Rastros del Tiempo (CLXXXI)

La Carta de Jamaica: contenido político, social y su vigencia actual

Martes, 17/02/2026 05:40 AM

La Carta de Jamaica, redactada por Simón Bolívar el 6 de septiembre de 1815 en Kingston, donde expone su visión sobre la independencia americana, el fracaso de la Primera República de Venezuela y la necesidad de la unión para lograr la independencia. Es considerada uno de los documentos fundacionales más trascendentales del pensamiento político latinoamericano, es uno de los documentos fundamentales para entender el pensamiento político y social de Bolívar y su visión para América Latina, escrita en un momento de precariedad, para la causa independentista, tras la caída de la Segunda República de Venezuela, 

La Carta de Jamaica, no solo es una respuesta a las inquietudes del comerciante británico Henry Cullen, sino un manifiesto estratégico que delinea el programa de emancipación para el continente. A través de sus líneas, Bolívar analiza con rigor sociológico y político, la situación de la América Meridional, proponiendo un camino hacia la libertad, la igualdad y la autodeterminación de los pueblos; no solo aborda cuestiones políticas y sociales, sino también reflexiones humanistas que lo sitúan como un pensador destacado, en la historia de la emancipación de los pueblos latinoamericanos. A través de sus ideas, Bolívar proyectó una esperanza de unidad para la región, aunque reconocía las dificultades inherentes a la tarea de lograr la independencia y consolidar repúblicas estables.

La redacción de la Carta de Jamaica se sitúa en un contexto geopolítico crítico, marcado por la Restauración absolutista en Europa, tras la caída de Napoleón y el intento de España por reconquistar las colonias americanas. Bolívar, exiliado y con recursos limitados, buscaba el apoyo de potencias extranjeras, especialmente de Gran Bretaña, apelando a los principios del liberalismo y la Ilustración que habían perfilado su formación intelectual.

Bolívar expresa su profunda preocupación por la situación política y social de Hispanoamérica en su tiempo, reflejando la influencia de pensadores como Montesquieu, adaptando las ideas de libertad y división de poderes a la realidad específica de las naciones hispanoamericanas. Veamos entonces los contenidos fundamentales más resaltantes de la Carta de Jamaica, sus conceptos políticos, sociales y humanistas, y entender, cómo estos pensamientos bolivarianos, siguen siendo relevantes en los actuales momentos en América Latina.

En el marco de las ideas bolivarianas, la Carta de Jamaica conocida también como “Contestación de un americano meridional a un caballero de esta isla", este documento histórico está profundamente influenciado por las revoluciones francesa y norteamericana, pero con una conciencia clara de las diferencias estructurales de la región, ya que el Libertador Simón  Bolívar, comprendía que la independencia no era solo un cambio de gobierno, sino una ruptura radical, con un sistema colonial que había mantenido a los americanos en una "minusvalía" política y económica. La Carta funciona así, como un diagnóstico de la crisis del Imperio Español y, una profecía sobre el surgimiento de nuevas naciones soberanas.

Bolívar propone en este emblemático documento, un modelo de estado que equilibre la libertad con la estabilidad, distanciándose de los experimentos federalistas que, a su juicio, habían contribuido al fracaso de las primeras repúblicas. Su visión se inclina hacia un centralismo republicano, capaz de mantener la unidad frente a las amenazas externas e internas. Entre los principios fundamentales que se extraen del texto destacan: La Unidad Americana, principio en que Bolívar visualiza a América como una sola nación por su origen, lengua y costumbres, aunque reconoce la necesidad de dividirla en repúblicas independientes, debido a las distancias y climas diversos; el equilibrio de poderes, en lo que enfatiza la necesidad de conformar gobiernos fuertes pero legítimos, que respeten los derechos del hombre y mantengan una división clara entre las ramas del poder, para evitar la tiranía; propone la autodeterminación, que es otro de los principios en el que insiste, para defender el derecho de los pueblos americanos a gobernarse a sí mismos, rompiendo los lazos de dependencia con la metrópoli española.

Además resalta la condena a la colonización y la necesidad de emancipación,  afirmando que América Latina ha sido oprimida por las monarquías europeas, especialmente España, lo que ha dejado a los pueblos latinoamericanos en una situación de subyugación; de igual manera ve la independencia no solo como una necesidad política, sino como un imperativo moral, para la libertad de los pueblos, haciendo especial en la unidad de América Latina, expresando en la extensión de la Carta, la necesidad de una unión de los países latinoamericanos, una vez alcanzada la independencia. 

La dimensión social de la Carta de Jamaica es una denuncia impetuosa, contra las injusticias del sistema colonial. Bolívar describe la condición de los "hijos de América" como la de un pueblo privado de derechos políticos y limitado a funciones de consumo y producción primaria para beneficio de España. Esta crítica no se limita a la élite criolla, sino que contempla directamente los problemas de los sectores más vulnerables.

