En el Centenario de Aquiles Nazoa

Honor y gloria al gran promotor cultural y difusor de las multisápidas venezolanas

Nuestro gran Aquiles, es conocido en nuestro país como acucioso investigador de los temas universales y de su terruño, escritor, poeta, ensayista y humorista, quien abordó cada tema con sencillez y profundidad creativa. Destacando una forma mágica de trasmitir los episodios de la vida e historia humana, lo cual, hizo re-sonar a través de un lenguaje sencillo y metafórico en el pueblo, lugar de las creaciones de las cosas, el cual designo como: Los Poderes Creadores del Pueblo, lugar enunciativo de lo sencillo y lo profundo.

Indiscutiblemente que este caraqueño fue un portador y símbolo de la Identidad Venezolana, su pensamiento y pluma ilustre lo destaca como un gran promotor y defensor de nuestra Hallacas Navideñas Venezolanas, sobre las que refiere lo siguiente: "La hallaca viene de verdad a ser el único elemento que define lo venezolano que hay en nuestra tradición navideña y nada se parece tanto a nuestra composición étnica, histórica y cultural, como una hallaca". Nazoa, comprendió que nuestras hallacas navideñas era una especie de síntesis de lo venezolano; provista maravillosamente de elementos autóctonos y foráneos. Lo cual ilustro de forma brillante:

"(…) la hallaca está provista de un elemento auténticamente americano: el maíz. El maíz que es originario de América.

La hallaca se surte de aceitunas que nos viene de un periplo maravilloso, casi mágico desde el fondo del mundo bíblico y todavía de más allá. Junto a la aceituna está la alcaparra. La alcaparra pertenece a Asia Menor. La alcaparra no es otra cosa que una flor que no ha abierto todavía, viene pues, del Asia Menor y todavía más allá, justamente del pueblo de Jesucristo.

Las pasas, está en la historia de la uva, es decir, la historia más antigua y además más encantadoramente atractiva que conoce el hombre.

Junto a la pasa, a la aceituna, al maíz, donde ya vemos todo un cuadro de mestización cultural extraordinario, allí encontramos también la presencia del tocino, es decir la presencia del cochino que es un verdadero héroe cultural de muchos pueblos. Junto al cochino está la gallina. La gallina está en si misma cargada de historia, y además de historia heroica y bellísima.

Toda hallaca cuando está bien preparada, tiene un puntico de papelón, es decir que ahí está presente nada menos que Bengala. Fue en Bengala donde descubrieron la caña de azúcar los europeos.

¿Qué más tiene la hallaca? Tiene la almendra, la almendra proviene del mundo árabe y contiene además de todo lo que conocemos, un elemento religioso de primerísima significación para nosotros. En la almendra está presente el símbolo de la paz y de santidad que se identifica en la actitud de la Virgen María: Las manos juntas de las santas especialmente, son originadas en la presencia de la almendra. Hasta ese elemento místico intervienen en nuestra hallaca. Todo esto naturalmente, sin contar con la hoja. La hoja de plátano, la hoja de cambur y con decir cambur ya estamos contando casi toda nuestra historia política" (Nazoa, Aquiles, 1976).

El gran poeta venezolano Aquiles Nazoa enalteció a las hallacas navideñas a través de su distinguida prosa, la cual se hizo presente en una serie de escritos que aparecen en Gusto y Regusto de la Navidad, uno de ellos el autor le denominó: El Alama Encantada de la Hallaca, el cual ofreció a través de un discurso en conmemoración del agasajo que se le hizo al escritor gastronómico Miguel de Marcos, oportunidad en la que además Nazoa le obsequio doce hallacas al embajador cultural. En las palabras introductorias el poeta venezolano se refiere sobre la confraternidad de realizar hallacas navideñas en Venezuela, siempre con el toque de humorismo que lo caracterizó:

El oficio de hacer hallacas se caracteriza porque es una sola persona que empieza a ejercerlo y aún no ha transcurrido el primer cuarto de hora cuando ya la mesa de operaciones se halla rodeada de ayudantes sin sueldo. Mas hay que tener sumo cuidado con estos ayudantes, pues bajo la falsa apariencia de solidaridad humana, muchos de ellos lo que quieren es comerse las aceitunas, picotear las pasitas, echarle el zorro al cadáver de la gallina o, cuando menos, coger una tirita de hilaza para amarrarse los zapatos, y si el interesado no les para el trote a tiempo lo dejan con el onoto y las hojas, y eso de Chiripa. (Nazoa Aquiles, El Alma Encantada de la Hallaca).

El gran poeta venezolano enalteció y honró a las madres venezolanas, además de dedicar aquel poema: "Mi Madre en un pueblito de recuerdos", también se refirió a las encargadas de elaborar las hallacas navideñas. Es que verdaderamente se debe tener maestría para lograr el deleite de los comensales a través de la mulisápidas, ya que posee como declamó Nazoa: "tiene no solamente su estilo, sino su estética, su técnica y su alquimia" y "son secretos que no se cotizan, pero al fin secretos que nuestras matronas exhiben llenas de orgullo nacional". La navidad y las hallacas venezolanas tienen su representación mágica, su sincretismo cultural y como diría Nazoa: "el alma encantada de la hallaca" lo que hace de ella; el vehículo mágico insustituible en las fiestas pascuales. Las cenas navideñas venezolanas del 24 y 31 de diciembre les han reservado a las hallacas el pódium central en las mesas hogareñas, constituye el gran símbolo de autonomía navideña, como lo expresó fervientemente Aquiles Nazoa (1974), de tal forma que hemos querido reconocer en el centenario de su natalicio, que el Aquiles venezolano fue; Promotor Cultural y defensor de las Multisápidas.

jorgeayaman@yahoo.es



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