Columna de Juan Martorano 467

Balance preliminar del bombardeo estadounidense a Caracas y posible participación del MI6 británico y el Mossad israelí (I)

Miércoles, 14/01/2026 05:05 AM

Antes de entrar en este peliagudo tema, quiero cerrar un dato que se me pasó en la edición anterior sobre las implicaciones de las empresas transnacionales petroleras en la agresión militar y secuestro del Presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Cuando Trump en su cuenta decide dejar a Delcy Rodríguez al frente de los destinos de Venezuela, es porque piensa que basado en la experiencia de la mandataria encargada con ejecutivos petroleros, los mismos que se reunieron con Trump el pasado viernes en la Casa Blanca, esto puede contribuir a gestionar los 30 a 50 millones de barriles de petróleo cuyo monto asciende a 2.800 millones de dólares. Además de ello, buscaría llevar el petróleo a 50 dólares (entiendo que en estos momentos está por el orden de los 60) para así bajar los índices de inflación e intereses en EEUU que están bien altos y de cara a las elecciones de medio término en ese país.

Por eso es que esta operación de inteligencia con alto contenido militar representa un gran negocio para Donald Trump y no perdamos este detalle de vista para posteriores análisis.

Expresada esta consideración, ahora entremos en el tema que hoy nos ocupa.

La madrugada del sábado 3 de enero de 2026 Caracas  fue blanco de una operación militar sin precedentes, ejecutada por fuerzas estadounidenses, que tuvo como objetivo el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro, junto con la primera combatiente, Cilia Flores, y la destrucción de infraestructuras estratégicas del país.

La incursión comenzó minutos antes de las 2:00 a.m., cuando helicópteros Chinook, Black Hawk y Little Bird ingresaron por la zona de Hoyo de la Puerta y se dirigieron directamente a la residencia presidencial en Fuerte Tiuna. Simultáneamente, más de 150 aeronaves; incluyendo bombarderos B-1, cazas F-22, F-35 y F-18, así como aviones de inteligencia y drones sobrevolaron el espacio aéreo nacional, desplegando un ataque coordinado de gran escala.

Los principales blancos fueron instalaciones militares clave como Fuerte Tiuna, la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda (La Carlota), la Comandancia General de la Milicia, el Fuerte Guaicaipuro, la Meseta de Mamo y una estación de radares en El Junquito. También se registraron impactos en centros de telecomunicaciones, como las antenas del cerro El Volcán, en El Hatillo, y las del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), donde fueron destruidas por completo las instalaciones del Centro de Matemática y severamente dañadas las áreas de Física, Química, Ecología y Tecnología Nuclear.

Durante la operación, se interrumpió el suministro eléctrico en Caracas. El Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica informó que las explosiones afectaron gravemente las subestaciones Panamericana y Escuela Militar, dejando fuera de servicio varias líneas de transmisión de alta tensión.

Otros puntos atacados incluyeron el Aeropuerto Oscar Machado Zuloaga (Charallave), el Aeropuerto de Higuerote, el Puerto de La Guaira y el Complejo de Fuerzas Especiales Teniente Coronel Eliécer Otaiza, en Carmen de Uria.

El saldo preliminar confirmado por las autoridades nacionales supera el centenar (100) de fallecidos, entre personal militar y población civil, además de una cifra similar de heridos. Fuerte Tiuna concentró el mayor número de bajas, incluyendo 19 miembros de la Guardia de Honor Presidencial y 32 militares cubanos destacados en el país en el marco de acuerdos de cooperación bilateral.

El Ejército Bolivariano reportó la pérdida de 24 efectivos, mientras que la Aviación Militar confirmó dos caídos. La Milicia Bolivariana lamentó la muerte del Sargento Mayor de Tercera José Salvador Rodríguez Ramírez, quien operaba un sistema antiaéreo portátil en la sede de la Comandancia General, en el 23 de Enero.

En el estado Miranda, cinco uniformados perdieron la vida en el Fuerte Guaicaipuro. En Charallave, dos civiles fallecieron calcinados tras la explosión de un artefacto en las inmediaciones del aeropuerto. En La Guaira, se registraron dos bajas militares en la Meseta de Mamo, y en el sector La Soublette, una mujer de 80 años murió tras el impacto de un misil en su vivienda.

También se confirmó el fallecimiento de Yohana Rodríguez Sierra, ciudadana colombiana residente en Venezuela desde hace más de una década, víctima de un proyectil que impactó en El Hatillo. En la misma zona, otro misil cayó en el patio de la familia Berti, quienes resultaron ilesos.

El Gobierno Bolivariano de Venezuela condenó y condena enérgicamente esta agresión armada, que constituye una violación flagrante del derecho internacional y de la soberanía nacional. Y   exhorta a la comunidad internacional a pronunciarse ante este acto de barbarie y a acompañar al pueblo venezolano en la defensa de su integridad territorial y su derecho a la autodeterminación.

Ahora bien, datos publicados el lunes 5 de enero por el medio británico de investigación Declassified UK revelan que el Reino Unido desempeñó un papel clave en la desestabilización de Venezuela y en el respaldo a lo que ellos consideran un cambio de régimen en el país bolivariano, en paralelo con las políticas del presidente estadounidense Donald Trump. Al respecto, el primer ministro británico, Keir Starmer, negó cualquier implicación directa de Londres en la reciente operación militar de Estados Unidos que culminó con el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro. Si bien Starmer insistió en que no hubo una participación británica directa en la operación militar, informes indican que elementos de la Marina Real británica fueron desplegados dentro de la flota estadounidense que rodeó Venezuela en las últimas semanas, mientras que el Ministerio de Defensa británico se negó a aclarar si estas fuerzas estuvieron presentes durante la ejecución del ataque.

Estos hechos no anulan —según Declassified UK— el apoyo organizado y sostenido del Reino Unido durante años a los esfuerzos de Estados Unidos por debilitar al Gobierno venezolano. Londres ha congelado desde 2019 más de 2000 millones de dólares en reservas de oro venezolano depositadas en el Banco de Inglaterra y ha respaldado iniciativas políticas contra el Ejecutivo de Caracas. Las memorias del ex ministro de Estado británico Alan Duncan revelan que dicho reconocimiento formó parte de un esfuerzo político para congraciarse con la administración Trump y utilizar a Venezuela como un punto estratégico de convergencia con Washington, en medio de otros desacuerdos bilaterales. Los documentos también muestran que los intereses petroleros británicos desempeñaron un papel central en esta orientación, con empresas europeas como Shell y BP aspirando a participar en el sector energético venezolano, además del interés de Londres en la disputa fronteriza entre Venezuela y Guyana por la región del Esequibo, rica en petróleo.

Y esto es apenas una muestra de lo que ha comenzado a destaparse con respecto al despliegue de la Operación “Absolute Resolve” con el claro objetivo de secuestrar al Presidente Nicolás Maduro Moros y a su esposa la Primera Combatiente y diputada a la Asamblea Nacional, CIlia Flores.

En la próxima entrega señalaremos de acuerdo a los detalles de la modalidad operativa adoptada en este despliegue de inteligencia y militar, la eventual participación del tenebroso Mossad en la misma.

¡Bolívar y Chávez viven y sus luchas y la Patria que nos legaron sigue!

¡Independencia y Patria Socialista!                      

¡Viviremos y Venceremos!       

 

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