"Groenlandia, el Dorado del Siglo XXI: La ofensiva de Donald Trump que pretende borrar la identidad inuit"

Viernes, 16/01/2026 11:12 AM

los nativos de Groenlandia protestan ante la absurda pretensión del imperio neocolonialista de EEUU de querer adueñarse de la isla.
Credito: Agencias
Los Inuit de Groenlandia, llamados Kalaallit, son el pueblo indígena mayoritario del país, que hablan kalaallisut, y se dividen en grupos como los Kalaallit (oeste), Tunumiit (este) e Inughuit (norte), conocidos por su cultura de cazadores adaptada a un entorno ártico extremo, aunque enfrentan desafíos como la modernización y la preservación de sus tradiciones frente a Dinamarca y ahora al monstruo de EEUU.

NUUK / CARACAS – En este inicio de 2026, la mirada de la Casa Blanca sobre Groenlandia ha dejado de ser una cuestión de diplomacia para transformarse en una presión asfixiante. Lo que Washington presenta como una "oportunidad de desarrollo conjunto" para asegurar tierras raras y minerales estratégicos, es visto desde Nuuk, la capital groenlandesa, como una amenaza directa a su soberanía y a la vida de sus habitantes originarios.

Bajo la consigna de los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos, la administración de Donald Trump ha intensificado su ofensiva económica, ignorando las voces de los nativos que denuncian una nueva forma de colonialismo extractivista.

El costo humano de las tierras raras

Para el pueblo inuit, que representa casi el 90% de la población de la isla, la tierra no es solo un yacimiento de 1,5 millones de toneladas de minerales; es su hogar y el pilar de su cultura milenaria. Los proyectos mineros impulsados por empresas como Critical Metals y financiados con 120 millones de dólares por el gobierno estadounidense en este 2026, se ubican en zonas críticas para la subsistencia local.

Las pretensiones de Washington de controlar yacimientos como el de Kringlerne, cerca de Qaqortoq, han despertado una ola de indignación:

Vulneración de la Soberanía: Líderes locales y activistas denuncian que Estados Unidos trata a la isla como un tablero de ajedrez geopolítico, ignorando que Groenlandia es un territorio autónomo con derecho a decidir su propio destino.

Intereses económicos vs. Vida: Se critica que la administración Trump priorice el suministro de lantano o neodimio para su industria militar y tecnológica por encima del respeto a la biodiversidad ártica y la salud de las comunidades que podrían verse afectadas por los residuos tóxicos de la minería a gran escala.

Un historial de desprecio y resistencia

La comunidad local recuerda con recelo las declaraciones de Trump sobre "comprar la isla", una propuesta que los groenlandeses calificaron desde el primer momento como un insulto a su dignidad. "No estamos en venta", ha sido el lema constante de un pueblo que ve cómo sus recursos naturales —oro, uranio y zinc— atraen a potencias extranjeras que poco o nada parecen preocuparse por el impacto social a largo plazo.

El caso del depósito de Kuannersuit es un ejemplo latente: la lucha de los nativos logró detener proyectos que amenazaban con contaminar pastizales y zonas de pesca vitales. Sin embargo, en 2026, la presión financiera de Estados Unidos busca doblar el brazo del gobierno local, utilizando la necesidad de inversión como moneda de cambio para sacrificar la autonomía del territorio.

El renovado interés del presidente Donald Trump por adquirir o controlar Groenlandia no es una cuestión meramente territorial, sino una estrategia geopolítica y económica de alto nivel. El subsuelo de la isla alberga una riqueza incalculable de recursos críticos que definirán la tecnología y la defensa del futuro.

1. Un inventario de recursos sin precedentes

Groenlandia posee una superficie cuatro veces mayor que la de países como España, Francia, y es considerada por EE. UU. como el octavo territorio con mayores reservas de tierras raras en el mundo. Su subsuelo contiene: Minerales Industriales: Hierro, grafito, tungsteno, zinc, uranio y cobre, así como metales preciosos: Oro (objetivo prioritario de Trump) y platino. Y uno de los objetivos de mayor interés en la actualidad como los llamados minerales raros: Lantano, cerio, neodimio e itrio, esenciales para la fabricación de vehículos eléctricos, microchips y armamento avanzado.

