La defensa de Caracas de un segundo ataque

Jueves, 29/01/2026 05:22 AM

Cualquier conquista necesita un apoyo interno. Aún los ingleses lo hicieron así. Totalmente. Los británicos fueron maestros en el arte de la "colaboración local" y el "gobierno indirecto" para sostener su imperio

Así que en lugar de gobernar solo por la fuerza, utilizaron diversas estrategias de apoyo interno, entre las cuales destacan las alianzas con élites locales: En la India, el Imperio Británico consolidó su control mediante el sistema de Alianzas Subsidiarias, donde los gobernantes locales (maharajás) mantenían su estatus a cambio de ceder el control de sus relaciones exteriores y financiar tropas británicas en sus territorios. También usaban el castigo y el crimen, como en la Matanza de Amristar en 1919. 

Ellos se apoyaron para su conquista en tropas hindúes. Se hicieron famosos como “Los Cipayos”, el soldado mercenario que actúa en contra de los intereses nacionales de su país, que fueron esenciales para suprimir resistencias y expandir el dominio inglés y de la Compañía de las Indias Orientales.

También crearon una clase administrativa, otorgando puestos de poder y riqueza a sectores de la población local dispuestos a cooperar, beneficiándose directamente del dominio británico.  Guaido y Machado han sido ampliamente compensados en Estados Unidos por su papel de Cipayos contra nuestro país, Venezuela. 

Posteriormente el imperialismo desarrollaría formas menos visibles de dominación y de colonia, basada en la especialización internacional del trabajo, donde unos países exportan materias primas y otros países exportan productos procesados, creando una "conquista invisible" con el apoyo de sectores comerciales locales que facilitan la dominación. Gran tarea libertaria revolucionaria.

Al tomar estos precedentes históricos, necesariamente debemos concluir que una intervención militar de magnitud requiere de un componente de inteligencia y apoyo en el terreno. En el caso de la invasión a nuestro país Venezuela, del 3 de enero de 2026, al tratar de identificar en donde obtuvieron apoyo los invasores encontramos varios aspectos a considerar en esta vinculación interna de los agresores.

Los militares de Estados Unidos conocían la ubicación exacta del Presidente lo cual solo es posible con contactos e informantes locales, en un trabajo que necesariamente tenía mucho tiempo tras de sí. No creo que fue obra de un momento, o un “me dijeron”. Y si eso se realizó de esa manera hay que revisar los restos, por si es posible desmontar el dispositivo de información remanente.  En esto trabajaron varios países empezando Israel, con sus espías muy presentes en Venezuela comercialmente, Inglaterra y el Reino de los Países Bajos, con mucha cercanía a nosotros, Ucrania y su salvaje experiencia militar, aportó ideas y soldados curtidos.

Ellos contaban que tendrían una alineación política de sectores civiles y militares, lo cual no ocurrió, pues pensaron que era verdadera la idea que el gobierno resultante sería por lo tanto establecido por ellos, y que Delcy cedería ante una situación de hechos de colonización cumplidos. No fue así pues siguió Trump a “Proyecto en Quiebra” Machado. Inclusive elogia el nuevo gobierno interino y dice que han colaborado estrechamente con los intereses de Washington, pues se basa en los planes originales de un gobierno derechista de transición (¿Hacia dónde?) que eran irreales. Pero estas hipótesis indican una coordinación o, al menos, una rápida convergencia de intereses con sectores de la oposición que asumirían roles de mando.

Aunque el ataque fue aéreo y de fuerzas especiales, se reportó que el operativo se dirigió específicamente contra instalaciones militares y objetivos de defensa de la soberanía nacional. La falta de una respuesta defensiva coordinada y masiva también ha llevado a especulaciones sobre la explicación a su pasividad. No podemos decir que no hubo una parálisis de las fuerzas militares venezolanas durante los ataques aéreos en Caracas y el bombardeo de infraestructuras de defensa. Aunque esta inacción la interpretan los contra bolivarianos de Venezuela como acuerdos previos de no confrontación con ciertos mandos militares, la versión que trataremos en otro artículo es que el propio Presidente, detuvo la respuesta nuestra por el riesgo de destrucción de Caracas.

La destitución y apresamiento del Jefe de la Casa Militar da pie a pensar que captaron a algunos mandos. Pero esperaban más apoyo y al igual que Puente Altamira, no sucedió ni sucederá, porque ahora se está más “mosca”. 

Al igual que en el dominio inglés, la "conquista" o intervención moderna en Venezuela no parece haber sido un evento aislado de fuerzas extranjeras, sino que se apalancó en factores  internos y en la disposición de actores locales para establecer un nuevo orden político proclive a la dominación extranjera.

Hay que reorganizar los programas de manejo de armas, más intensivo, regulares, nuevas tácticas, coordinación, crear una instancia especial encargada del programa de acción con supervisión, cumplimiento y evaluación de resultados. La guerra se aprende y la FAN debe ser una escuela de guerra avanzada. Establecer fases de entrenamiento y de autodefensa y lograr satisfacción en las unidades. Incorporar la defensa popular que detuvo la Segunda Ola, pues si no apoyó a los invasores, no hay ninguna ocupación, por muy pequeña que sea. 

Sin apoyo popular al asalto contra Venezuela, la imagen de EEUU se reduce a la de una potencia invadiendo una nación soberana por sus recursos y geopolítica, creándose un rechazo regional que impide a EEUU, aunque trata, de vender su ocupación como un éxito, al querer sustituir un gobierno legítimo por la fuerza militar.

Y aunque las redes tratan de difamar el gobierno de Delcy, en estas condiciones no hay 2ª Ola. Pero alertas.

 

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