El Gobierno de México ratificó que no suspenderá la ayuda humanitaria a Cuba, incluso en un contexto de tensiones comerciales y diplomáticas, al considerar que dicha política forma parte de sus compromisos constitucionales y del derecho internacional, con implicaciones directas en su posicionamiento económico y comercial global.
El canciller Juan Ramón de la Fuente aseguró que México continuará facilitando asistencia humanitaria "donde sea requerida", al subrayar que principios como la cooperación internacional, el respeto a los derechos humanos y el cumplimiento de tratados convierten al país en un socio confiable, incluso en escenarios geopolíticos complejos.
Durante su intervención en la reunión plenaria de los diputados del gobernante Movimiento Regeneración Nacional (Morena), De la Fuente explicó que la política exterior mexicana se rige por la no intervención, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias, elementos que también influyen en la estabilidad de las relaciones económicas y comerciales del país.