Vivimos desde hace varias décadas inmersos en una nueva civilización, a la que identificamos como la Sociedad de la Información y el Conocimiento, éste fenómeno constituye un cambio de época tan profundo y radical como aquellos que dieron inicio a la modernidad; el sociólogo Manuel Castells, ya en 1997 la definía como una sociedad policéntrica, asociativa, contingencial, deslocalizada y proyectiva, pues el conocimiento se distribuye en redes globales; antes que él, Peter Drucker, (1909--2005) en 1969 con su libro "La era de la discontinuidad", y posteriormente en otra de sus obras " La sociedad postcapitalista" ya había caracterizado dicha transformación, y el cambio paradigmático de la sociedad de éste tiempo.
Hoy en día disponemos, en tiempo real y desde cualquier lugar, información sobre lo que ocurre en el mundo, por más ancho, largo, lejano o ajeno que éste sea por la "magia" de la tecnología —por ejemplo, a través de un iPhone— podemos tener acceso inmediato a dicha información, que se genere en cualquier lugar del globo terráqueo, el avance tecnológico ha invadido nuestras vidas: la nanotecnología reduce el tamaño de los equipos (chips) con capacidad de almacenar millones de caracteres, manejados por algoritmos, que potencian su volumen hasta cifras antes inimaginables, hoy el dinero es electrónico y la interacción entre los seres humanos ocurre, fundamentalmente a través de las redes.
Quienes tenemos una vida superior a los sesenta años, a veces tenemos la impresión de que este mundo ya no es el nuestro, que ha escapado incluso a nuestra imaginación, el bombardeo de información es impresionante, la tecno dependencia es agobiante, la disrrupción de nuestra vida actual con respecto a la de años anteriores luce a veces desconcertante.
Como educador, ( y de algunas generaciones) me preocupa que la educación venezolana esté desfasada de la época que el mundo está viviendo; es decir, de la sociedad de la información y el conocimiento, Tanto de la infraestructura educativa, del currículum educativo de todos los niveles del sistema educativo, así como de la formación de los educadores (con algunas excepciones), se han quedado rezagada, pero ocurre que el desarrollo civilizatorio avanza a mucha velocidad y no espera, si no avanzamos al ritmo de la vorágine de este nuevo modelo de sociedad, marcado por los países industrializados, que invierten buenas sumas de dinero en educación, y en investigación, entonces la opción que nos espera es la dependencia epistemológica, cognitiva y científico-técnica, y luego entonces nos transformamos en consumidores de tecnologías tal como nos está ocurriendo en éste país, con docentes con sueldos miserables, con infraestructura escolar deterioradas, la mayoría de los planteles sin servicios de Internet, con interrupciones frecuentes de electricidad, con éste dramático cuadro se incrementa la alineación, y se profundiza la brecha cognitiva y digital, lo cual no es otra cosa que la marcha a una nueva forma de esclavitud.
Fuentes consultadas:
1) Manuel Castells y la sociedad red: En su obra magna La era de la información (1997-2003), Castells desarrolla el concepto de "sociedad red", se refiere a que el poder ya no está centralizado en un solo lugar (como el estado-nación), sino que se distribuye en redes globales.
2) Peter Drucker y la discontinuidad: Drucker anticipó que el recurso económico básico ya no sería el capital, ni los recursos naturales, ni el trabajo. El recurso básico sería el saber. De ahí que hablaremos de una "sociedad postcapitalista" o del conocimiento.