La incursión imperialista sobre Venezuela

Jueves, 05/02/2026 11:46 AM

Despejando dudas y aclarando sombras

En primer lugar, quisiera dejar claro que no soy un experto en el tema militar, no cuento con el suficiente léxico y el amplio conocimiento que me pudiese permitir hacer disertaciones precisas sobre el delicado tema de la incursión a mi patria, Venezuela, y el secuestro de nuestro Presidente Constitucional Nicolás Maduro y su señora esposa, la Primera Dama de la República, Cilia Flores, por parte de fuerzas militares y mercenarias imperialistas.

Otro punto que también quiero dejar claro, a quien en algún momento pueda leer estas líneas, es que refiero el tema desde mi yo íntimo y personal, mi yo socialista convencido y revolucionario, mi yo de hombre de izquierda que en algún momento de su vida tuvo el honor de vestir el mismo uniforme de nuestro Comandante Supremo Hugo Chávez; hijo y heredero de los hombres y mujeres aguerridos y valientes que nos dieron la libertad y la revolución, y que, con 58 años a cuestas y una humilde experiencia acumulada, considero poco probable que resulte engañado por algún discurso, por muy elocuente que parezca. Es desde allí, desde mi espacio introspectivo, donde paso a exponer mi punto de vista.

HACIENDO HISTORIA:

A manera de marco referencial es necesario recordar de qué material estamos hechos los venezolanos y venezolanas, en qué fragua fuimos forjados para la lucha permanente por la libertad, a qué costo somos libres y por qué somos revolucionarios.

Transcribo un extracto de una carta dirigida a la Real Audiencia de España por parte del Capitán General español Domingo de Monteverde, como consecuencia de la derrota realista en la Batalla de Maturín de 1813: "…La situación en estas Provincias ha tomado un giro tan funesto como inesperado. Los rebeldes, que antes juzgábamos como gavillas desorganizadas, han desplegado una superioridad táctica y un entusiasmo que no puedo sino calificar de asombroso. Se mueven con una celeridad que mis tropas, agotadas y desprovistas de lo necesario, no pueden igualar... la disciplina y el arrojo de sus jefes han superado nuestras previsiones, logrando ponernos en la más estrecha retirada…"

De igual forma, nuestro Libertador Simón Bolívar, el 7 de octubre de 1818, dirigió una carta al agente especial de los Estados Unidos John Baptist Irvine, a través de la cual manifiesta nuestro compromiso irrenunciable a mantener la soberanía, la libertad y la independencia. Cito un extracto: "...defendiéndonos contra la España ha desaparecido una gran parte de nuestra populación y el resto que queda ansía por merecer igual suerte. Lo mismo es para Venezuela combatir contra España que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofende".

LOS HECHOS:

Narran los hechos, o narramos los hechos quienes los vivimos de una u otra forma, que la madrugada del día 3 de enero del 2026, Fuerzas Especiales "Delta Force" del Ejército de los Estados Unidos ejecutaron una incursión aérea sobre las ciudades de Caracas, Los Teques, Maracay, La Guaira, Higuerote y Charallave.

Ya a mediados de la mañana del mismo día 3, se manejaba, en el espectro de los rumores, la información de que se desconocía el paradero de nuestro Presidente y su señora esposa; información posteriormente confirmada por la Vicepresidenta Ejecutiva de la República, Delcy Rodríguez. En lo personal, hasta ese momento, tenía la certeza de que ambos se encontraban a buen resguardo en algún lugar seguro, protegidos por sus anillos de seguridad. Lamentablemente, después de mediodía se despejó toda incertidumbre, la información inicial se transformó en una noticia mucho peor: Nuestro Presidente Constitucional Nicolás Maduro y su señora esposa, la Dra. Cilia Flores, habían resultado capturados y extraídos, o empleando la mayor precisión léxica, habían sido "secuestrados" por el enemigo y trasladados fuera del país en uno de los helicópteros incursores, con rumbo presumible a los Estados Unidos. Todo lo demás, las imágenes de su captura, las declaraciones del demente frontotemporal, Donald J. Trump (a quien en lo adelante lo identificaré por las siglas de su patología clínica demencial, DFT) y su séquito neonazi, no forman parte de este análisis, salvo una excepción, que me permito transcribir de una de las declaraciones que este malévolo ser rindió ante los medios de comunicación desde su palacio frenopático de Mar-a-Lago:

"Fue una ejecución impecable, absolutamente impecable. Nuestros generales hicieron un trabajo fantástico. Fue una operación de precisión quirúrgica, la más limpia que se ha visto jamás. Les dijimos que queríamos una misión limpia, sin la pérdida de vidas civiles inocentes, y eso es exactamente lo que logramos… El pueblo de Venezuela está a salvo hoy porque Estados Unidos actuó con una competencia que es, francamente, de otro nivel. No hubo bajas estadounidenses y se protegió la integridad de la ciudad."

