A Trump “el bien pagao”. “En el rincón de una cantina con “Pecos Bill” y “El Siete Machos” para capturar a Maduro

No te quiero, no me quieras
Si tú me lo diste, yo na te pedí
No me eches en cara que to lo perdiste
También a tu vera yo todo perdí

Yo estaba en la cantina, que debía estar cerrada, como cow boy al fin. Me alisaba mi mostacho con la mano derecha, violando las reglas contra la pandemia, porque no debía estar allí jorungándome la cara con las manos, mientras mi codo izquierdo se apoyaba en la barra. Era una escena como de aquellas películas italianas de vaqueros que inundaron el mercado y pusieron al Hollywood de aquella especialidad contra la pared, tal como la economía China tiene ahora a la de USA. En un apartado rincón del salón, "Pecos Bill" y el "Siete Machos", los toros que más mean en el lejano oeste, mis jefes, pues trabajo para ellos por encargo, urdían planes para levantar la chamba.

Ya había empinado el codo dos veces y mi vaso todavía lleno esperaba por el tercer envite, cuando de repente y con violencia, como es habitual en las cosas de Trump y su cultura nacional, esa que se prepara contra el virus armándose de pistolas, revólveres y hasta máuseres, las puertas de la cantina fueron lanzadas con violencia hacia adentro, tanto que el batido hizo llegar una ráfaga de viento que me agitó el bigote e hizo rodar el vaso.

Me agité tanto que mi dos manos antes ocupadas haciendo lo que ya dije, salieron disparadas instintivamente hacia mis caderas donde pendían mis pistolas, justamente unas nuevecitas que acababa de comprar en una armería, para caerle a tiros al virus al sólo tenerle de frente y desde lejos. Pues por la violencia que batieron las puertas, pensé que el virus se vino a la cantina como cuando entró en España, Italia y ahora a Estados Unidos. Yo estoy, como ya dije, en el "lejano oeste" y mi cultura cinematográfica del Cine "La Glaciere" de Cumaná me dice que eso queda en Estados Unidos y aquí esa vaina se combate a tiros. Además, mi andar para arriba y para abajo, cumpliendo encargos de los personajes mencionados y el ambiente en el cual transcurre mi vida, la enseñanza de ellos, me tiene entrenado y listo para responder como lo hice de inmediato.

Las que te conté volvieron a su sitio después de haber subido hasta la garganta cuando ví que, tras el batido de las puertas, hizo su entrada un muchacho, un simple pregonero, que llevaba en la mano derecha un afiche y bajo el brazo izquierda un paquete con decenas de aquél. Como exhibía el afiche, que debía pegar en varios sitios del pueblo, para que todos nos enteráramos, sabiendo que allí estaban los personajes antes mencionados, mis jefes, pude leer lo que decía:

WANTED

*DEAR OR LIVE

Nicolás Maduro

CASH REWARD

$ 15.000.000

Mis jefes también leyeron el cartel y hasta llamaron al joven para les diese un ejemplar, petición que le fue concedida de inmediato sabiendo aquél quienes a él se dirigieron. De inmediato, al mismo tiempo, "Pecos" y "El Siete", me hicieron la habitual seña para que me acercase a su mesa; debían poner de inmediato a funcionar sus planes en los cuales entraba yo.

En la parte de abajo del cartel, en letras pequeñas, donde se suele poner lo que no importa si la gente lee, y si no lo hace mejor, se decía que la recompensa se haría igualmente efectivo (cash), con sólo indicar a la persona indicada datos importantes, como el sitio habitual donde la persona solicitada se desenvuelve.

Leyendo aquello, se me inflamaron las agallas. "Yo sé bien", me dije a mismo, "donde está Maduro, pues el tipo de allí no sale ni de vaina. Entonces si lo sé y dando el dato me gano esa poliá de real, pá qué voy a compartir la información con "Pecos" y "El Siete", qué se jodan ellos, cuando apenas me darán la esmirriada comisión habitual."

Después de escuchar sus planes y las órdenes que me dieron para desplegar la búsqueda a Maduro, pues como si fuesen dirigentes del Psuv, no se tomaron el trabajo de preguntarme sabiendo mi origen, y que sé está allá en Caracas, en Miraflores, una vaina lejana y donde llegarle montado sobre un caballo o a bordo de una carreta cuesta una y parte de otra, si no las dos completas, me hice el loco, como que había aceptado el encargo que me dieron que era organizar una guarimba, todavía no sé bien para qué, salí a la calle y me dirigí a la bodega de enfrente. A ellos, por estar en decadencia, nunca se les ocurre otra vaina que no sea eso, una guarimba solitaria. En eso se parecen al Betancourt de los tiempos del gobierno de Pérez Jiménez, quien estando en el exterior lo único que ordenaba eran actos terroristas. Allí, en aquella bodega, compré un bolígrafo, porque el que tenía ya se le había acabado la tinta, un sobre de manila, una hoja de papel tipo carta y un rollito de "sello tape", dicho así y no cinta adhesiva, porque recuerden estaba en el "lejano Oeste".

