Delcy, reactivar las zonas industriales, olvidadas o paralizadas

Domingo, 18/01/2026 05:34 AM

En este momento en que asume la dirección del país Delcy Rodríguez, creo que ocurre con ella un momento de síntesis de todos los planteamientos que se han venido barajando desde hace ya bastante tiempo, para impulsarnos hacia un proceso intenso, iniciado claro por Hugo Chávez y Nicolás Maduro, hacia una etapa completa de modernización integral en todos los aspectos económico, social y politico, tomando como línea orientadora el impulso a las modalidades de socialismo que se han manifestado en el país, sin soslayar las fuerzas productivas que se han mantenido desde la etapa capitalista pura.

Para superar el panorama adverso, una pieza clave es la recuperación y activación inmediata de nuestras zonas industriales, que, en gran parte, han estado abandonadas o funcionando a un cuarto de máquina. Este aspecto se vuelve fundamental para impulsar el desarrollo económico actual y futuro del país.

Más alejadas de la gran industria petrolera, petroquímica, Básica que necesitan su propia planificación de activación y modernización, las zonas industriales, que alguna vez fueron una  parte importante de la producción nacional, han sufrido un deterioro significativo debido a la desinversión, la falta de mantenimiento y la migración de talento. Y además están presentes en muchísimas ciudades y pueblos del país, por lo que su reactivación tendría un impacto inmediato, al lograrse.

Sin embargo, su recuperación puede representar un cambio radical en la dinámica económica del país, pues el mercado ha cambiado, la tecnología ha cambiado, los productos han cambiado al igual que los proveedores. Con las grandes limitaciones del capitalismo dependiente se podía construir con otra visión del estado, muy venezolana. Incorporaríamos nuevas formas de propiedad que antes no existían como la comunal a la que agregaría las formas cooperativas de producción complementarias, de las formas clásicas empresariales capitalistas. 

Sería una forma de convivencia única, de formas de propiedad y perfilaría otro tipo de sociedad con otras metas y otros objetivos. Es un proyecto de desarrollo que no puede plantearse ningún actor social o económico, no solo en Venezuela sino en toda América excepto los herederos de Chávez y Maduro. Y es propio, es nuestro, con nuestra visión histórica y reivindicando al pueblo y a todos los sectores empobrecidos del país secularmente.

La reactivación de estas áreas no solo facilitaría la generación de empleo, sino que también permitiría diversificar la economía, que ha estado excesivamente dependiente de los ingresos petroleros. En un contexto donde el acceso a divisas es limitado, fomentar una industria local fuerte es esencial para reducir la dependencia de importaciones como una posibilidad real a corto como a largo plazo.

Activar las zonas industriales implica, ante todo, recuperar la infraestructura existente tanto física como en activos productivos. Muchas de estas instalaciones cuentan con maquinarias y equipamientos que, aunque obsoletos, pueden rehabilitarse con la inversión adecuada. Muchas tendrán que ser sustituidas. El viejo Nelson Croce, sabe de eso. Seguro que esta de nuestro lado y debería ser Ministro. La restauración de las fábricas con el apoyo del sistema de ciencia y tecnología nacional estimulará las nuevas tecnologías incorporándonos con derecho propio en este proceso mundial de cambio.   Con el enfoque correcto, se podrían generar industrias que no solo respondan a la demanda interna sino que también estén orientadas a la exportación, por reforzando la balanza comercial del país.

El impulso a la industria local también se traduce en la creación de empleos, con sus dos alas, la política y social fortaleciendo a la clase obrera como sostén y dinamizador del proceso de cambio politico y reivindicativo y como estabilizador de las dinámicas de lucha de clases. La creación de empleo empuja la demanda de bienes y servicio producidos en el mercado interno transmitiendo nuevas energías de crecimiento y bienestar a las dinámicas que el genera. 

 A medida que las fábricas vuelven a abrir sus puertas, se necesitan trabajadores para las diversas etapas del proceso productivo. La revitalización del sector industrial podría revertiría en su mayor parte la migración inducida como parte de la guerra cognitiva, de jóvenes profesionales y mano de obra, que se fueron en busca de oportunidades en el extranjero.

La educación y la capacitación de la fuerza laboral son componentes clave en este proceso de recuperación. Debería este nuevo empuje de las zonas industriales a un cambio de la visión en las universidades y otras instituciones educativas para ofrecer programas formativos que respondan a las demandas del sector productivo e industrial.

Y tal como se los recordó Un aspecto igualmente relevante es la promoción de la responsabilidad social y la sostenibilidad en la industria. Las empresas deben entender que su éxito no solo depende de la rentabilidad, sino también de su impacto en la comunidad y el medio ambiente. Invertir en prácticas sostenibles no solo mejora la imagen de la empresa, sino que también puede resultar en ahorros significativos a largo plazo y contribuir a un entorno más saludable.

En conclusión, la recuperación y activación de las zonas industriales en Venezuela son pilares esenciales para el desarrollo económico actual y futuro del país. A través de la rehabilitación de infraestructuras, la creación de empleo, la innovación y la formación de capital humano, se pueden sentar las bases de una economía más diversa y resiliente. Con un enfoque estratégico y colaborativo, Venezuela tiene la oportunidad de resurgir como un país capaz de generar riqueza y bienestar para su población.

Por muy exitoso que sea la industrialización y la reactivación de las zonas industriales, no pueden abandonarse todos aquellos programas de raigambre popular como han sido los CLAP, los bonos y el bono de guerra, y Barrio Adentro que han sido sostén identificador de este proceso de regeneración nacional que se fortalecería con un proceso industrializador. Defensa y construcción. Defensa de lo que tenemos, construcción de muchas cosas nuevas, a pesar del cerco imperial. 

 

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