2. La urgencia de la transición energética

El Servicio Geológico de EE. UU. estima que la isla contiene 1,5 millones de toneladas de estas tierras raras. La importancia es tal que, en 2023, la Unión Europea identificó en la isla 25 de las 34 materias primas esenciales para su transición ecológica. Para Washington, el control de estos yacimientos (como el de Kringlerne en el sur) es vital para reducir la dependencia de proveedores externos.

3. El factor "Critical Metals" y el financiamiento de 2026

La estrategia de Trump ha pasado de la retórica a la acción financiera. En junio de 2025, la empresa estadounidense Critical Metals recibió una carta de interés del Export-Import Bank de EE. UU. para un préstamo de 120 millones de dólares.

Este financiamiento, destinado a iniciar la explotación en el yacimiento de Kringlerne, marcaría en este 2026 la primera gran inversión minera extranjera de la nueva administración Trump, consolidando su presencia física en el territorio ártico.

4. Obstáculos y disputas

A pesar del optimismo y las grandes apetencias del sector minero, el camino no es sencillo: El proyecto Kuannersuit terminó en una disputa multimillonaria entre la empresa Energy Transition Minerals (ETM) y el gobierno groenlandés.

¿Progreso o explotación?

Para los críticos de esta política, las pretensiones de la Casa Blanca son terribles por su falta de ética: se busca garantizar el confort tecnológico de Estados Unidos a costa de convertir a Groenlandia en una zona de sacrificio industrial. La retórica de "intercambio técnico y científico" es vista por muchos como un disfraz para una explotación agresiva donde los beneficios fluyen hacia Washington y los riesgos ambientales se quedan perpetuamente en el Ártico.

En este 2026, Groenlandia no solo lucha contra el cambio climático, sino contra una ambición política que parece no reconocer fronteras ni derechos humanos. La pregunta que resuena en el Ártico es si el mundo permitirá que la dignidad de un pueblo sea aplastada por la codicia de una potencia que ha puesto el valor del subsuelo por encima del valor de la vida.

"Al final del día, la verdadera riqueza de Groenlandia no se mide en toneladas de lantano o en barras de oro, sino en la capacidad de su gente para resistir a ser borrados del mapa por la ambición ajena. Mientras Washington cuenta minerales, los groenlandeses cuentan generaciones de historia que no tienen precio. El Ártico no es una bodega de suministros para una potencia; es el último bastión de un pueblo que exige que su dignidad sea respetada por encima de cualquier interés de mercado, detrás de las cifras de millones de dólares y toneladas de minerales, hay un pueblo y un territorio que no pueden ser tratados como mercancía.."

"Fuentes consultadas" o "Para más información":

1. Fuentes Geológicas y Técnicas 

Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS): Es la fuente principal para las estimaciones de las 1,5 millones de toneladas de tierras raras y la clasificación de Groenlandia como el octavo depósito mundial. USGS Mineral Commodity Summaries.

Servicio Geológico de Dinamarca y Groenlandia (GEUS): Proporciona los datos científicos sobre los yacimientos de hierro, uranio, zinc y oro mencionados en la nota. GEUS - Mineral Resources.

2. Fuentes Económicas y Financieras (El préstamo de 2026)

Export-Import Bank of the United States (EXIM): Es el banco gubernamental que emitió la carta de interés por los 120 millones de dólares para el proyecto de Kringlerne. EXIM Bank News.

Critical Metals Corp: La empresa estadounidense que lidera el proyecto en el sur de Groenlandia y que ha recibido el respaldo de la administración actual. Critical Metals Investor Relations.

3. Fuentes Geopolíticas y de Análisis 

Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS): Es la fuente que analiza la inversión en Kringlerne como la primera gran operación minera extranjera de la administración Trump en este periodo. CSIS - Arctic Program.

The West Australian: Periódico que documentó la entrevista con el geólogo Greg Barnes sobre cómo su presentación en la Casa Blanca influyó en la intención de Trump de adquirir la isla.

4. Fuentes de Soberanía y Derechos Nativos 

Gobierno de Groenlandia (Naalakkersuisut): Ministerio de Recursos Minerales, que ha gestionado las disputas sobre el proyecto Kuannersuit y la defensa de la autonomía local. Naalakkersuisut - Minerals.

Arctic Council (Consejo Ártico) Derechos de los pueblos indígenas (Inuit) y la protección ambiental frente a la minería. Arctic Council Indigenous Peoples.

 

Esta nota contó con la asistencia técnica de IA para la recopilación y estructuración de datos.
 

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