Análisis del discurso dado por el secretario de energía de EEUU desde el Palacio de Miraflores el 11 de febrero 2026

Jueves, 12/02/2026 05:07 AM

​El pasado 11 de febrero de 2026, los pasillos del Palacio de Miraflores fueron testigos de una escena que la historiografía venezolana del futuro registrará como el acta de inspección de un protectorado. El discurso del Secretario de Energía de los Estados Unidos, Christopher Wright, pronunciado al lado de la Presidenta “encargada” Delcy Rodríguez, no fue una declaración diplomática de socios iguales; es una pieza maestra de retórica neocolonial que busca revestir de "alianza" lo que, sino que pasa a confirmar de que Venezuela ha entrado en una fase de Administración Colonial de Facto.

​Bajo la seductora retórica de la "paz", el "comercio" y la "prosperidad", se esconde un mecanismo de tutela energética que liquida un siglo de nacionalismo petrolero para dar paso a la consolidación de los intereses de la administración Trump en el hemisferio. A continuación, desglosamos la "trampa" contenida en las palabras del emisario de Washington.

​I. La Trampa de las Licencias: ¿Liberación o Tutela?

​El Secretario afirmó: "Nuestro gobierno en Washington D.C. ha estado trabajando los siete días de la semana para emitir licencias… Queremos liberar al pueblo y a la economía de Venezuela".

​Desde una perspectiva técnica, esta frase es la confesión del secuestro institucional. Lo que el Secretario llama "liberación" es, en realidad, el ejercicio pleno de la autonomía capturada de Venezuela, estimada en un 86% según nuestro Monitor de Pérdida de Soberanía (Titerización), valga decir, el nivel de autonomía nacional hoy es de apenas el 14%. 

El hecho de que la operatividad de nuestra industria dependa de la celeridad con la que un burócrata en D.C. firme una licencia confirma que la soberanía ya no reside en el Palacio de Miraflores, sino en la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). No nos están liberando; nos están tutelando bajo el esquema de "paz de los mercados" impuesta a partir del 03 de enero.

​II. El Espejismo de la Prosperidad vs. El Despojo Fiscal

​El discurso enfatizó un "aumento dramático en la producción" para elevar la calidad de vida. Sin embargo, como economista, debo insistir en la refutación que el gobierno y sus nuevos aliados pretenden ignorar: Volumen no es Renta.

​La reciente reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH 2026) es el andamiaje legal para este remate. Al reducir la regalía y eliminar el Impuesto de Extracción (33.33%), el Estado venezolano ha sacrificado su State Take (lo que le queda a Venezuela). Mientras en la Ley de la era de soberanía (L(H 2001/2006) el país captaba el 54,2% del valor de cada barril, hoy esa participación cae al 42,0%.

Saquen cuentas, señores: Venezuela está obligada a producir 290.000 barriles adicionales por cada millón solo para captar el mismo ingreso fiscal que obtenía en 2006. Lo que el Secretario celebra como "prosperidad" es un negocio redondo para las 44 petroleras que regresan bajo la LOH 2026, pero una condena de empobrecimiento estructural para el fisco venezolano.

​III. Gestión Privada y Opacidad Ministerial: El Gomecismo 2.0

​Resulta alarmante la mención a los "planes muy específicos y acciones concretas en marcha". Estos planes no han sido discutidos con el país, sino que se amparan en el "sicariato" al Artículo 150 de la Constitución.

​Al sustituir la aprobación de la Asamblea Nacional por una simple notificación administrativa (Art. 34 de la LOH 2026), el Ejecutivo está firmando Contratos de Participación Productiva (CPP) a oscuras. El Secretario habla de una "alianza de mentes", pero la realidad es que el Artículo 36 permite que el socio privado asuma la gestión técnica y operativa integral y maneje el flujo de caja en cuentas offshore en el extranjero. Esto es el retorno a 1922: la riqueza nacional se decide en secreto entre el Ministro y las petroleras, bajo la mirada de la CIA, mientras el Parlamento cumple un rol meramente decorativo.

​IV. El Uso del "Capital Humano" como Camuflaje Extractivista

​El Secretario alabó el "orgullo y educación" de los venezolanos. Esta es una táctica discursiva para suavizar la transferencia de activos. Mientras se ensalza el talento nacional, la LOH 2026 permite transferir a empresas privadas derechos sobre infraestructura crítica y bienes de dominio público (Art. 25 y 42).

El modelo busca convertir a nuestro capital humano calificado en operarios de un sistema donde la toma de decisiones estratégicas y el control del dato técnico de los yacimientos han sido cedidos al capital transnacional.

La paradoja de la estabilidad

​Como estudioso de la economía petrolera venezolana, debemos comprender que la "estabilidad" económica que se busca con estos cambios es una Estabilidad de Bajo Nivel. Si bien el aumento de producción es posible bajo el mando de Chevron y otras operadoras occidentales, el desarrollo nacional ha sido sacrificado.

​El 3 de enero de 2026 quedará en la historia como el momento en que Venezuela dejó de intentar ser un actor soberano en el tablero mundial para convertirse en una pieza capturada. 

El 29 de enero de 2026, quedará como el día que el nacionalismo petrolero ha muerto, no por obsolescencia técnica, sino por la demolición de su marco legal ante la fuerza de una realidad geopolítica que el país no pudo resistir. 

La era que comienza es la de un Capitalismo Extractivo Transnacionalizado, donde la bandera de la soberanía ha sido arriada en nombre del pragmatismo y la supervivencia de una nueva élite gerencial subordinada.

​V. Conclusión: La Paz de la Capitulación

​La visita del Secretario de Energía no es un acto de cooperación, sino una inspección técnica al nuevo Protectorado Energético. Se nos pide "paz" para que el remate del subsuelo pase desapercibido. Es la "pacificación" que busca desmovilizar a la academia y a la oposición nacionalista mientras se firman concesiones por 40 años (25+15).

​Venezuela no puede aceptar que la "prosperidad" sea el canje por un fraude constitucional al Artículo 150. El petróleo es de todos los venezolanos, pero bajo este esquema, la renta vuelve a ser de las casas matrices. Urge que resurja una oposición nacionalista petrolera que denuncie que todo contrato firmado bajo coacción y sin aval soberano del Parlamento nace con un vicio de Nulidad Absoluta.

Además, que se capaz de denunciar de manera continua, que la Ley de Reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH) de 2026 presenta vulnerabilidades críticas y que tracen un camino de lucha nacionalista que permiten articular diversas estrategias de impugnación. El núcleo del ataque legal debe centrarse en el Fraude a la Constitución y la violación de principios de orden público que son innegociables.

​¡Más nada!

​Bibliografía Técnica

  • ​Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela. (2026, 29 de enero). Ley de Reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Gaceta Oficial N° 6.978 Extraordinario.

  • ​Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. (1999). Gaceta Oficial Extraordinaria N° 36.860.

  • ​Giussepe, A. (2026, 1 de febrero). Los Rodríguez Gómez impulsaron el “Fin del Legado Petrolero de Chávez” bajo coacción imperial. Polidata.

  • ​Mommer, B. (2004). Global Oil and the Nation State. Oxford University Press.

  • ​Pérez Alfonzo, J. P. (2012). El Pentágono Petrolero. Editorial Biblioteca Ayacucho.

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