El presidente cubano, Díaz-Canel, anuncia medidas del país ante la agresión de EE. UU.

Viernes, 06/02/2026 10:43 AM

"Cuba está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos", afirma en su primera transmisión televisada, siempre que se respete la soberanía y el diálogo igualitario.

El presidente Miguel Díaz-Canel ofreció este jueves (5) una extensa conferencia de prensa en la que explicó las medidas de emergencia que el gobierno está adoptando ante la creciente hostilidad de Estados Unidos.

Al comenzar, el presidente informó que, ante la crisis que atraviesa el país, las máximas autoridades —entre ellas el Consejo de Defensa Nacional— están actualizando "el plan a ejecutar a partir de las directivas del gobierno para enfrentar un desabastecimiento agudo de combustible".

Asimismo, frente a los reiterados señalamientos de Washington, así como de la prensa hegemónica, sobre un supuesto "inminente colapso" del país, el mandatario cubano recordó que, durante más de seis décadas, el Estado cubano ha enfrentado "con mucha resistencia" las máximas presiones de la principal potencia del mundo. Según argumentó, "la teoría del colapso", como la denominó, estaría relacionada con "la teoría del Estado fallido y con todo un conjunto de construcciones que el Gobierno de EE. UU. ha usado para caracterizar la situación cubana".

Al recordar las recientes declaraciones de Trump, quien en una entrevista televisiva aseguró que Washington ya estaba ejerciendo toda la presión posible y amenazó al afirmar que "no se puede ejercer mucha más presión, salvo entrar y destrozar el lugar", el presidente cubano indicó que en Cuba no existe un "Estado fallido", como señala el gobierno estadounidense y repite la prensa liberal, sino "un Estado que ha tenido que enfrentar con mucha resistencia las máximas presiones, no de cualquiera, sino las máximas presiones para la asfixia económica de la principal potencia del mundo".

"Nacimos y vivimos bloqueados, y nacimos bajo los signos de esa asfixia económica. Siempre hemos tenido carencias, siempre hemos tenido dificultades complejas, siempre hemos tenido que funcionar en medio de vicisitudes, imposiciones y presiones que no se le imponen a nadie en el mundo, y mucho menos de una manera tan prolongada".

Dialogó con Estados Unidos

Con relación a posibles diálogos y acuerdos entre La Habana y Washington, Díaz-Canel recordó que, desde el triunfo de la Revolución, la "posición histórica de Cuba" ha defendido la disposición al diálogo, siempre que se respete la soberanía de la nación caribeña.

Señaló que se trata de "una posición que definió y defendió el comandante en jefe Fidel Castro, que continuó el general de Ejército Raúl Castro y que, a mi modo de ver, es inalterable e invariable en los momentos actuales".

"Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos, a un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quieran debatir", remarcó, al señalar que la única condición es que el diálogo se realice "desde una posición de igualdad y respeto pleno a la soberanía, independencia y autodeterminación de Cuba".

También destacó que es posible "construir una relación civilizada" entre ambos países, lo que podría resultar beneficioso para sus pueblos.

Resistencia creativa

Se trató de la primera comparecencia ante la prensa del gobierno cubano luego de que Washington decidiera endurecer aún más su política de guerra económica contra la isla mediante una orden ejecutiva —firmada el pasado jueves 29— que declara una "emergencia nacional", bajo el argumento de que Cuba representa una supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" para la seguridad de Estados Unidos.

Con el objetivo explícito de profundizar el estrangulamiento energético de la isla caribeña, la orden ejecutiva amenaza con imponer aranceles a los países que "vendan o suministren petróleo a Cuba".

Se calcula que Cuba produce aproximadamente un tercio del petróleo que necesita para su abastecimiento energético, mientras que los dos tercios restantes dependen de importaciones. De este modo, la agresión de Washington busca afectar múltiples aspectos de la vida en la isla, desde la movilidad de las personas hasta la producción y el transporte de bienes y servicios, incluidos alimentos, educación y salud, intensificando así el "castigo colectivo" que implica el ilegal bloqueo.

Durante la conferencia, Díaz-Canel volvió a enfatizar la necesidad de construir una "resistencia creativa", concepto que ha planteado reiteradamente en los últimos tiempos.

"La resistencia creativa tiene que ver con la defensa de ideas y convicciones en las que creemos, así como con una convicción de victoria", aseguró, y agregó: "Yo no soy idealista. Sé que vamos a vivir tiempos difíciles; hemos vivido tiempos difíciles, y estos en particular lo son. Pero los vamos a superar entre todos, con resistencia creativa, con el esfuerzo y el talento de la mayoría de los cubanos y cubanas".

Además, señaló que cada solución que se busque debía contar con "la participación popular", a la cual llamó a fortalecer y profundizar frente a lo que consideró "insuficiencias".

La Revolución Cubana y Venezuela

En referencia a la relación con Venezuela, Díaz-Canel expresó que, pese a los intentos de presentarla de ese modo, no es una relación de dependencia. Enfatizó que esa visión simplista reduce el vínculo a un mero intercambio de bienes y servicios e ignora la compleja y sólida realidad construida con la Revolución Bolivariana desde el liderazgo de Chávez.

