El asalto a los abismos: La minería submarina y el nuevo colonialismo de los metales

Viernes, 16/01/2026 01:52 PM

La humanidad se encuentra ante una encrucijada histórica. Bajo la superficie de los océanos —en los llanos abisales que cubren casi la mitad del planeta— se desarrolla una batalla silenciosa pero decisiva. Estados Unidos y sus corporaciones aliadas han acelerado la carrera por extraer minerales del fondo marino, ignorando no solo los intereses de la comunidad internacional, sino también las advertencias científicas que alertan sobre un daño ecológico y humano sin retorno.

La minería submarina, o minería de aguas profundas, consiste en la extracción de yacimientos minerales a profundidades que oscilan entre los 200 y los 6.000 metros. El argumento central de las potencias occidentales es conocido: estos metales —cobalto, níquel, litio— serían indispensables para la transición energética. Sin embargo, esta narrativa omite un dato clave. Estudios de WWF demuestran que una combinación de economía circular, reciclaje e innovación en baterías terrestres podría reducir la demanda de estos minerales hasta en un 58 % para 2050. No se trata de una necesidad inevitable, sino de una elección política y económica.

https://ciencia.unam.mx/leer/819/mineria-en-mar-profundo-nueva-fiebre-del-oro-

Lejos de ser una intervención quirúrgica, la minería submarina equivale a una demolición masiva en un entorno que ha tardado millones de años en formarse. Un solo contrato puede devastar áreas de hasta 10.000 kilómetros cuadrados. En el fondo del océano, la vida crece a un ritmo extremadamente lento: los nódulos metálicos tardan millones de años en formarse y funcionan como hábitat de especies únicas, muchas aún desconocidas para la ciencia.

A esta destrucción directa se suma un impacto menos visible, pero igual de letal. Las máquinas trituran el lecho marino y devuelven al agua enormes volúmenes de sedimentos. Estas nubes tóxicas pueden desplazarse cientos o incluso miles de kilómetros, asfixiando organismos marinos y bloqueando la luz necesaria para el fitoplancton, base de la cadena alimenticia oceánica. La liberación de metales pesados —mercurio, plomo, cadmio— no queda confinada al fondo: estos contaminantes entran en la cadena alimentaria, se bioacumulan en los peces y terminan en los platos de millones de personas, provocando daños crónicos a la salud y a los ecosistemas costeros.

Otro riesgo sistemáticamente minimizado es su impacto climático. El océano es el mayor sumidero de carbono del planeta. Al remover los sedimentos que han almacenado carbono durante milenios, la minería submarina amenaza con alterar el ciclo de nutrientes y el funcionamiento biológico del mar. El resultado podría ser una pérdida significativa de la capacidad oceánica para mitigar el calentamiento global, dejando al Sur Global a merced de catástrofes climáticas aún más severas.

https://www.oceansentry.org/es/la-explotacion-minera-de-los-fondos-marino-podria-destruir-los-ecosistemas/

Como hemos dicho, nada de esto responde a una urgencia tecnológica real. La destrucción del océano es, en esencia, una estrategia para maximizar beneficios, evadir regulaciones internacionales y eludir el control de las Naciones Unidas. El esquema es abiertamente colonial: mientras las empresas occidentales acumulan capital estratégico para sus industrias tecnológicas, los países en desarrollo enfrentan el colapso de sus pesquerías. La contaminación metálica amenaza con diezmar una de las principales fuentes de alimento y empleo de millones de personas.

Conviene recordarlo: el fondo marino es, por derecho internacional, Patrimonio Común de la Humanidad. Sin embargo, al operar por fuera del marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), Estados Unidos promueve un modelo en el que las ganancias se privatizan y los riesgos se socializan a escala planetaria. No es solo una disputa comercial; es una forma de saqueo contemporáneo que condena al Sur Global a asumir los costos de un progreso ajeno.

https://www.youtube.com/watch?v=OiEFR4RpBZI

La ciencia es clara y contundente: sabemos demasiado poco sobre las profundidades oceánicas como para jugar con el equilibrio del planeta. Como advierte WWF, la pérdida de biodiversidad en el fondo marino es irreversible. Permitir que Estados Unidos y sus aliados avancen equivale a firmar un cheque en blanco contra la vida misma.

No se puede salvar el clima destruyendo el océano. La verdadera innovación no consiste en explotar lo más profundo, sino en cuidar, reutilizar y reciclar lo que ya tenemos en la superficie.

El desarrollo tecnológico no puede ser la excusa para destruir el ecosistema más grande y menos comprendido de la Tierra. La insistencia de EE. UU. en avanzar sin un marco de justicia global representa una amenaza directa a la estabilidad de los océanos.

La extracción indiscriminada en el fondo del mar es un cheque en blanco contra el futuro de la vida en la tierra, por ello debemos exigir:

Que cese toda actividad de exploración y explotación minera en aguas profundas hasta que se comprendan plenamente los riesgos ambientales.

Ningún Estado pueda actuar fuera de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos ni evada sus responsabilidades financieras con el fondo común mundial.

Que las empresas occidentales asuman la responsabilidad total y legal por los efectos de la contaminación química y metálica en los ecosistemas y la salud humana.

El océano es el sistema de soporte vital de nuestro planeta, no es una mina; es la cuna de la vida, destruirlo por superbeneficios inmediatos es un crimen contra las generaciones presentes y futuras.

FUENTES

www.wwf.org

https://www.wwf.es/nuestro_trabajo/oceanos/mineria_submarina/

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S096456911830838X

https://es.weforum.org/stories/2025/10/mineria-en-aguas-profundas-lo-que-necesitas-saber/

https://www.un.org/depts/los/convention_agreements/texts/unclos/convemar_es.pdf

https://www.everycrsreport.com/files/2024-10-23_R47324_da0ef7242f3c9efef1c87ebcd4a7268aa6e98266.html

https://deep-sea-conservation.org/

https://www.atsdr.cdc.gov/es/index.html

https://climatetrackerlatam.org/historias/mineria-submarina-en-el-sur-global/

https://iucn.org/resources/issues-brief/deep-sea-mining




 

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