Según la prensa local, el sábado se reunieron unas 250 personas en la plaza Moritzplatz de Berlín-Kreuzberg, y la manifestación aumentó hasta unos mil participantes a fin de manifestar su apoyo a la causa del pueblo árabe y condenar las prácticas del Ejército de Israel, que han causado desde el pasado 7 de octubre la muerte de más de 40 mil civiles, la mayoría mujeres y niños.
En tanto las fuerzas de seguridad decidieron reprimir la manifestación manifestantes arrojaron «entre 30 y 40 botellas de agua y huevos» contra el cordón policial que se desplego.
Acto seguido, según señala la crónica, fueron desplegados más de 400 agentes policiales a fin de terminar con la convocatoria.
La acción represiva culminó con más de una veintena de detenidos y 31 causas judiciales iniciadas contra quienes ejercían el derecho a la protesta.
Debido a la gran resistencia en contra de ocupación israelí y el genocidio en Gaza, muchos países de Europa están criminalizando sistemáticamente a toda persona que se manifieste en contra del poder imperante del imperialismo alemán que reina en la Comunidad Europea.
Alemania y su apoyo incondicional a Israel, como razón de estado, tipifica todo acto de la resistencia como delito.