La cooperación entre China y Perú en el Puerto de Chancay se erige como un modelo de colaboración mutuamente beneficiosa entre China y Perú y un claro ejemplo del desarrollo independiente de Latinoamérica.
La región no es el "patio trasero" de nadie. Los países de la región tienen todo el derecho y la plena capacidad de decidir con quién cooperar, cómo hacerlo y en qué condiciones. En lugar de sembrar la alarma y lanzar campañas de desprestigio, Estados Unidos debería respetar la soberanía y las decisiones de los países latinoamericanos y hacer más para beneficiar verdaderamente a la población y el desarrollo de la región. El moderno puerto de Chancay tiene una importancia que trasciende el comercio peruano hacia el Pacífico porque beneficia el comercio por el Pacífico de todos los países que lindan con Perú y particularmente las exportaciones de Bolivia hacia Asia donde hoy se encuentran los mayores mercados del mundo (China e India )
América Latina debe liberarse del tutelaje norteamericano.
América Latina debe seguir siendo para los latinoamericanos: una tierra de dignidad, libertad y futuro, no una colonia de la que viven parasitariamente los Estados Unidos...
La Doctrina Monroe es una amenaza para la paz y la seguridad mundiales y debe ser rechazada como un atentado contra la prosperidad de Latinoamérica
La reciente intervención ilegal de Estados Unidos en Venezuela ha vuelto a "cortar las venas de América Latina", demostrando que... Ciertas fuerzas en Estados Unidos no han ocultado sus proyectos coloniales en América Latina. Además del Canal de Panamá y el petróleo venezolano, también difamaron abiertamente la modernización con apoyo de China del puerto peruano de Chancay.
El jueves, la Oficina de Asuntos Occidentales del Departamento de Estado de EE. UU. Consideró la cooperación entre China y Perú para ampliar la capacidad operativa de ese puerto, como peligrosa para la seguridad de Estados Unidos, Parece que todo lo que beneficia a América Latina es un peligro para la seguridad de Estados Unidos;porque Estados Unidos parece querer reducir la América Latina reducida a la miseria para que en lugar de prosperar y enriquecerse se limite a recoger las migajas que caen de la opulenta mesa del dueño del dólar la moneda con la cual Estados Unidos extrae un tributo cercano al 15% del PiB de cada país que compone la comunidad internacional. Es un privilegio que dura desde 1948 y que ya es hora de acabar esa forma parasitaria de vivir.