Venezuela enfrenta una conflictividad política extendida, mutante y compleja

Lunes, 02/02/2026 06:13 AM

En Venezuela no hay guerra declarada, pero sí una conflictividad política extendida y mutante. En ella, fuerzas estatales, paraestatales y transnacionales disputan recursos, territorios y control social, mediante formas de coerción que desbordan el campo militar tradicional. Azalea Liscano Henríquez

Después del vil secuestro de nuestro presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores a Nueva York, para enfrentar cargos ante un tribunal federal de Manhattan y recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn a la espera de su comparecencia judicial, la cual se realizó el 5 de enero de 2026.

Delcy Rodríguez, asume la presidenta encargada de Venezuela en 2026, posiciona la Diplomacia Bolivariana de Paz como herramienta central para frenar conflictos, evitar escaladas militares y buscar el diálogo directo con EE.UU. y el mundo, basado en la soberanía, respeto mutuo y no injerencia, buscando estabilidad ante tensiones internacionales en medio de la situación , marcada por tensiones internas y factores geopolíticos externos, exige ampliar el lente conceptual: comprender cómo la guerra se transforma y adopta nuevas formas, acordes a los intereses del poder criminal del imperialismo de EE.UU.

En el marco teórico de tres autores : Sun Tzu , Nicolás Maquiavelo y Carl von Clausewitz que sustenta un análisis, sobre el momento que vive actualmente Venezuela.

En primer lugar y por la antigüedad y trascendencia de sus pensamientos: Sun Tzu, estratega chino del siglo VI a.C., comprende la guerra como inteligencia, engaño y control psicológico. Nicolás Maquiavelo , pensador florentino del siglo XVI, interpreta la guerra como instrumento del Estado para conservar y consolidar el poder. Y Carl von Clausewitz , militar prusiano del siglo XIX, quien define la guerra como prolongación de la política por medios violentos, enfatizando su racionalidad instrumental.

Pese a las diferencias de épocas, convergen en una premisa central:

La guerra es una expresión del poder y de la voluntad política.

Para lo cual se deriva una hipótesis común, al caso venezolano:

La conflictividad en Venezuela constituye una guerra política no declarada, donde actores estatales, paraestatales y redes ilícitas transnacionales, disputan control territorial, institucional y comunicacional, mediante instrumentos híbridos de coerción, comunicacional, jurídicos, económicos y militares, mientras actores externos proyectan demostraciones de fuerza, bajo la justificación de combatir el narcotráfico y sus efectos en la seguridad hemisférica.

Es una guerra híbrida que incluye: manipulación mediática y simbólica, vigilancia y persecución selectiva, militarización interna, control de flujos económicos y extractivos, espionaje e intimidación, alianzas con actores armados irregulares, uso estratégico de instituciones jurídicas, proyección bélica externa para la contención del narcotráfico, además de la militarización y coerción, como política de estado.

Lo que ha derivado en Venezuela, como el escenario de una guerra híbrida, donde la noción clásica de guerra ya no basta, por cuanto las batallas se desplazan a: plataformas comunicacionales, tribunales y fiscalías, territorios extractivos fronterizos, redes financieras ilícitas y la parcialidad de imaginarios colectivos.

Todo ello articulado con la falta de institucionalidad, sin parámetros constitucionales, morales o éticos.

La presencia de redes vinculadas al narcotráfico, señaladas por diversos Estados y organismos internacionales, sitúa la conflictividad venezolana, en una dimensión transnacional.

Una eventual demostración militar disuasiva, por parte de potencias extranjeras, bajo el marco de la "seguridad hemisférica", complejiza el escenario geopolítico, el crimen organizado y la política doméstica cuyas raíces se entrelazan.

En términos Clausewitzianos , la política se continúa por medios indirectos.

En clave Maquiaveliana , la razón de Estado, justificará decisiones de fuerza.

En lenguaje Sunzciano , la guerra psicológica y el control informativo son armas decisivas.

Que hacen, que la guerra contemporánea en Venezuela, se entienda como una confrontación política no declarada, caracterizada por el control del poder, mediante instrumentos comunicacionales, jurídicos, institucionales, económicos y coercitivos, activada por redes transnacionales, y sostenida, mediante mecanismos de vigilancia, espionaje, propaganda, e intimidación y uso estratégico de la fuerza, con el objetivo de mantener, o disputar el monopolio del poder político y social.

