Ruralidades

Arepa sí, Polar no

De la masa, que ahora podemos decir en los barrios pobres que sí está para bollo, no tenemos mayor objeción como no sea el de la falta de información con respecto al aditivo con el que el maestro cervecero “aliña” la harina con la que hacemos nuestra arepa. Esto porque no sabemos si el excepcional saborcito que de paso dejó sin empleo a las pilanderas, es un soporífero retardado caído del “empíreo” capitalista para adormecernos aún más. 

Empezamos por la arepa después que leímos en la prensa diaria un amago del Ministro del ramo que dio lugar al posterior comentario del comunicador Mario Silva, quien se pronunció porque la distribución de alimentos no debe estar en manos del sector privado, y uno acá piensa que, en cuanto a la comida, lo prioritario es que el gobierno socialista la lleve hasta los hogares que fueron desposeídos por los hombres hiena, aliados de Fedecámaras-Polar y que ésta, con un Samán atrás, se encargue de sus vasallos (de polar no de Samán) consumistas burgueses hasta que estos se den por enterados que también el maestro cervecero los está esquilmando. PDVAL estará con las puertas abiertas. Y los que no nos quieran, que serán los menos, que se vayan a Miami “ta barato” donde establecieron sus negociados, entre otros, Posada Carriles, el cuervo, González González y Nixon Moreno Poleo, representantes allá de los intereses del maestro cervecero. 

Ahora con el meollo. El problema subido de tono por lo escabroso en que lo convirtió  el maestro cervecero, es el de la cerveza, precisamente. Lo dice un ex cervecero a quien al principio le sabía a “meao ‘e burra”, después a yare de yuca hasta el martirio de un ACV por el que han muerto miles de compatriotas a quienes no les alcanzó el corto tiempo de la última resaca para denunciar el motivo, cual es la Polar con yare que es la que el maestro cervecero destila para nosotros los pendejos. Razón tiene Chávez cuando, sin saber el estrago que antes nadie había contado, manda a decomisar las centenares de miles de cajas de esa bebida alcohólica, lenta pero segura destructora de hombres que pudieron ser útiles a la Patria y a la familia. 

Siempre fue la mujer la que protestó, impotente, el intempestivo mal comportamiento del hombre. Pero la influencia de la discriminación, desde cuando se le dijo que fue formada de la costilla del borracho, se cohibió y dejó eso así. Lo que no quedó así fue cuando una coetánea razonó que la Virgen oriental se emparrandaba hasta los cohetazos todas las noches y la noche entera desde el 7 al 13 de septiembre porque Polar patrocinaba los detonantes y los tonantes de cebada, agua del Neverí y yare para los parranderos del trasnocho; lo que le pareció a ella, la coetánea, una falta de respeto a la Santa Virgen del Valle, vallita para los pescadores. Además, los vómitos de las pailas de ojo de agua donde mezclan los brebajes, están matando al río Neverí, el huérfano.  

Así las cosas, Presidente Chávez, quitarle a Polar un camión lleno de cerveza es como despegar una espina del tronco del jabillo. Más bien quite el jabillo y plante allí una Universidad. Así bajará raudo y cristalino el Neverí; las barrigas protuberantes se desaparecerán y la mortalidad quedará en el pasado. Es decir, antes de Chávez.  

Patria, Socialismo o barbarie.  

*pedromendez_bna@yahoo.es



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Pedro Méndez (*)


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