Escribir para expresar malestar por Delcy Rodríguez: suma

Viernes, 16/01/2026 11:33 AM

Que Venezuela no es de Delcy. Que Venezuela es un desastre. Que Trump es una bella persona. Que mejor es que se vaya que ella resta. Que molesta su presencia. Qué mejor lo haría María Corina. Que ella y todos los chavistas no valen nada. Que ella tiene un paraíso y, que mejor es que se fugue. Y dale, y dale contra Delcy, que yo sí que ella no, porque no y, no. Vaya cinismo de un crítico patuleco de opiniones e irreverente por demás. A otro perro con ese hueso. Ladrar sin berrinche.

Vapor de una crítica fermentada con mucho más de lo mismo. Y esos personajes a qué aspiran. Habla, habla que el que más habla y si habla pegajoso tendrá el reino de los cielos a su alcance. Cínico el escribidor y, para qué perder el tiempo y, toma lo tuyo. No y, no. Que ella no. ¿Entonces, a marchar milicianos? Que el mejor tiempo de los adecos está por llegar con Ramos Allup en otro mundo.

Sube el telón y la tertulia se encarama en el pináculo directo a la fama. ¿Y saben por qué? Porque hoy llueve y mañana escampa. Además, hay que darle a la lengua en contra Delcy. El momento ha llegado y el tipo se explaya, vomita y suelta el caldo de la maldad a diestro y siniestro y, él cómo si nada. Lo mismo le da que el vigor de su rutina es soltar sapos y culebras para equilibrar la mentalidad de otros y, que siga la rumba que la ironía distrae y, el corrillo de los sinsabores perfuma mentes despiertas y como si nada el nada de emoción dentro de la fama con mucha agua bendita de por medio. Y abriéndose paso encarcela rencores.

Pájaro de mal agüero quizás o, disparo y cobro. Y como lo digo lo aseguro: ella no, ella sí. Y lo demás es cuento: qué Caperucita, ni Caperucita. No sabiendo que el embobinado de mentiras viene del Norte y, la corriente de El Mar Caribe da tribuna para soltar un enlatado de imaginación que el que calla otorga y mejor, es hablar pendejadas y bien mal sobre los personeros del chavismo que como cómplices de un decir ensancha las caderas de la memoria e infla el pudor de los valientes.

Mientras MCM le lleva a Trump la medalla del Premio Nobel de la Paz que, ella no debió haber recibido. Y hágase la paz y celebremos con un almuerzo que, en Venezuela por ahora manda Delcy Rodríguez, a quien Trump describe como una "persona fantástica". Seguro que a muchos del mismo rincón del odio les dolió. Y seguro que el tipo que se expresa mal de ella, pensará y dirá: qué vaina es esa. Yo le arruino su proceder y él la empuja hacia adelante y, entonces rempujones, apretad.

Todo sigue en calma: hay paz en Venezuela, pero algo hay que decir que morir enredado de inquietudes sin cobrar arancel, tal como Trump lo hace autonombrado además de presidente de otro país que bastante harto de angustias padece.

¿Yunta en puerta? Quítate tú para pasar yo -y eso molesta y hasta fastidia. Mientras, por allá arde y algo hay que opinar y, entonces se le ocurre al enemigo de Delcy decir, ella tiene que pagar los platos rotos. No sabiendo qué Delcy sigue adelante como si nada, aunque piensen mandarla de vacaciones al olvido como si fuera una inmigrante sin memoria de pueblo.

Doctora Delcy Rodríguez: con toda la imposición de mi alma de opositor consumado, reniego de su deber de presidenta. Por tal motivo la destierro a vivir en el mundo de los que no comparten la cofradía de convivir en paz y, por tal motivo la odio -dirá quién- adivine adivinador.

Empinemos el codo que falta mucho que decir y, si fastidia pareceres mejor.

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