Las normas jurídicas están establecidas, los jueces solo ejecutan de acuerdo a las jurisprudencias. El Tribunal Penal Internacional o los entes judiciales de un mismo Estado son las únicas instancias capaces de consensuar o descartar si se aprehende a un jefe de Estado en funciones, ya que de lo contrario sería un secuestro que arremete y mancilla todos los tratados de paz a escala global. Ningún en el mundo autorizo la detención del Presidente de Venezuela Nicholas Maduro. Con el agravado en el caso del presidente Maduro, que fue capturado, secuestrado y sacado de su País. Pero lo más graves es que hay humanos que justifica, esta aberración. “El caso es que una acción ilegal no se justifica supuestamente por hechos anteriores que ocurran dentro de ese país”, porque para que esto quede justificado tiene que haber unas condiciones. De acuerdo con el artículo 2 de la Carta de Naciones Unidas.
Donde está el principio de igualdad entre Estados. De esta manera, la administración estadounidense, liderada hoy en día por Donald Trump, violentó, demente y terrorista, tras atacar a Venezuela y secuestrar al presidente de la República, Nicolás Maduro, y la primer combatiente Cilia Flores. “Lo especifica muy claramente el artículo 2.2 y artículo 2.4, es decir, no se puede detener a un jefe de Estado en activo, si no es por una serie de hechos delictivos que pueden ser solamente enjuiciados por un Tribunal Penal Internacional o por su propio Estado con la estructura judicial correspondiente. No se puede justificar esa acción unilateral por parte de un Estado extranjero. La inmunidad diplomática no se puede remover solo por los designios o intereses de un solo país. Independientemente que sea el imperio estadounidense, el Reino Unido o la Unión Europea, todos deben respetar las normas.
“El principio de inmunidad también se extiende desde 2002 en la sentencia de la Corte Internacional de Justicia del 14 de febrero de ese año. Ese era el caso que se denominó Xirodia Nungubasi” que es el ministro de Asuntos Exteriores del Congo, en relación con la incitación al genocidio desde la radio de “Las Mil Colinas’ (en alusión al genocidio de Ruanda), que dijo ‘La inmunidad soberana no puede quebrantarse entre estados’”. Paralelo a ello, también se sabe que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas es otra de las instancias que tendrían la potestad de validar un ataque militar a otra nación, siempre y cuando sea en defensa de su población civil. “Tendría que autorizarlo expresamente el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que haya una inminencia que justifique una legítima defensa”. Pero nada de esto ha sucedido. Estados Unidos ha aplicado la vieja “doctrina de mal detenido y bien juzgado, es decir, mal capturado y bien detenido porque hay una orden de detención dentro del sistema de los Estados Unidos. ¿Qué quiere decir esto? Que esa detención es ilegal, es un secuestro”.
Siguiendo el analices encontramos que hay opiniones que todas son contraria al demente terrorista Donald Trump, y favorable a Maduro y a Venezuela. El diputado del parlamento británico Steve Witherden, acusó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de comportarse como un miembro de una banda criminal por haber atacado militarmente a Venezuela y haber secuestrado al presidente Nicolás Maduro y a su esposa y diputada, Cilia Flores. Así lo expresó en una reciente comparecencia en el ente legislativo del Reino Unido, en el que destacó que esta acción podría repetirse en cualquier comento en cualquier otro país. Razón por la cual esta violaciones deben ser rechazadas.