LA MENTIRA CUESTIONABLE:

Ahora bien, para no extenderme más allá de lo absolutamente necesario, desnudo la falsedad de las declaraciones del DFT, en los siguientes puntos:

Una ejecución "absolutamente impecable":

Para que una operación militar sea "absolutamente impecable" tal como la consideró el DFT, deben cumplirse, al menos, los siguientes objetivos:

a) Precisión de blancos objetos del ataque: Clasificación: OBJETIVO NO CUMPLIDO. Fueron atacadas y destruidas zonas residenciales, con daño a viviendas y patrimonio particular de civiles, al menos en El Hatillo, Ciudad Tiuna y La Guaira, estimándose de acuerdo con versiones oficiales, la afectación de más de 400 viviendas (apartamentos y casas). De igual forma fueron atacadas y destruidas instalaciones del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) en Los Teques, los aeropuertos civiles de Higuerote y Charallave, así como almacenes y depósitos de alimentos y medicinas entre Caracas y La Guaira; siendo esto público, notorio y comunicacional.

b) Cero Bajas civiles: Clasificación: OBJETIVO NO CUMPLIDO: Para ser absolutamente impecable deben ser absolutamente nulas las bajas en la población civil ajena al conflicto. Hasta la fecha la información oficial sitúa el número total de fallecidos en 100, pero sin distinción entre militares y civiles. Se destaca en los medios la muerte de una señora octogenaria en La Guaira y un número indeterminado de personas que resultaron calcinadas al interior de un vehículo impactado por el enemigo en las inmediaciones de la autopista aledaña al Aeropuerto de Charallave.

En este punto me permito hacer un inciso puesto que a lo largo del presente texto podremos evidenciar que las cifras de bajas militares emitidas por fuentes oficiales de nuestro gobierno se sitúan en 79 (entre venezolanos y cubanos). Si hacemos un ejercicio matemático no especulativo, en el marco de la duda razonable, deduciríamos que, para llegar a la cifra oficial de 100 fallecidos, restaría por identificar el estatus o condición (militar o civil) de 21 fallecidos, que, por toda lógica de descarte, asumiríamos como bajas civiles. Esto es, como dije anteriormente, solo un ejercicio matemático sin ánimos de especulación en el contexto de la duda razonable y por tal no es mi intención que sea considerado de otra forma puesto que, evidentemente, carezco de elementos probatorios que me permitan dar como certera y verídica esta apreciación.

c) Tomando en consideración la magnitud de los bombardeos sobre zonas residenciales y los daños ocasionados a las viviendas, en lo personal considero que el número de bajas civiles debe ascender a una cifra mucho más alta.

d) Cero bajas en las tropas atacantes: En este punto debemos contextualizar un poco.

No es cierto que en una incursión de este tipo el imperialismo haga uso exclusivo de tropas militares. Existen evidencias claras de la participación de mercenarios profesionales y empresas de "seguridad" contratadas, en actividades militares y paramilitares, empleadas en acciones de combate, en las invasiones e incursiones a, por lo menos: Bahía de Cochinos, Cuba (en 1961); Afganistán (del 2001 al 2021); Irak (del 2003 al 2011); Libia (del 2011 al 2020); Siria (del 2014 a la actualidad) y más recientemente, en nuestra propia Patria venezolana, el año 2020, durante el intento fallido de desembarque marítimo y detención de nuestro Presidente Nicolás Maduro (véase el caso "Operación Gedeón" vinculado a la empresa Silvercorp USA).

Ahora bien, al ser personal contratado, sus bajas en combate no se cuentan como tales en el Pentágono ni en los órganos oficiales imperialistas. En el argot de la guerra se dice que "este personal no genera bajas". Aun cuando por razones de maquillaje legal, el imperialismo no los denomina "mercenarios" y prefiere llamarles "empresas especializadas de seguridad táctica", su concepto es el mismo: "Personas civiles con alto estándar de entrenamiento militar, que participan en un conflicto armado bajo contrato y motivadas por el beneficio económico más que por la lealtad al país contratante, cuyas bajas, al no ser consideradas como de miembros de las Fuerzas Armadas, permite excluirlas de las estadísticas oficiales y por ende, reducir el impacto político adverso de la guerra ante la opinión pública".

