Medidas económicas y el dejavu de las colas sabrosas

Las últimas decisiones tomadas por el ejecutivo nacional en torno a la economía y la estrategia mediática de presentarlas como parte de un plan brillante, de autoría propia, "made in Venezuela", me lleva a recordar algunos comentarios, recibidos a raíz de mi última publicación, en la que hice referencia al congreso del partido, unos en buen tono, otros con carga visceral, buscaban defender lo indefendible y dejaba ver el rol que cumplen los que están al servicio del poder para truncar el debate, para impedir que los razonamientos enriquezcan el proceso de construcción en marcha, en el cual debe prevalecer la participación mayoritaria del pueblo.

Me decía en sus comentarios uno de estos "cancerberos", "las ideas, los pensamientos y opiniones, son para tiempos de paz" es decir, que en este momento, la capacidad racional de pensar, queda supeditada a esquemas de poder, desde la perspectiva de quienes se sienten beneficiarios de las políticas, o desempeñan algún cargo dentro de la estructura del estado, se hace inobjetable las decisiones aunque vayan en sentido contrario, tal vez, eso justifique a ministros de economía que no tienen voz en plena "guerra económica", ministerios sin planes y un partido político en el que los militantes, mutados en aplaudidores de oficio, convalidan sin debate las acciones emprendidas.

Somos de los optimistas que siempre la están ligando para que los resultados positivos aparezcan luego de cada anuncio, y también somos de los que ven la realidad en la calle, esa realidad que diariamente nos da elementos para el análisis, para el juicio y para el aporte, que lo entendemos; como el compromiso de poner la voluntad al servicio de metas superiores, esas metas están plasmadas en un proyecto de país que tiene visión y misión colectivas, con objetivos muy bien definidos y responsabilidades asignadas en cada nivel de gobierno.

Cuando la democracia participativa y protagónica, dejo de ser una propuesta para convertirse en sustento de construcción política alternativa, la consulta, el debate, la movilización, la politización y la concreción de muchas aspiraciones, eran esencia complementaria al carisma de un liderazgo, capaz de interpretar el sentir de un pueblo, y darle cuerpo a la continuación de la lucha por la libertad y los derechos, hoy, estamos frente a una estrategia idiotizante, que supone a todos alineados, creyendo y repitiendo el mensaje contenido en un discurso que niega lo cotidiano y lo sustituye por promesas, que a todas luces prolongan la agonía de quienes no han sabido cumplir con el mandato histórico de dar cauce a las aspiraciones del pueblo organizado.

Ojalá los cancerberos que tienen asignado el papel de colaboracionistas, en un arrebato de lucidez, permitan el debate y acepten las premisas planteadas desde la realidad de la calle, que pierdan por un momento el instinto de manada y no caigan sobre quien se atreva a opinar o contrariar, como fieras pagadas para destrozar a quien se atreva, los tiempos por venir, auguran un sinfín de atrevidos y atrevimientos y estos mujiquitas tendrán trabajo extra, porque a mi modo de ver y entender, la revolución bolivariana es y será siempre un gran acto de rebeldía,

En el debate necesario que tratamos de estimular, acudimos a la conciencia colectiva, llamamos al compromiso con la ética, aunque para muchos sea una cuestión pasada de moda, resaltamos, reconocemos y proponemos el rescate de la imagen triunfante de la revolución en cada coyuntura enfrentada, el espíritu de abril de 2002, que definió niveles de compromiso, vistos en tiempos de guerra por la independencia y en el que se intuye, noción del momento histórico del sujeto participante, protagonista de primer orden en los resultados obtenidos y sin la mediación interesada de grupos movidos por la ambición de poder eterno.

Siento que a partir de la desaparición física de Chávez, entramos en una dimensión distinta de la revolución bolivariana, en la que sin desparpajo, factores que estuvieron a la sombra, se fueron ubicando en posiciones de poder, estratégicas para el manejo de los recursos del estado, para el control del poder político, sin la legitimidad de la consulta y por la gracia de la fuerza, sin temor a equivocarnos, es la era del chavismo sin Chávez y de los alacranes aquellos, a que se refirió en su momento el general Müller rojas.

Quien olvida el "dakazo", el "colapso total", "guerra a muerte contra la corrupción" "cadivi" "las colas sabrosas", las piedras fritas" "los anaqueles vacios porque la gente compra" "comida para abastecer a tres países como el nuestro", "las iguanas eléctricas" "las manos de papel" "la gente se va de Venezuela porque son malagradecidos" todas esas expresiones denotan una manera de pensar y de interpretar la realidad y por supuesto, inducen a una manera de actuar que pudiese ser objeto de estudio para los especialistas de la conducta humana, tal vez el diagnostico de una enfermedad palaciega, permita indicar el tratamiento adecuado para un mal que se ha vuelto crónico.

Si todavía los cancerberos dudan de lo que ocurre, les propongo que vean e interpreten el lenguaje gestual de quienes participan en los actos oficiales, que hagan un esfuerzo por determinar las razones de los gritos destemplados del presidente, la cifra de los carnetizados todavía no se convierte en respaldo comprometido a una gestión, en la que la impunidad es huella perenne,

¿Acaso podemos seguir ocultando el malestar, podemos seguir ocultando la persecución de la inteligencia, podemos seguir ocultando la ineficiencia, la incapacidad y la sumisión a los caprichos de factores de poder, podemos negar el desmontaje de la revolución bolivariana? Trucada en una especie de componenda que lleva al reciclaje permanente de personajes, que no atinan a sumar un laudo positivo al frente de las instituciones que han dirigido, o los ministerios que les han sido encargados, así; el pueblo se debate entre volver a la compra mediante el terminal de la cedula de identidad o gastarse madrugadas en una cola por un paquete de harina, que nos hace pensar que esto es un cuento repetido o un dejavu con los mismos personajes.

Entrada directa a la construcción del socialismo bolivariano y la continuidad de la revolución, pero con personajes y códigos que se parecen cada día mas al neoliberalismo salvaje sometido por más de 40 años a un aparato de propaganda y represión.

 

franco__rivas@hotmail.com



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