El 20 de febrero, la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó que el presidente Donald Trump violó la ley federal al imponer aranceles exorbitantes a países de todo el mundo.
El uso y la amenaza de aranceles se habían convertido en un elemento central de la política exterior y económica del presidente estadounidense, tanto hacia países amigos como enemigos, durante el año transcurrido desde su regreso al cargo.
El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, anunció que el tribunal había declarado inconstitucionales los aranceles por 6 votos a 3.
NBC News calificó la decisión como un duro golpe para Trump y su agenda económica general.
El tribunal no determinó qué debería suceder con los más de 130.000 millones de dólares en aranceles ya recaudados. La cuestión de la devolución de los fondos probablemente deberá ser resuelta por tribunales inferiores.
En los acuerdos internacionales que van desde el GATT (1948 ) hasta la OMC (1995 ) está muy claro que ningún país miembro puede cambiar la lista de aranceles que entregó al momento de ingresar en el acuerdo como no sea pidiendo una renegociación del arancel con sus principales proveedores. El Presidente Trump parece ignorar el derecho comercial internacional como también ignora el derecho público internacional en todo lo que hace.
También tiende a extender las autorizaciones del Congreso más allá de sus límites. Como hace con la Ley contra el terrorismo promulgada ( 2002 ) al aplicarla al narcotráfico como un delito que atenta contra la seguridad de Estados Unidos. El narcotráfico es un delito muy distinto al terrorismo porque se comete con muchas complicidades internas de los propios Estados Unidos. Mientras haya una demanda interna de drogas habrá quien la satisfaga dentro o fuera de los Estados Unidos. Es cierto que las drogas causan víctimas, pero son víctimas voluntarias y el que ese consumo pueda ser letal es una decisión personal que no puede considerarse que entra en la definición de las víctimas del terrorismo que son víctimas involuntarias y por eso sierven para inspirar terror en una población.
Lo mismo hace Trump con la ley de emergencia económica al usar los aranceles como medio para intimidar o castigar a gobiernos desobedientes. En su monumental ignorancia de todo lo concerniente al derecho económico internacional Trump parece ignorar que los altos aranceles de Estados Unidos no los va a pagar ni el país exportador ni la empresa exportadora. Los va a pasar en la aduana la empresa importadora norteamericana; quien luego cobrará ese costo adicional aumentando el precio de lo que vende al cliente norteamericano del producto. Cuando el cliente es un productor de bienes norteamericanos ese aumento de precio hará menos competitivo su producto tanto en el mercado norteamericano como en el internacional. Como muchas empresas están demandando al gobierno norteamericano por los daños sufridos y la culpabilidad del gobierno por irrespeto a los compromisos asumidos en organismos económicos internacionales está fuera de toda duda, los propios tribunales norteamericanos fallaron contra su gobierno. Es evidente que el uso que Trump está haciendo de los poderes que la ley de emergencia económica le otorga, más parece terrorismo contra la economía mundial y contra su propia economía porque sus aranceles no solo aumentanprecios sino que está presinando la inflación que es aquello que más afecta la clase trabajadora.Por lo que el mundo ya conoce del Presidente Trump es probable que estalle en una furia verbal contra la Corte Suprema y desobedezca su fallo. Con eso incurriría en desacato y generaría una crisis entre el poder Judicial y el poder Ejecutivo. En el Senado norteamericano ya se habla de una coalición entre republicanos y demócratas para destituir a Trump por desacato.También se rumora que ha reemplazado a los agentes federales que lo custodian por agentes de seguridad de una empresa privada; para que impidan el ingreso en la Casa Blanca a los alguaciles que pueda enviar la Corte Suprema para enviarlo a prisión por desacato. Toda esa confrontación retrasaría el inicio de la guerra contra Irán que le encomendó Netanyaju, guerra que puede terminar muy mal no solo por los portaviones que Iran Tiene los medios para hundir, sino porque si se cierra el estrecho de Ormuz por donde pasa diariamente un 20% del petróleo que alimenta la economía mundial y eso no afectaría a las economías de los BRICS, porque tanto China como India y Rusia dependen de Siberia para su energía La Crisis de energía solo afectaría al Occidente Colectivo.