"Señor Trump, cumplo con informarle, eso sí en secreto, pues no quiero que esto lo sepa nadie, empezando por "Pecos Bill" y "El Siete Machos", pues me acusarían de jugarles "gallo guindao", y eso tendría además afectos catastróficos para mi, que Maduro está ahorita, como siempre, pues de allí no sale ni de vaina, en Miraflores, Palacio presidencial ubicado en Caracas, en la parte sur del final de la Avenida Urdaneta, frente al Palacio Blanco, donde en los tiempos del general Pérez Jiménez operaban los medias blancas, pero no el equipo de beisbol de Chicago, sino un cuerpo militar especializado en reprimir formado por la "Casa de las Américas".

"Para que usted lo sepa, leí las letras chiquitas del cartel, pues por la costumbre de andar entre ladinos, aprendí que allí es donde está la trampa y sé por ellas que la recompensa que ofrece se hará efectiva con sólo cumplir este trámite".

"Demás está repetirle que esto es confidencial, pero no importa que Maduro, Cabello y Reverol de esto sepan, pero "Pecos" y "El Siete", ni de vaina."

"Espero que la recompensa, la de 15 millones de dólares, la ponga en manos de uno de esos agentes que usted tiene en Caracas. Por lo que sé y sabe todo el mundo, se trata de gente cristalina y pulcra que no se coge lo que no es suyo ni que San Juan baje el deo."

Fui a la agencia postal más próxima, donde una diligencia se aprestaba a salir fuertemente custodiada por un grupo entrenado, y allí, puesta las señales del caso, entregué mi encomienda.

Ya han pasado varios días y no he recibido respuesta. Mientras tanto paso mi tiempo sin premura y sin cobrar, atendiendo indicaciones de "El Pecos" y "El Siete", que organizan una pandilla para secuestrar a Maduro y entregarlo en la Casa Blanca, sin saber dónde carajo buscarlo; pues para empezar no saben de quién se trata y, al parecer, creen que está en una de las poblaciones vecinas a las cuales mandan comisiones a revisar cuanta cantina esté abierta y haya gente allí bebiendo sin prestarle atención al coronavirus.

Pero he escuchado en estos días, y dije sólo he escuchado porque de eso no hablo con nadie ni de vaina, no vaya ser que "El Pecos" y "El Siete" sepan algo, que Trump no va a pagar nada porque ya sabe dónde está el tipo. Y según dicen, en materia de real tampoco confía en los que yo creía eran buenos. Y no está interesado en agarrar a Maduro, sino que intenta provocar una guarimba o muchas para que, creyéndose quienes las integran, que con eso van a ganarse esos reales, caigan sobre el palacio como río en conuco.

Pero el Diario El Nacional, que es incondicional amigo de Trump, acaba de decir que "Internacionalistas le explicaron que los efectos del covid-19 pueden generar desestabilidad en un año electoral en Estados Unidos, por lo que Donald Trump podría requerir un discurso de unidad nacional frente a una amenaza externa para consolidar una reelección."

Y ese "esquema de unidad" pasa por hacer lo que mayoría demócrata también asume como discurso, lo de "tumbar a Maduro", pues este es "la amenaza externa" más propicia.

Tanto que según el mismo diario y misma nota, el Fiscal que asumió la acusación de Maduro dijo que este era el momento de sacarlo para que alguien se ocupe de combatir la pandemia. Tal insensatez, no la dice ningún borracho en estas tabernas de mala muerte del "lejano Oeste", pero la dijo un fiscal de USA y muchos de por sí creen eso inteligente

Mientras todo eso ocurre, por intermedio también de El Nacional, la "internacionalista" Giovanna De Michele indicó que no es secundario el momento en que ocurre la acusación. Expuso que la pandemia de covid-19 ha favorecido a Maduro en un intento de recuperar la legitimidad. Y agregó "Maduro ha logrado demostrar que es él quien tiene el control absoluto del Estado; que es quien controla las instituciones; que es quien tiene la responsabilidad indiscutible de velar por el bienestar y la salud de todos los venezolanos».https://www.elnacional.com/venezuela/por-que-ocurre-la-acusacion-de-ee-uu-contra-maduro-en-plena-pandemia-de-coronavirus/

Y todo eso me tiene decepcionado. Yo que hasta estaba pensando en votar por Trump en las elecciones venideras porque tiene bastante trabajo para los tipos como yo, ahora es grande la frustración que tengo y aquí en un rincón de esta cantina, canto por él, quien me engañó y abusó de mí, más que "El Pecos" y "El Siete", pues ya sé que cuando le pida mis 15 millones de $ me mostrará el dedo medio de la mano derecha mientras encoge los demás. Por eso canto:

Ahorita solamente yo les pido

que me toquen otra vez la que se fue.

Y pondré final a mi llantén con:

También a tu vera

yo todo perdí



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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