A pesar de las condiciones climáticas y el asedio constante, el grupo de manifestantes —integrado principalmente por madres, padres y esposas— se mantiene firme en los alrededores de la estructura exigiendo una respuesta oficial sobre el estado de salud de sus allegados y su liberación inmediata.
Los voceros de la protesta han denunciado la prolongación injustificada del sufrimiento tanto de los detenidos como de sus familias.