Mi palabra

La mayor mentira de Trump, la repitió el presidente Petro

Viernes, 02/01/2026 01:18 PM

"El amigo debe ser un maestro

en el arte de adivinar y callar:

no debe querer verlo todo"

Friedrich Nietzsch

"El falso amigo es como la sombra,

que nos sigue mientras dura el sol"

Carlo Dossie

La gran mayoría de los colombianos llegados a Venezuela, en las décadas de los 70 80 y noventa, venían golpeados por la grave crisis económica del hermano país colombiano y muchos de ellos huyendo de la persecución paramilitar, el cual eran manejados y promovidos por los partidos de turno: liberales y conservadores, que parecían sembrados, como un muro de concreto en el poder. Muchos se quedaron, otros se regresaron, cuando el temporal se oscureció en nuestra querida patria, producto de otro binomio: AD y COPEI. De esos residentes tengo algunos buenos amigos, que analizan y comentan la actuación del presidente Petro, con tanta desconfianza, que uno de ellos me llegó a decir: "Ese sigue creyendo, que a los gringos se les puede convencer, como a los niños con una chupeta"

Por mi parte he mantenido una relativa desconfianza, porque no es cualquier cosa el berenjenal en el cual está pisando, pero también es cierto, que todo aquel comprometido con el pueblo, después de haber derrotado a una oligarquía tan rancia, como la colombiana, sostén y alimento de dos partidos manejados, desde Washington por cuanto mandatario se acomoda en la Casa Blanca, para seguir con la política imperialista de golpear a los pueblos que luchan y exigen su plena independencia y libertad; no puede salir ayudando ni por equivocación al mayor mentiroso y enemigo de los pueblos, cuando la crisis del capitalismo salvaje y el imperialismo se viene acentuando y presentando de manera indetenible desesperando a las grandes corporaciones.

El culipandeo del presidente Petro, lo lleva a repetir algunas estupideces del gran mentiroso del momento: Donald Trump, convertidas en un impacto mediático, pero en instantes se deshacen, como pompas de jabón lanzadas al aire por los niños, cuando están jugando. La última es como para arrugar la cara y bajarla pensando en la metida de pata –pena ajena– el cual exige una rectificación, como es el caso del incendio de una planta procesadora de productos quimicos y el desquiciado de Trump, utilizó para mentir por partida doble: al decir que habían bombardeado una instalación de procesar cocaína, cuando nada fue verdad, ni bombardeo y no era de preparar drogas el sitio del incendio, el cual quedo totalmente aclarado por la empresa distribuidora de sintéticos –Primazol– en un comunicado y por los propios trabajadores.

A todas estas ¿Quién quedó perjudicado? Para Trump, es una raya más para un expediente tan extenso, que incluso ha faltado poco para involucrar a las hijas para tratar de disimular su presencia en el burdel infantil de Jeffrey Epstein, donde quedó un archivo muy difícil de escapar y menos desmentir. Por su parte el presidente Gustavo Petro, después de su brillante pieza oratoria en la ONU, donde dio una clase magistral de un revolucionario comprometido, el cual motivó al profesor José Sant Roz, escribir un artículo titulado ¡Petro te inmortalizaste! Podemos decir que eres un digno hijo de Bolívar, y te pido disculpas… Te pueden ahora, asesinar los gringos…De esto han pasado 4 meses y unos días, para que ahora se presente dándole una muleta al desahuciado políticamente al pinocho de Trump, pero con los botones en la mano para encender al mundo, con una guerra nuclear.

Petro, nacido en Zipaquirá, tierra colombiana de brillantes guerreros en otras actividades, como es el ciclista Edgar Bernal, quien se repuso de un accidente con múltiples fracturas, el más joven en ganar un Tour de Francia y un giro de Italia; se aparece ahora, como los malos copiones de los exámenes estudiantiles, cuando salen con unos disparates, que ni ellos mismos entienden al tratar de corregir y menos el examinador. Siento una inmensa pena ajena de un mandatario, que rompió la muralla impuesta por los otrora grandes partidos liberales y conservadores, tan es así, que Álvaro Uribe Vélez, pasó por encima de cualquier ley amparado en su poder económico y después impuso, como candidato al mediocre de Iván Duque, quien solamente repetía y hacía lo que decía el "intocable" para aquel entonces ¿Hay o no razones suficientes para recibir lo que repitió Petro, como un frenazo con el retroceso ya activado o simplemente es un resbalón, sin la vergüenza suficiente para rectificar? Porque así cabe perfectamente lo que dicen por ahí ¡Con amigos así, no necesitamos de enemigos!

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