Los Fundamentos y Conceptos Clave de la Polemología

  • Definición de Guerra: Bouthoul la define como una lucha armada y sangrienta entre grupos organizados, limitada en tiempo y espacio, y sujeta a reglas.
  • Objetivo Científico: Su finalidad es entender la guerra objetivamente para prevenir y limitar sus consecuencias.
  • Factores Polemógenos: Son los elementos subyacentes que originan los conflictos (causas demográficas, culturales, económicas, psicológicas).
  • Naturaleza Cíclica: Analiza las repeticiones y fenómenos recurrentes que conducen a las explosiones de violencia.
  • Sociología de la Guerra: Va más allá del pacifismo para comprender la realidad estructural del enfrentamiento.

Es importante notar que en el ámbito de la polemología no se habla de "dogmas" en sentido religioso (verdades innegables), sino de factores, causas, estudios científicos y fenómenos sociales que explican el conflicto. Los dogmas suelen asociarse más a doctrinas ideológicas o políticas.

Este complicado tablero, basado en la investigación y análisis de los dogmas polemológicos, con la actualización del concepto de guerra y aplicado al caso venezolano de Clausewitz, Sun Tzu y Maquiavelo, revelan:

La esencia del poder y la guerra permanecen, aunque mute en sus formas. En los tres, aparece una constante:

La guerra no es caos, sino una decisión racional orientada al poder.

Y nos muestra tres escenarios prospectivos, de posibles salidas, frente a los escenarios, con los que he elaborado este artículo, de la conflictividad que vive Venezuela, para lo cual es posible delinear tres horizontes estratégicos, inspirados en cada pensador clásico, en cuanto a: Paralelismos, vigencia y reflexión, para comprender la guerra del siglo XXI

Salida Sunzciana (Sun Tzu): La victoria sin batalla, negociaciones discretas y múltiples, inteligencia estratégica y diplomacia silenciosa, fractura gradual de alianzas ilegales, reconstrucción de legitimidad social. Una transición pactada y prudente, respaldada por presión interna y externa coordinada.

Salida Maquiaveliana (Nicolas Maquiavelo) : Recomposición del poder estatal, consolidación del monopolio legítimo de la fuerza, reforma institucional profunda, desmontaje de redes ilícitas y control territorial, nueva arquitectura legal. El Estado se rehace mediante fuerza calculada y legitimación política.

Salida Clausewitziana (Carl von Clausewitz): resolución política del conflicto, reconocimiento formal del conflicto negociación multiactor, institucionalización del proceso de salida. equilibrio de fuerzas, y garantías verificables. La política retoma el espacio que ocupó la coerción.

La conflictividad venezolana contemporánea, desafía las categorías tradicionales de guerra. Entenderla desde Sun Tzu, Maquiavelo y Clausewitz , lo que permite revelar, algunos de los hilos invisibles que articulan el poder, la coerción y las redes transnacionales.

La salida no será instantánea ni unívoca.

Requerirá estrategia, legitimidad, inteligencia colectiva, y reconstrucción institucional.

La paz no será ausencia de guerra, sino superación de la guerra híbrida y silenciosa, que hoy estructura la vida nacional.

Las tres doctrinas, lejos de ser reliquias, iluminan nuestra comprensión contemporánea del conflicto.

De Sun Tzu, heredamos la diplomacia, la influencia, la capacidad de triunfo sin destrucción.

De Maquiavelo, aprendemos los riesgos de un poder sin límites éticos y la crudeza de la política real.

De Clausewitz, surge el entendimiento moderno del Estado, que regula la violencia y enfrenta la incertidumbre estratégica.

Estos autores nos plantean preguntas urgentes:

¿Es posible evitar la violencia en conflictos políticos profundos?

¿Puede la astucia sustituir a la fuerza gobernante, ante la fragilidad institucional del Estado?

¿ Estamos preparados los venezolanos, para discernir, entre: la fuerza legítima y la arbitrariedad, entre el poder que controla, y el que se desborda, entre la estrategia del futuro, y, la que sólo administra el miedo ?

_Sun Tzu, Maquiavelo y Clausewitz ofrecen tres senderos complementarios, hacia el poder y la guerra:_

La armonía estratégica del sabio, la manipulación del político y la racionalidad del auténtico militar._

Lo que nos revela, por contraste: la guerra, no puede separarse de la política, ni de la moral._

Y pensar estratégicamente; es la tarea urgente de los venezolanos, en este momento, para buscar:

_ Libertad, Estabilidad y Justicia.

Se impone : La Diplomacia Bolivariana de Paz es el marco de la política exterior de Venezuela, impulsado por los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, y hoy Delcy Rodriguez presidenta encargada que busca construir un mundo multipolar y de respeto, basado en la soberanía, la cooperación sur-sur, la no injerencia y la solidaridad entre los pueblos, alejándose de la diplomacia tradicional de "cañoneras."

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