


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Luis Antonio Azócar Bates

Matemático y filósofo

 medida713@gmail.com

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