Hace algunos días, mi amiga y la periodista Clara Vega me preguntaba y requería información para sus impecables trabajos en diferentes plataformas tecnológicas y redes sociales digitales “Claramente” que en este caso versaría sobre la Reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Indudablemente que la apoye y le di los insumos que requería para esa pieza, y que bueno fue haberle podido ser útil
A su vez, Clara me había pasado la información de que el jueves, en ese caso 22 de enero, se iniciaría la discusión de esa reforma, y mi tarea como analista por razones lógicas era monitorear ese debate como parte de los elementos del análisis político y geopolítico nacional e internacional de la actualidad.
Y vaya sino resultó importante presenciar ese debate, que a mi juicio fue muy esclarecedor para entender muchas de las cosas que están sucediendo en estos momentos.
La presentación del proyecto de Ley de Reforma Parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, luego de votarse y aprobarse el carácter orgánico de esta, estuvo a cargo del diputado del Movimiento Somos Venezuela por el estado Aragua, Orlando Camacho. Orlando es un empresario, fue Presidente de Fedeindustria, integrante de la Asamblea Nacional Constituyente de 2017 y dos veces diputado de nuestro parlamento nacional.
Justamente fue a él a quien le correspondió presentar de manera muy general la exposición de motivos de esta reforma en su primera discusión y en la plenaria de la Asamblea Nacional del pasado jueves 22 de enero de los corrientes.
Y justamente en esa exposición, de la cual tomé los puntos más importantes, comprendí aun más las razones de la incursión militar estadounidense a Venezuela el pasado 3 de enero con la consecuencia del secuestro del Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y de su esposa, la Primera Combatienta y diputada a la Asamblea Nacional, Cilia Flores.
Un primer elemento tiene que ver con que la vigente Ley Orgánica de Hidrocarburos cumpliría este año 20 años de vigencia. El esquema fundamental que posee es el de las empresas mixtas donde el Estado es el accionista mayoritario de esta figura, pero de estos 20 años de vigencia, diez han sido bajo la espada de Damocles de las agresiones económicas, comerciales y financieras denominadas Medidas Coercitivas Unilaterales.
Como bolivarianos y bolivarianas, revolucionarios y revolucionarias, debemos practicar la máxima del Padre de la Patria Grande, quien señalaba que no solo las constituciones sino las leyes de un país debían revisarse cada cierto tiempo para adecuarlas a los tiempos políticos, económicos, sociales y morales de un país, de una sociedad. Y para que no se conviertan en letra muerta le agregaríamos nosotros.
Solamente por el paro sabotaje petrolero del año 2002 perdimos cerca de 13 mil millones de dólares. Ni hablar del cierre en un 22% de pequeñas y medianas empresas que vivían de la actividad petrolera en el país.
Y en el caso de las agresiones económicas que comenzamos a sufrir oficialmente en el año 2015 conocidas bajo el eufemismo de Medidas Coercitivas Unilaterales, sufrido la caída de nuestro Producto Interno Bruto en pérdidas que rondan los 700 mil millones de dólares. Un verdadero shock económico que nadie en el mundo se explica como el Gobierno Bolivariano no ha caído.
O de pasar como ocurría, en el año 2013, que teníamos solo por factura petrolera, un ingreso por el orden de los 52 mil millones de dólares, pero que producto de todo este estado de cosas, en el 2020 solo ingresaron a las arcas del Estado la cifra de 743 millones de dólares y durante meses sin colocar ni un solo barril de petróleo en el mundo.
En el negocio petrolero de hoy en día, resulta extremadamente importante invertir en tecnología para aprovechar mejor los hidrocarburos. Venezuela posee 270 mil millones de barriles certificados de petróleo, pero según lo que pude averiguar, de esa cantidad, apenas hemos aprovechado y explotado 2,8% en 88 años de actividad petrolera en el país.
El punto central de esta Reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos es el siguiente: Si en el año 2006 con Hugo Chávez era la figura de las empresas mixtas, en 2026 es la figura de los Contratos de Participación Productiva (los CPP) El objetivo es atraer inversión para levantar la producción petrolera, adaptando el marco legal a las condiciones actuales del mercado global.
Para que la economía nacional crezca, necesitamos que la industria petrolera genere flujo de caja constante. Sin embargo, el bloqueo financiero dificulta que el Estado asuma solo toda la inversión necesaria (maquinaria, tecnología, taladros).
