Congreso Nacional e Internacional de Historia en La Guaira 2022

Entre los días 5 y 8 de de abril del 2022 se está celebrando el 16to Congreso Nacional y 3ero Internacional de Historia en la ciudad de La Guaira. Estos importantes eventos académicos y profesionales referidos al estudio desde el pasado venezolano más remoto hasta la actualidad de las culturas humanas personales, familiares, comunitarias y en los espacios locales, regionales, nacionales e internacionales, ha permitido reunir alrededor de 530 ponentes, además de una gran cantidad de personas que se han registrado como asistentes/participantes. La organización de este gran evento orientado a fortalecer una conciencia histórica nacional crítica a través de las investigaciones, enseñanzas, publicaciones, difusión y masificación del conocimiento de los dinámicos, dialécticos y complejos procesos históricos de Venezuela, así como su interconexión con toda América y el mundo, ha estado bajo la responsabilidad de instituciones como la Red de Historia, Memoria y Patrimonio, el Centro de Estudios Simón Bolívar, Centro Nacional de Historia, Archivo General de la Nación, Universidad de las Artes, Gobernación del estado La Guaira y la Alcaldía del municipio Vargas.

Inscribimos nuestra ponencia, dentro de los lapsos establecidos, para participar en este importante evento y luego de recibir la información de la aceptación, más adelante también nos enviaron las indicaciones a través de las redes telemáticas referidas al día, hora, lugar, mesa y lista de ponencias entre las cuales nos correspondía presentarlas como ponentes, así como las advertencias y recomendaciones preventivas referidas a las medidas sanitarias exigidas, para evitar los riesgos de contagios con alguna de las cepas del Virus del tipo Corona o Covid-2019. Esa información me permitió coordinar con otro profesor-investigador de la Universidad Central de Venezuela, quien también había registrado una ponencia en la misma línea de investigación referida a la Historia de la Salud y las Enfermedades en Venezuela (Endemias, Epidemias y Pandemias) para trasladarnos en mi vehículo desde Caracas hasta La Guaira el día miércoles 6 de abril. Decidimos salir alrededor de las 11 am con la finalidad de aprovechar, antes de cumplir con nuestros compromisos como ponentes, buscar para almorzar en alguno de los establecimientos comerciales de comidas típicas ubicados a la orilla del mar. Así lo hicimos y llegamos hasta El Rey del Pescado Frito en la vía hacia Naiguatá, disfrutando de un relajado ambiente con el agradable ruido del choque de las olas del mar contra los muros de piedras, degustando uno de los muy conocidos, sugerentes, aromáticos y sabrosos platos de pescado frito con ensalada y tostones. Nuestra intención estaba orientada a combinar la responsabilidad laboral/profesional con un toque de disfrute de turismo que estimulara nuestras sensibilidades visuales, olfativas, auditivas y de sabores, llegando así con esas cargas sensoriales adicionales para exponer y debatir toda la tarde con los colegas y participantes en la mesa asignada.

Nuestra ponencia tiene el título de El combate contra el paludismo o malaria en Venezuela entre 1936 y 1948, y se orientó a presentar una aproximación hacia una de las más efectivas, eficaces y exitosas políticas públicas desarrolladas en nuestro país durante todo el siglo XX. Esta enfermedad afectaba alrededor de 600.000 kilómetros cuadrados de nuestro territorio, causando gran cantidad de enfermos (morbilidad) fallecidos (mortalidad) ocasionando además severos daños a la economía nacional, regional, comunitaria, familiar y personal. Desde la Dirección/División de Malariología y Saneamiento Ambiental se construyó una Política de Estado, capaz de trascender y lograr mantenerse más allá de los cambios pacíficos y/o violentos de gobiernos ocurridos durante estos años. Contando con el liderazgo de los médicos Arnoldo Gabaldón Carrillo y Alberto José Fernández e integrando a otros profesionales y trabajadores como Felix Pifano, Lacenio Guerrero, Miguel Nieto, Arturo Luis Berti, Pablo Cova García, Mario Montesinos, Andrés Sucre, Levi Borges y muchos más, lograron construir uno de los equipos multidisciplinarios e institucionales en el área de la salud, con mayores éxitos registrados entre 1936 y 1963. En el año 1961 la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció y certificó al Estado y la Nación de Venezuela el haber logrado erradicar el paludismo o malaria en alrededor de 400.000 kilómetros cuadrados, un gran triunfo en el área de la salud pública que solamente habían logrado, hasta ese momento, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU). Nos convertimos en el tercer país del mundo con mayor cantidad de territorio erradicado de esta grave enfermedad presente con características de endemia y epidemias en esos años en muchas poblaciones urbanas y rurales que conformaban la nación.