Tan visionaria esta crítica de Bolívar, que hoy, a más de doscientos años de la célebre Carta, calza de manera tan precisa en el momento actual, cuando los pueblos latinoamericanos están siendo amenazados por la garra imperial, que interviene para robar las riquezas, (el petróleo del pueblo y demás recursos naturales), para beneficio de los Estados Unidos, imponiendo el bloqueo naval frente a las costas de Venezuela, durante los últimos cuatro meses del 2025, y la intervención militar  del 3 de enero del 2026, cuando la Ciudad de Caracas, fue atacada por tropas norteamericanas, para secuestrar al Presidente Nicolás Maduro y su esposa la diputada Cilia Flores, dejando alrededor de cien persona asesinadas y varios heridos.  

Bolívar aborda la complejidad de la identidad americana, definiéndola como un "género humano" que no es ni europeo ni indígena, sino una mezcla que busca su propio lugar en el mundo. En sus pasajes, se percibe una preocupación por la esclavitud y la situación de los pueblos aborígenes, reconociendo que la verdadera libertad, debe incluir la justicia social y la superación de las desigualdades heredadas del régimen colonial.

En la Carta de Jamaica se revela la razón y la fuerza que argumenta Bolívar, con la expresión de la esencia de su mensaje político y social, que podemos analizar en las siguientes citas, cuando se refiere a la identidad dice: "No somos europeos, no somos indios, sino una especie media entre los aborígenes y los españoles". En este pasaje recalca la búsqueda de una identidad propia y la dificultad de establecer instituciones europeas, en un contexto social tan diverso; mientras que sobre sobre la opresión en la vivían los pueblos latinoamericanos en el momento, Bolívar denuncia que los americanos han sido mantenidos en una "servidumbre", que les impide incluso, la administración de sus propios asuntos domésticos, comparando la situación con una tiranía, que anula la voluntad ciudadana y, sobre el futuro territorial del continente, menciona a México, Venezuela, Nueva Granada y Perú como partes de una futura federación o unión de naciones, mostrando su capacidad visionaria para anticipar la configuración geopolítica continental. 

Algunas citas claves de la Carta de Jamaica permiten una comprensión más profunda del pensamiento de Bolívar, cuando escribió: “La América española está por nacer, y la Europa está por morir.” Esta frase refleja la visión de Bolívar sobre la inevitabilidad de la independencia de las colonias americanas y el declive de las viejas estructuras coloniales europeas. Es una afirmación radical que destaca la transformación histórica que estaba ocurriendo y, que aún hoy está muy vigente, cuando Estados Unidos ha considerado a América Latina y el Caribe, su “patio trasero” tratando de revivir e imponer la Doctrina Monroe; otra de las citas relevantes en la Carta es “La libertad de los pueblos de América será el sol de la independencia que iluminará las regiones oscuras de la opresión.” Aquí Bolívar expresa su esperanza de que la independencia de América Latina, no solo traerá libertad a los pueblos latinoamericanos, sino, que será un símbolo para otras naciones, que aún luchan contra la opresión. También veamos esta “La unión es el principio de la felicidad, y la división es la causa de todos los males.” enfatiza Bolívar, la importancia de la unidad para alcanzar la estabilidad y el progreso. Esta idea es especialmente significativa dado el contexto de las tensiones internas, que existían en las nuevas repúblicas, que aún hoy perduran en espera de nuevos libertadores.

Los principios de la Carta de Jamaica mantienen una vigencia sorprendente en la América Latina del siglo XXI. La búsqueda de la integración regional sigue siendo un objetivo central en la agenda política contemporánea, inspirada en el ideal bolivariano, de unidad frente a los desafíos globales. Los retos de gobernabilidad y la lucha contra la desigualdad social, que Bolívar identificó hace más de dos siglos continúan siendo temas críticos, para las luchas actuales que se plantean en la región.

La preocupación por la autonomía y la resistencia ante influencias externas resuena en los movimientos actuales, que buscan una mayor soberanía económica y política. Asimismo, el debate sobre el centralismo y el federalismo, mencionado por Bolívar, como una tensión constante, sigue presente en las discusiones, sobre la descentralización y el fortalecimiento del Estado en diversos países hispanoamericanos.

La Carta de Jamaica es mucho más que un documento histórico; es una hoja de ruta intelectual que definió el destino de un continente, que aún sirve de brújula para conducir a los pueblos, hacia el norte de su auténtica libertad e independencia. Su importancia radica en la capacidad de Bolívar, para combinar el análisis político con una profunda sensibilidad social, denunciando el colonialismo, mientras construía una visión de futuro basada en la libertad y la unión. Como documento fundacional, sigue siendo una fuente de inspiración para el debate sobre la identidad latinoamericana y la búsqueda de una sociedad más justa y soberana. Su legado invita a reflexionar sobre los proyectos de nación que aún están en construcción en la región. 

La Carta de Jamaica es un texto profundamente visionario donde Bolívar, no solo analizó la situación política de su tiempo, sino que dejó una huella indeleble en el pensamiento político y social de América Latina. A través de su crítica al colonialismo, su llamado a la unidad regional y su énfasis en la educación, Bolívar nos dejó una serie de ideas que siguen siendo de gran relevancia para los desafíos contemporáneos de la región. La vigencia de sus ideas demuestra que, a pesar de los avances y retrocesos, los problemas estructurales que él identificó en su tiempo, aún continúan siendo temas latentes en la actualidad, que debemos abordar con rigor patriótico y revolucionario. 

 

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