Ante la guerra económica: Sentido común y buen juicio

Es inaceptable ser indiferente ante la situación que vive el país a causa, en primer lugar, de la especulación/estafa que han montado los mal llamados  empresarios y comerciantes, vendiendo sus productos a precios increíbles, con márgenes, no de ganancia sino, de usura insoportables, y en segundo lugar las acciones tomadas por el gobierno para controlar los abusos.

Dado que este tema es muy complejo, creo que es necesario revisar múltiples caras del problema porque, de lo contrario, se corre el riesgo de no producir soluciones y más bien generar complicaciones adicionales. Lo primero que tenemos que entender y aceptar es que esta situación debe enfrentarse principalmente con sentido común y buen juicio; no es necesario ser economista, administrador, planificador..etc (aunque puede ser útil) para identificar las acciones correctivas, las medidas correctivas precisas se derivan del uso del  buen juicio y el sentido común junto a la voluntad de servicio. -

El primer hecho que nuestro gobierno debe precisar y hacérselo saber al país, con argumentos y elementos de prueba contundentes, es que lo que sucede no es algo fortuito o casual; estas son situaciones planificadas, programadas y ejecutadas por personas y grupos enemigos de Venezuela, dentro y fuera del país, por venezolanos y extranjeros, todos complotados para sembrar el caos y la miseria,con  el fin de destruir el proceso político que vive Venezuela. -El primer veneno que los enemigos del país usan es el llamado "dolar negro", mediante la difusión intensa y repetida del supuesto valor de la divisa, han activado un proceso de estafa  y especulación llevado a cabo por sus cómplices y, lamentablemente, por mucha gente sana que se ha creído la farsa y  ha caído en la trampa y se ha sumado a esta vileza.

Por ésto lo primero y más importante es derrotar y someter a los delincuentes que viven sembrando la perversión del tal "dolar negro", usando todos los recursos legales, tecnológicos y logísticos que tiene a su disposición el Estado. -En mi opinión el segundo frente para derrotar la guerra económica es el contrabando, debemos dedicar amplios recursos para eliminar o reducir al mínimo el contrabando de extracción, esto puede lograrse movilizando el Ejercito, la Guardia Nacional y solicitando la colaboración de la ciudadanía para que denuncie cualquier movimiento sospechoso de bienes de consumo, también aplicando con el mayor rigor las penas que contemplen las leyes y reglamentos, que deben incluir la confiscación, sin compensación, de los bienes incautados asi como de los medios (vehículos, camiones,lanchas...etc) que usen para el transporte. -

Un elemento muy importante en mi opinión es el impuesto sobre la renta, creo que el gobierno no dispone de los medios adecuados ni suficientes para controlar los márgenes de ganancia de los miles y miles de comercios e industrias del país, creo que lo procedente es reforzar la estructura y organización del SENIAT, dotarlo de mayores recursos humanos y tecnológico y actualizar las leyes fiscales para permitir un pechaje más real y justo; es absurdo que muchos comercios de distribución de bienes NO PAGUEN IMPUESTOS aun cuando obtienen pingües ganacias, vaya usted a saber  por cuales absurdas razones. -

Para poder ser efectivo en la pelea por erradicar el sabotaje  es necesario mirar, entender y aceptar la realidad por más incomoda que nos resulte; así, no podemos negar que en nuestra sociedad no existe sanción moral para los especuladores o estafadores lo cual hace más difícil combatir este delito, por otro lado los consumidores venezolanos no muestran rechazo al sobreprecio de los artículos que adquieren, como si no valoraran su dinero; tambien en la actual coyuntura se ha evidenciado una rapacidad y una avaricia extraordinaria de los venezolanos por sacar provecho inmerecido de la situación; estos hechos deben tenerse en cuenta al diseñar las estrategias a seguir. -

Los extremos irracionales que ha alcanzado la especulación y la usura ha permitido ver con  claridad lo desprotegida que está la sociedad venezolana ante este flagelo, en primer lugar por la actitud pasiva y blandengue del pueblo ante este delito y en segundo lugar porque tradicionalmente el estado venezolano ha creado leyes e instituciones para reprimir la especulación pero en la realidad todas esas leyes e instituciones no pasan de ser saludos a la bandera, sin respaldo político, ni recursos o que se anulan por la corrupción de sus funcionarios, por lo cual no tienen impacto en la realidad. Es por ésto que este es el momento de consolidar, realzar, respaldar y fortalecer grandemente la labor de INDEPABIS, la labor de represión y penalización a los infractores que debe ejercer este ente es primordial y no habrá resultados positivos sino se cuenta con el INDEPABIS como punta de lanza del estado y del pueblo en esta difícil pelea. Saludos,

Jesús Requena G.jesusrequena2@hotmail.com



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