Esos logros alcanzados entre 1936 y 1948, así como los más extensos y contundentes hasta 1963, fueron posibles porque se logró construir unas instituciones y un liderazgo profundamente comprometido con la salud, la vida, el bienestar de aquel presente y futuro de los habitantes de la Nación denominada Venezuela. Se combinó de manera responsable, profesional, organizada y ética la aprobación de una legislación específica que sirviera de marco legal y reglamentario para el arduo y difícil trabajo a desarrollar en todo el territorio nacional, luego la conformación de una institución denominada Dirección/División de Malariología y Saneamiento Ambiental, una Escuela de Malariología para la formación permanente de todos los funcionarios adscritos a la institución, desde los niveles más destacados hasta el personal obrero y de servicios. Desarrollo permanente de la investigación referida a la fauna anofelina de zancudos/moquitos transmisores de la enfermedad, los parásitos o plasmodium patógenos (falciparum, vivax, malariae y ovale) trasmitidos por los zancudos, las sintomatologías de los afectados, los medicamentos curativos, las medidas preventivas para áreas urbanas, rurales y espacios públicos, diseño y construcción de viviendas con todos los servicios de sana habitabilidad, el uso de diferentes insecticidas y los equipos y técnicas de rociamiento aplicadas, los programas de educación, los cursos por correspondencia, las lecturas y discusiones obligatorias de la publicación informativa/educativa de la institución (Tijeretazos sobre Malaria), trabajos permanentes de campos o sobre el terreno (Estaciones de Malariología y Comisiones Locales), exigente supervisión del personal, evaluación permanente de resultados, así como programas internacionales y nacionales de formación para todo el personal. Estas y otras actividades estaban impulsadas, coordinadas, supervisadas y dirigidas por sólidos y reconocidos liderazgos institucionales conformados por los directivos nacionales y regionales de la División de Malariología y Saneamiento Ambiental, cuya sede nacional fue trasladada desde Caracas a la ciudad de Maracay, por petición de sus propios directivos. Esta ubicación geográfica permitía estar más cerca de las áreas y vías hacia las zonas más afectadas del país en el centro, occidente y llanos de Venezuela.

Por cierto que estos reconocidos y exitosos equipos de malariólogos venezolanos no se les ocurrió nunca pedir que intervinieran, invadieran, agredieran, bloquearan, sancionaran o desestabilizaran a los gobiernos, al Estado, a la Nación y menos que castigaran, arruinaran y precarizaran hasta el extremo criminal, a las mayorías sociales del país, fundamentando esas acciones en sus desacuerdos políticos, programáticos, tácticos y estratégicos con los gobiernos militares y civiles que ejercieron el Poder Público en Venezuela entre 1936 y 1958. El objetivo fundamental de los Malariólogos de esos años entre 1936 y 1963, estuvo orientado a resolver los graves problemas de salud que afectaban a las grandes mayorías sociales de Venezuela. Estos destacados constructores de la Salud Pública de Venezuela nunca colocaron sus ambiciones y aspiraciones personales y grupales de búsqueda de cargos, beneficios económicos y visados extranjeros, por encima de los intereses, el bienestar, la salud y la vida de los habitantes de esta Nación Republicana y Bolivariana. Ellos eran Ciudadanos de Estado y Nación, con un profundo cultivo de la ETICA PUBLICA NACIONAL. Finalmente quiero sugerir a quienes tengan interés y sensibilidad por estos temas, asumir la promoción de investigaciones referidas a estas exitosas políticas públicas construidas y desarrolladas desde Venezuela en períodos pasados, con la finalidad de aprovechar sus experiencias, rescatarlas, adecuarlas a la actualidad y aplicarlas en las más variadas áreas de las políticas públicas y comunitarias.

P.D: A las personas que insistieron durante mi permanencia en los espacios del 16to Congreso Nacional y 3er Internacional de Historia para que les indique donde conectarse con nuestros trabajos y opiniones publicadas, ratificamos acceder al portal de aporrea y también ubicar nuestras publicaciones referidas a la Historia de la Salud y las Enfermedades en Venezuela en Internet. No tenemos cuentas en twitter, instagram y facebook, solamente contamos con nuestra dirección de correo y el número de teléfono.



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Germán Yépez Colmenares

Historiador - Profesor de la UCV

 germilio.yeco@gmail.com

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