Lo que cambia es que a diferencia de las concesiones del pasado donde las transnacionales hacían lo que querían, estos nuevos contratos permiten que empresas privadas inviertan su capital y tecnología bajo un esquema de riesgo compartido, pero manteniendo el Estado la propiedad del recurso.
Estos contratos permitirían agilidad operativa. En el sentido que buscan eliminar la burocracia que frenaba la producción. Si se produce más petróleo de forma eficiente, el Estado recauda más divisas, lo que es vital para mantener la estabilidad del tipo de cambio y financiar el presupuesto público.
La reforma no busca un retorno al "laissez-faire" (dejar hacer) de la vieja apertura petrolera. La clave aquí es la intervención estratégica: el Estado invita al capital privado para reactivar pozos que están detenidos, pero bajo sus propias condiciones de justicia social.
Es una fórmula pragmática: se reconoce la necesidad de inversión externa para superar el asedio financiero, pero asegurando que la mayor parte de la renta se quede en el país para sostener el bienestar social. Es pasar de una economía rentista pasiva a una economía productiva activa.
Por supuesto, nunca estará de más la revisión del articulado para delinear bien los elementos de esta importantísima reforma que no comprometan la integridad territorial ni la soberanía del país.
La figura de los contratos de participación productiva implementados a través de la Ley Antibloqueo fueron clave en el aumento de la producción petrolera del país durante las sanciones, por lo que se busca incorporarlos en esta nueva versión de la norma.
Ahora bien, con todos estos datos y toda esta información. Aquí cabría preguntarse: ¿Qué tiene esto que ver con la incursión militar estadounidense del 3 de enero y el secuestro del Presidente Maduro y de Cilia Flores?
Volvemos a la exposición del diputado Orlando Camacho el jueves en la plenaria de la Asamblea Nacional, sumada a la de otro ex presidente de Fedeindustria y diputado también de la Asamblea Nacional, Miguel Pérez Abad. Ambos señalaron que nuestra industria petrolera requiere para su recuperación y colocación en optimas condiciones de producción 100 mil millones de dólares.
Cifra distribuida de la siguiente manera: 80 mil millones de dólares para las labores de prospección o investigación, perforación y extracción. Los otros 20 mil millones de dólares sería para todo lo que tiene que ver con la infraestructura y transporte del crudo.
Este dato pasaría por debajo de la mesa si no fuera porque en la reunión del 9 de enero de este año del presidente Trump con los CEO de las transnacionales petroleras, que casualidad que habló de esa misma cifra mencionada por Camacho y Pérez Abad el jueves en la Asamblea Nacional.
Así que, a todas luces, la operación militar destinada a agredir a Venezuela pero sobre todo secuestrar al Presidente Maduro y a su esposa era porque además de buscar nuestra inmovilización y terror producto de una agresión de estas características sobre nuestro país, era fundamentalmente usar a nuestros hoy héroes y prisioneros de guerra como fichas de cambio y negociar bajo una posición de fuerza (que ha sido siempre el modo en que Donald Trump como magnate inmobiliario se ha manejado en el mundo de los negocios), las riquezas, fundamentalmente petroleras que yacen en nuestro territorio.
Y aquí cabría una pregunta que aún no tiene respuesta, y que incluso el analista experto en geopolítica de las energías, Miguel Jaimes, quien podría explicar este tema mucho mejor que yo se hace: ¿Por qué no negociar y realizar todo esto con Nicolás Maduro al frente de los destinos de la Patria de los Libertadores y Libertadoras de América? Porque el espíritu de Nicolás Maduro no ha sido solo de diálogo sino de apertura y negociaciones en el marco de la Constitución y leyes de la República y bajo una estrategia de ganar- ganar.
A 24 días de esta agresión armada que ha sufrido la Patria, y el dolor por nuestros caídos y caídas y por el secuestro de nuestro Presidente y líder y de su esposa, en las medida en que el tiempo va transcurriendo, como que comienzan a aclararse las cosas.
Creo que con esto comenzamos a llegar a algunas aproximaciones de las razones y de lo que realmente ocurrió esa fatídica madrugada del 3 de enero en Venezuela.
¡Bolívar y Chávez Viven y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
¡Leales siempre: Traidores Nunca!