Cuba: Sin combustible, sin turistas, sin efectivo: esta fue la semana en que la crisis se agravó

Domingo, 15/02/2026 10:00 PM

Los diplomáticos en La Habana se preparan para una táctica alternativa de Trump: dejar al país sin recursos hasta que la gente salga a las calles y Estados Unidos pueda intervenir.

15 de febrero de 2026.-Entre los frondosos jardines de Siboney, el barrio diplomático de La Habana, embajadores de países tradicionalmente aliados de Estados Unidos expresan una creciente frustración por el intento de Washington de derrocar al gobierno cubano, al tiempo que elaboran planes para reducir sus misiones, informó El Guardian.

Cuba está en crisis. Tras cuatro años de recesión económica, agravada por la hiperinflación y la migración de casi el 20% de la población, el gobierno comunista, con 67 años de historia, se encuentra en su punto más débil.

Tras la exitosa operación militar de Washington contra Venezuela, aliado de Cuba, a principios de enero, la administración estadounidense busca activamente un cambio de régimen.

The Guardian habló con más de cinco altos funcionarios de diferentes países y escuchó quejas de que el encargado de negocios estadounidense, Mike Hammer, no ha compartido ningún plan detallado más allá de paralizar la isla privándola de petróleo. Uno dijo: "Se habla de derechos humanos y de que este es el año en que Cuba cambiará, pero se habla poco de lo que sucederá después".

Algunos esperan que las supuestas conversaciones de alto nivel en México entre el gobierno cubano —encabezado por el general Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente cubano de 94 años, Raúl Castro— y funcionarios estadounidenses puedan dar lugar a un acuerdo, pero hasta el momento no hay indicios de progreso.

Otros esperan que las declaraciones de Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU., en Múnich este fin de semana, demuestren que Estados Unidos está dispuesto a no implicar un cambio de régimen.

En una entrevista con Bloomberg, afirmó que dar al pueblo cubano "más libertad, no solo política, sino económica", era una "posible vía de avance". Pero los diplomáticos en La Habana se preparan para una táctica alternativa: dejar al país sin recursos hasta que la gente salga a las calles y Estados Unidos pueda intervenir. "Intentamos mantener la calma", declaró un embajador. "Las embajadas se basan en la planificación para lo inesperado, ojalá antes de que se haga realidad", añadió otro.

La noticia de que la falta de combustible está obstaculizando los esfuerzos del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas para aliviar el sufrimiento causado por el huracán Melissa del año pasado aviva la preocupación.

La organización, que mantiene una presencia discreta en la isla, ahora tiene que elaborar planes para una nueva crisis mucho mayor. "Ya estamos viendo el impacto en la disponibilidad de productos frescos en las ciudades", declaró Étienne Labande, director del PMA en el país.

Diplomáticos expresaron su preocupación por la rapidez con la que la falta de combustible —para electricidad, agua y transporte de alimentos— podría causar un sufrimiento extremo.

"Es cuestión de semanas", dijo uno. "Se cree que la población de pueblos rurales como Viñales puede estar bien, pero quienes viven en las ciudades correrían un grave riesgo".

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