Introducción
En el complejo ajedrez de la geopolítica energética, los números suelen decir lo que los discursos oficiales intentan omitir. El presente análisis ofrece un desglose matemático riguroso que compara dos visiones antagónicas de la administración de recursos: el Modelo de Soberanía (2001-2006), caracterizado por un blindaje fiscal que priorizaba el ingreso nacional, y el emergente Modelo de Protectorado (LOH 2026), cuya estructura parece diseñada para erosionar la participación del Estado en favor de la rentabilidad corporativa externa.
A través de un ejercicio de transparencia financiera basado en un escenario real de mercado, se evidencia cómo la flexibilización de regalías, la eliminación de impuestos estratégicos y la pérdida de control sobre el flujo de caja representan una transferencia de riqueza sin precedentes.
No se trata de una simple fluctuación de mercado, sino de un diferencial de 7,3 millones de dólares de pérdida patrimonial por cada millón de barriles basándonos en un escenario de mercado de $60/bbl y un costo de producción de $15/bbl., un descuento silencioso que compromete el futuro de la inversión social y la infraestructura del país.
A continuación, los datos que sustentan esta realidad:
Escenario Base: 1.000.000 de Barriles Extraídos
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Ingreso Bruto Total: 1.000.000 barriles x $60 = $60.000.000
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Costo de Operación (Lifting Cost): 1.000.000 barriles x $15 = $15.000.000
1. El Modelo de Soberanía (Legislación Chávez 2001-2006)
En este modelo, el Estado tenía un "triple candado" fiscal para asegurar que la mayor parte de la riqueza se quedara en el país (State Take del 54,2%).
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Regalía (30% sobre el Bruto): $60M x 0,30 = $18.000.000
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Impuesto de Extracción (Blindaje del 33,33%): Funcionaba como un ajuste para que el Estado recibiera siempre un tercio del valor bruto.
$60M x 0,0333 = $2.000.000
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Impuesto sobre la Renta (ISLR - 50% sobre la Utilidad):
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Utilidad = Ingreso Bruto - Regalía - Imp. Extracción – Costos
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Utilidad = $60M - $18M - $2M - $15M = $25.000.000
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ISLR (50%) = $12.500.000
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TOTAL PARA VENEZUELA (2006): $18M + $2M + $12,5M = $32.500.000
2. El Modelo de Protectorado (Reforma LOH 2026)
Bajo la nueva ley, el Estado renuncia a su piso fiscal y otorga "flexibilidad" discrecional a las petroleras gringas (State Take del 42,0%).
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Regalía (Reducida al 20%): $60M times 0,20 = $12.000.000 (El Art. 51 permite bajarla incluso al 15%).
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Impuesto de Extracción: ELIMINADO. Venezuela pierde el blindaje que garantizaba el tercio del valor bruto .
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Impuesto Integrado (5% sobre el Bruto): $60M times 0,05 = $3.000.000.
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Impuesto sobre la Renta (ISLR - Reducido al 34%):
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Utilidad = Ingreso Bruto - Regalía - Imp. Integrado - Costos
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Utilidad = $60M - $12M - $3M - $15M = $30.000.000
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ISLR (34%) = $10.200.000
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TOTAL PARA VENEZUELA (2026): $12M + $3M + $10,2M = $25.200.000
3. El Ajuste de Cuentas: El Diferencial del Despojo
Al comparar ambos modelos por cada millón de barriles, la pérdida patrimonial es absoluta:
$32.500.000 (Modelo 2006)} - $25.200.000 (Modelo 2026) = $7.300.000 de pérdida
Conclusión del Análisis:
Por cada millón de barriles que las 44 petroleras extranjeras saquen de nuestro subsuelo bajo la LOH 2026, el fisco nacional recibirá $7,3 millones menos que en la era del nacionalismo soberano. Esta cifra explica por qué el Secretario de Energía no habló de democracia: no le hacía falta, ya había obtenido un descuento de 7.300 dólares por cada mil barriles gracias al silencio de la Asamblea Nacional.
Como muestran los indicadores macroeconómicos de Venezuela, en 2012 lograba un Salario Mínimo Integral (SM + Cesta Tickets) de $670 con una producción petrolera que arrojaba 54,2% en ingresos fiscales petroleros. Hoy, pretenden que el pueblo celebre una "recuperación" mientras le quitan el 22% de su ingreso real por barril (12,2 puntos porcentuales de State Take con tendencia al alza).
¡Ahí está el detalle, señores! Volumen sin renta es solo un remate para financiar la rentabilidad ajena en cuentas offshore.
El Espejismo de los Fondos Soberanos: La Trampa del Reciclaje Petro-Financiero
La Presidenta interina, Delcy Rodríguez, ha intentado dar un barniz de soberanía a esta entrega anunciando la creación de dos "fondos soberanos" —uno social y otro de infraestructura— supuestamente administrados por Venezuela. Sin embargo, la realidad técnica desmiente al viceministro Calixto Ortega: estos fondos no son más que el relanzamiento del modelo iraquí de administración delegada.
El comunicado del 13 de febrero establece que el dinero de las ventas debe depositarse en cuentas en Estados Unidos supervisadas por sus Departamentos de Estado y del Tesoro. Al amparo del Artículo 36, numeral 2 de la nueva ley, las petroleras gringas manejarán el flujo de caja fuera del control del Banco Central de Venezuela.
Este mecanismo garantiza un ciclo de reciclaje perfecto para la economía estadounidense:
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Venta Cautiva: Las Licencias GL 47 y 48 obligan a Venezuela a comprar diluyentes, equipos y servicios de origen exclusivamente estadounidense para poder operar.
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Inversión Tuteada: Los ingresos "liberados" de los fondos se usarán para contratar a las mismas empresas de servicios gringas que reconstruirán la infraestructura que ellos mismos ayudaron a deteriorar con el bloqueo.
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Control del Gasto: Washington, y no Caracas, tiene la última palabra sobre la "transparencia" del gasto, lo que les permite asegurar que nuestro dinero regrese a sus manos mediante la compra masiva de bienes y servicios "Made in USA".