Explicó que, durante más de 25 años, los acuerdos entre ambos países han tenido como objetivo establecer vínculos de cooperación y solidaridad, con un "enfoque en lo social y la justicia social", y destacó que dichos acuerdos inspiraron la creación del ALBA-TCP, lo que permitió extender estos "principios de integración a varios países de América Latina y el Caribe".

"Los acuerdos buscaban la integración de América Latina y el Caribe, esa integración que soñaron Martí y Bolívar, y que defendieron Fidel y Chávez", afirmó.

El presidente cubano señaló que, desde diciembre pasado, Cuba no recibe petróleo de Venezuela debido al bloqueo naval impuesto por Estados Unidos contra ese país. Indicó que esta situación se agravó luego del bombardeo de Washington contra Caracas y del posterior secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

Respecto al futuro de los vínculos con Venezuela, Díaz-Canel afirmó que dependerán de la "capacidad" de ambos países para construir "ese futuro desde la situación presente de una Venezuela que ha sido agredida, a la que ilegalmente le secuestraron al presidente y a su esposa, y los mantienen en prisión en Estados Unidos".

Al remarcar que la colaboración de Cuba se fundamenta en la solidaridad y en la respuesta a las peticiones de otros pueblos y gobiernos, afirmó que "mientras el gobierno venezolano propicie y defienda la colaboración, Cuba estará dispuesta a colaborar".

La resistencia del Sur Global

En relación con la creciente agresividad de Estados Unidos, el presidente Díaz-Canel señaló que "el mundo no puede dejarse avasallar, el mundo no se puede dejar humillar, el mundo no puede permitir que la fuerza aplaste el multilateralismo".

Afirmó que el mundo vive una "guerra no convencional", mediante la cual Estados Unidos intenta imponer "los paradigmas y los patrones" de lo que llamó su "filosofía imperial". Frente a ello, planteó la necesidad de "lograr una movilización antiegemónica" y "una articulación antifascista".

En referencia a la difícil situación que atraviesa Cuba, reconoció que "puede existir preocupación en la población". Sin embargo, remarcó los mecanismos de participación popular en la toma de decisiones para enfrentar la crisis.

A su vez, subrayó que, si bien "Cuba es un país de paz", la doctrina de defensa nacional es "la concepción de la guerra de todo el pueblo", definida como "un concepto de defensa de la soberanía y la independencia" que no contempla "la agresión a otro país".

Además, explicó que se han declarado los sábados como "días nacionales de la defensa", mediante los cuales se están preparando los "sistemas defensivos territoriales" para enfrentar posibles agresiones. También indicó que se ha actualizado "el plan para el pase al estado de guerra, si fuera necesario".

Transición energética y cuidado de los más vulnerables

El presidente explicó que, desde hace aproximadamente dos años, el país ha tenido como prioridad avanzar en una transición energética hacia fuentes renovables que puedan producirse localmente. Señaló que, en solo un año, la producción de energía solar pasó del 3 % al 10 %. Remarcó los avances logrados en el último año y destacó el trabajo de los científicos cubanos "a pesar de las enormes dificultades".

Informó que el Estado cubano está instalando 5.000 sistemas fotovoltaicos en viviendas que no estaban electrificadas, ubicadas en zonas rurales y de difícil acceso. Además, indicó que, con carácter de urgencia, otros 5.000 sistemas fotovoltaicos se están instalando en "centros vitales para dar servicios a la población", tales como hogares maternos y de ancianos, policlínicos y viviendas donde residen niños con enfermedades que dependen de equipos eléctricos, entre otros.

Como parte de las prioridades de la Revolución, informó también que se destinarán otros 10.000 sistemas fotovoltaicos para que personal de salud, educación y demás trabajadores esenciales puedan adquirirlos con "facilidades de pago" para instalarlos en sus hogares.

"Una intranquilidad con compromiso"

En uno de los momentos más emotivos de su alocución, Díaz-Canel se refirió a la juventud cubana que, día a día, enfrenta las agresiones imperialistas, ante la cual señaló que "había que quitarse el sombrero".

"Cada vez que me he encontrado con jóvenes, que he participado en debates con ellos, siempre he aprendido y me he nutrido de experiencias y enfoques", señaló el presidente. Agregó que, al escucharlos, se pueden ver las cosas "de otra manera: más actualizada, más contemporánea, más audaz. Y esa audacia, esa intranquilidad con compromiso, le hace muy bien a la nación y a todo lo que queremos hacer".

Afirmó que era lógico confiar en los jóvenes, ya que siempre han desempeñado un "papel fundamental" en la historia de Cuba, y señaló que las nuevas generaciones comparten ese mismo "legado" histórico.

"Confiamos en esos jóvenes. ¿Y qué mejor ejemplo sintetiza los valores y el proyecto de esa juventud en los momentos actuales? Los 32. Esa es nuestra juventud. Son presente y futuro de la nación, presente y futuro de la patria, y hay que cuidarlos mucho".

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Texto Publicado originalmente en Brasil de Fato

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