Como un acto: "vergonzoso, patético, inaudito, irrespetuoso, absurdo, sin sentido", fue calificado por la opinión pública neerlandesa la entrega por para de María Corina Machado, mejor conocida como la "Malinche", venezolana a Donald Trump.
Y el rechazó fue total:
""Un golpe bajo indigno", fue el pensamiento que tuvo Sigurd Falkenberg Mikkelsen, editor de internacionales de la cadena de radiodifusión pública NRK, cuando se despertó y vio las imágenes de Trump con la medalla del Nobel en las manos. Así lo describe en un artículo que le dedicó al tema este viernes.
Por su parte, la exsecretaria de estado lo calificó:
"Entretanto, Janne Haaland Matlary, analista política y exsecretaria de Estado del Ministerio de Exteriores noruego, citada por NRK en otra publicación, ha dicho que lo ocurrido "es totalmente inaudito" y "muestra una falta de respeto hacia el Comité Nobel y el valor del premio".
En forma unánime la conducta servil de la "Malinche" venezolana ha sido rechazada, nosotros además de los calificativos que anteceden, le agregaríamos unos con sabor criollo: reptiliana, rastrera y uno muy por popular que se utiliza en nuestro país "Jala Bola".
Yo me imagino, que los ganadores del Premio Nobel, que aún están vivos, deben estar pasando este trago amargo, que ha llevado incluso a personajes importante de la política noruega, a pedir incluso la destitución del Comité que estudia y otorga el galardón.
Bueno esto quedará, para la historia como un hecho lamentable, un error inexcusable, pero que indudablemente traerá consecuencias de carácter político.
La primera es, y la formularemos a manera de pregunta: ¿Cómo una persona tan indigna, tan carente de personalidad, pude aspirar los destinos de un país?
Uds., se imaginan que entre dignatarios, en el concierto mundial de los países, se presente una señora, con tan baja moral, con ese pasado y esa actitud poca digna, como presidenta de un país en particular?
Pueden imaginarse, los comentarios, el cuchicheo y las burlas que recorrerán las salas y pasillos cuando suceda algo como lo que sugiere la pregunta en cuestión.
Un dignatario, título que suele endilgársele al presidente de una República en particular, es una personas investida por el alto cargo o autoridad que representa; visto por los demás países y colegas como un Jefe de estado, diplomático o funcionario de alto nivel, que goza, no sólo del aprecio del pueblo que representa sino de sus respectivas colegas, no es un payaso, una persona que a todas luces se manifiesta como entreguista, como fácil de manipular y sobre todo que se va a los brazos de cualquiera que tenga poder, subestimando a sus propios representados.
¿Qué confianza, se puede tener, en una persona que es capaz de sacrificar por obtener beneficios, hasta los intereses de los que dice dirigir y representar?
Pero de esta bajeza, hasta Donald Trump, que le gusta tener aduladores a su alrededor, se da cuenta. Hay que "Jalar", pero no tanto, como dicen en Venezuela, es bueno el "Culantro", pero no tanto; y por eso la menosprecia y la desecha, considera que no es apta, para conducir los destinos de una nación.
Donald Trump, sabe y reconoce que a pesar de la adulación que le profesa María Corina y los corifeos que la rodean, no tienen el carácter, la personalidad y el reconocimiento de la población que dice representar. En otras palabras. no tienen autoridad para dirigir a un país y por el contrario, lo conducirán a la anarquía. En tal sentido declaró:
"Donald Trump, reveló este viernes que tras los bombardeos en Venezuela y el secuestro del presidente de ese país, Nicolás Maduro, decidió no respaldar al ala extremista de la oposición venezolana ante el temor que se generara un escenario caótico como el que siguió a la invasión estadounidense en Irak, de 2003".
Y no sólo es el caos que se producirá, sino, que la población la considerará, una entreguista, una aduladora profesional, de poca honra, de escasa moralidad, que pondrá sus intereses y el de los que adula, por sobre la intereses de toda una nación y será el hazme reír de toda la colectividad y el mundo.
A propósito de la adulación, transcribimos un extracto, que nos presenta la (IA), sobre lo que opinaba El Quijote sobre los aduladores:
"Don Quijote despreciaba la adulación servil, viéndola como un camino bajo y engañoso, contrastándola con la senda de la caballería andante, que buscaba fines nobles como hacer el bien y defender la honra, aunque a veces se enredara en lisonjas, especialmente hacia Dulcinea, pero su ideal era la verdad y la virtud, no el halago fácil para conseguir favores . Más claro no canta un gallo.