Desde un país en paz y seguridad ciudadanas, como nunca antes según estadísticas internacionales avaladas debidamente, no sucedió lo mismo en los 40 años de la democracia representativa entre 1958 a 1998, la revolución socialista bolivariana antiimperialista ha logrado mermar el riesgo de ser víctimas de la delincuencia al salir por nuestras calles y avenidas, carreteras, escenarios deportivos, artísticos, culturales, escolares, etc., se comprueba en ciudades y pueblos de cualquier tamaño en esta tierra bendita, hoy bolivariana y en paz.
Superamos con la unión popular comunal cualquier obstáculo de los muchos creados en nuestra contra y a pesar de los ataques viles desde el exterior, las sanciones al estilo de gobierno socialista infringidas desde el imperialismo norteño y sus vasallos, la desinformación imperialista avasallante, no altera nuestra condición de paz social, pasando por encima de la complicidad de medios de comunicación lacayos practicando casi permanentemente la mentira politiquera.
Hay seguridad gracias a este proceso revolucionario, antiimperialista y defensor de los derechos humanos, aprobamos por mayoría en el Poder Legislativo, disposiciones para discutir y hacer las leyes que incluyan eficientemente y luego de consultas al pueblo, la amnistía y liberación de individuos violentos quienes se han hecho pasar "por presos políticos" y en realidad son casi completamente quienes se alojaron perversamente en las guarimbas y disparaban contra funcionarios policiales y militares, en acciones malignas donde dieron muerte a hombres y mujeres inocentes peatones.
Está en acción la proposición de amnistía total a quienes hayan resultado detenidos por conflictividad delincuencial contra propiedades públicas y privadas entre 1999 y 2026, salvo en casos donde los arrestados por desestabilizar la nación le deban al Estado debido a su conducta para derrocar los gobiernos legítimos presididos por Hugo Chávez y Nicolás Maduro, el tratamiento oficial y la aceptación de la colectividad pacífica busca no dejar de recordar la invasión imperialista del 3 de enero 2026, vamos superando el dolor de las consecuencias de luto y del terrorismo mortal sucedido, queda sí el psicológico inolvidable para quienes desde la niñez evocarán el susto de verse en medio de un bombardeo.
Las consecuencias a la vista del mundo sobre lo sucedido en Venezuela antes sancionándonos de manera ilegal y por lo del 3 de enero 2026, han puesto en berlina al gobierno de ultraderecha temporalmente en La Casa Blanca en Washington, la vida diaria de lucha por mantener la soberanía transcurre en la Venezuela en paz, mientras en el imperialismo agresor hay temor entre integrantes de diversas comunidades de extranjeros radicados o por hacerlo, allá en el norte siguen perversos consejos a vivir esta Norteamérica gringa imperialista bajo democracia imperfecta y fallida.
No hay temor en Venezuela al salir hacia los respectivos trabajos, las compras, las clases, las visitas, los compromisos deportivos, festivales y numerosas atracciones, transitamos confiados en estar protegidos con seguridad policial por toda la extensión de nuestra amada tierra, resguardadas nuestras vidas por autoridades policiales jornada tras jornada, acompañados por noticias alentadoras provenientes de la actividad diaria del equipo gubernamental revolucionario
No podrán creer de nuevo que, desde la oposición sus engañifas se trocarán en argumentos convocantes a marchas opositoras, a los pseudo líderes fracasados de la oposición los ha abandonado hasta la cobertura de prensa que he denunciado tantas veces en estas ácidas pero constructivas, no tienen ángel de la guarda en materia política, se escuecen por fallar en sus politiquerías insustanciales, la respuesta revolucionaria diaria son los éxitos de convenios venezolanos con gobiernos del mundo entero, los riesgos de recibir anomalías amenazantes del magnate orate del norte de América no cuajan y por lo tanto los guerreristas imperialistas repudiados globalmente, están lejos, muy lejos de vencer y mucho menos convencer.
Tienen a su país en llamas y los integrantes del gobierno 47 en la historia gringa, según estadísticas están entre las peores administraciones, al contrario de nuestros gobernantes a quienes les he dedicado el titular en esta opinión ácida pero constructiva, señalando con orgullo sobre el tema estas palabras, "popularidad record del Presidente Maduro y Delcy, Jefa del Estado", ambos diariamente defendiéndonos sin exclusiones sino con rigor auténtico.