Pues hoy, podemos ver como lamentablemente las circunstancias sociales y políticas de este siglo XXI, toma un retroceso en cuanto a la teoría Monroe, pero con matices grises que aplican en el ejercicio de una metodología guerrerista de quinta generación.
Se impone una globalización desde la fuerza bélica, mediática, tecnológica, sociológica y trivial que socava la inercia y la visión humana de un sistema de dominación colonial.
Hay una nueva ola de gobierno de derecha y extrema derecha, todos influenciados por los "Maga-Nazista" donde lo anglosajón y supremacía retoma con un turbio giro social en cada rincón de este mundo asfixiado de incertidumbre y odio.
Un Donald Trump condenado, con varios procedimientos jurídicos abiertos y con un historial de pedofilia sin precedentes; arrogancia y egocentrismo extremo, donde hoy la dignidad y voz de la democracia se transforma en violencia, invasión, maltrato, asesinato serial.
Un Netanyahu, que desaparece a quienes lo investigan por corrupción, que se cree el nuevo " redentor de la tierra prometida" con ese odio brutal contra el pueblo donde nació en cristianismo" donde miles de personas mueren de hambre, tortura y desolación, esa Palestina que sigue sumergida en un abismo sin fondo, y donde el mundo sólo presenta comunicados sin acciones palpables, donde persevera la indiferencia y la falta de empatía por este genocidio sin escala.
Y por supuesto están los borregos, esos que hoy se suman a esta barberie ideología, mientras secuestran un presidente en ejercicio y bombardean un país soberano y pacifico, otros como Ecuador, Perú y La Argentina sobre todo, con un infame personaje llamado Milei, que además de sicótico, misógino, y perverso, entrega la Argentina, crece el hambre, el desempleo, la desocupación, y se queman miles y miles de hectáreas y bosques, lo vemos en una tarima morbosamente cantando y besuqueando a una chica sin tapujos. Pero bueno cada quien tiene lo que elige. Eso es democracia según.
Una difusión social compleja, unos organismos internacionales asefalos sin sentido común y fuerza, donde hoy se vuela a la explotación del hombre por el hombre, la plusvalía, la esclavitud, y normalizar el odio y la indiferencia repito.
Es complejo, divergente y tenso todo el ejercicio social en un mundo lleno de egos, bombas nucleares y supremacía blanca, sin fé, sin sensibilizar, y aún peor, sin voz.
Sin embargo hay luces que alumbran una esperanza, que luchan día a día, que resisten, y que alzan la voz, a pesar que ha costado caro.
Hoy más que nunca Unidad, fé y fuerza...