Por tales motivos, en lo que se refiere a "cero bajas en las tropas atacantes", me permito clasificarlo como OBJETIVO NO CUMPLIDO. Esta es, sin lugar a dudas, la más absurda mentira que podamos rescatar del discurso del DFT. Más allá de la desproporcionalidad de las fuerzas desplegadas, los equipos empleados y la tecnología aplicada a la operación enemiga, resulta insólito creer que, en la fase del enfrentamiento regular, cuerpo a cuerpo, solo hayan resultado bajas (muertos y heridos) del lado nuestro. Es acá que cobra fuerza la inescrupulosa frase de otro asesino histórico, Winston Churchill, cuando dijo: "La historia será amable conmigo, porque tengo la intención de escribirla yo mismo". Ellos nunca van a decir la verdad porque los debilita ante el mundo, nunca admitirán sus bajas reales y no tendremos cómo demostrarlas; salvo filtraciones no oficiales, análisis de expertos en materias militar, inteligencia y estadística, empleo de la inteligencia y la contrainteligencia y, en última instancia, esperar el tiempo en que se desclasifiquen los documentos relacionados con la operación incursora imperialista, en un futuro no muy cercano.

¿Por qué insisto en catalogar de absurda mentira la inexistencia de bajas del lado del ejército imperialista y las fuerzas incursoras? Es necesario saber que los efectivos que integran la Guardia de Honor Presidencial son objeto de constante entrenamiento en operaciones de defensa y reacción para garantizar la integridad física del Presidente de la República, su señora esposa y su núcleo familiar; no son indios con flechas, y disculpen lo coloquial de la expresión, pero así lo quieren hacer ver los medios occidentales proyanquis. Se trata de personal militar altamente calificado, disciplinado y entrenado, provisto de armamento individual moderno y diestros en su manejo, de elementos comunicacionales con tecnología de avanzada, hábiles en el combate y preparados física y mentalmente para afrontar con valentía este tipo de situaciones. Que hayan fallecido 32 hermanos cubanos y un número similar o aproximado de hermanos militares venezolanos bien apertrechados y aprovisionados, con conocimiento del terreno y convencidos de la misión, habla por sí mismo de la cantidad de bajas que debieron sufrir las fuerzas enemigas incursoras.

Según declaraciones posteriores de voceros del Departamento de Guerra imperialista, las bajas en las fuerzas incursoras se totalizaron en 7 heridos, lo que aun desmintiendo la cifra oficial inicial de "cero bajas" sigue resultando, a todas luces, incongruente. A la postre, la historia hablará por sí misma; por lo pronto, me baso en distintas exposiciones en las redes sociales (principalmente X, Facebook, Telegram y TikTok), de expertos militares independientes, rastreadores de vuelos, fuentes hospitalarias no oficiales y familiares de posibles mercenarios fallecidos en acción, tomando en cuenta, como dije anteriormente, que las bajas entre mercenarios contratados no entran en las cifras oficiales. Las más relevantes han sido las siguientes:

- Desde el Jackson Memorial Hospital de Miami, se filtró en forma anónima que, entre la noche del 3 y la mañana del 4 de enero, se habilitó un ala entera del hospital bajo custodia federal, reportando la llegada de heridos con quemaduras graves y traumatismos por explosión. Clasificación: ALTAMENTE PROBABLE.

- Desde la Base de la Reserva Aérea de Homestead, al sur de Florida, se reportó un flujo constante de ambulancias escoltadas por la policía militar hacia los hospitales locales. El volumen infrecuente de vehículos médicos sugiere una logística para decenas de pacientes. Clasificación: ALTAMENTE PROBABLE.

- De parte de familiares de mercenarios contratados de Texas, Florida y Carolina del Norte, quienes reportaron haber recibido llamadas de la empresa especializada de seguridad táctica Constellis (anteriormente Blackwater), informando sobre la desaparición o fallecimiento en actos de servicio de sus familiares, bajo acuerdos de estricta confidencialidad. Clasificación: SUFICIENTEMENTE DOCUMENTADO.

- De parte de especialistas en rastreo de vuelos e inteligencia abierta estadounidenses, quienes han documentado que, entre el 3 y el 5 de enero, se registró un movimiento aéreo inusual de aeronaves militares de transporte, entre ellos cuatro aviones tipo C-17, de gran tamaño y capacidad para transporte de heridos, con destino a la Base de la Reserva Aérea de Homestead. Desde allí se documentó, mediante radiofrecuencias, el despacho de ambulancias terrestres y helicópteros de rescate civil hacia el Jackson Memorial Hospital, que cuenta con el centro de trauma más avanzado de la región. Con respecto a los fallecidos, se evidenciaron vuelos nocturnos "oscuros" (aeronaves con sus transpondedores apagados) que, según la fuente, se utilizan comúnmente para trasladar restos mortales hacia la Base Aérea de Dover en el estado de Delaware, donde se encuentra la morgue militar más grande de Estados Unidos. Clasificación: ALTAMENTE COMPROBADO.

- Por último, analistas de redes sociales, expertos en análisis de defensa e inteligencia de fuentes abiertas, como OSINT technical, han destacado que junto a los Delta Force, participaron también unidades del 160 Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales (Night Stalkers). Los reportes de un helicóptero MH-47G impactado por fuego terrestre venezolano, confirmado por el Presidente de la hermana República de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y otras fuentes oficiales venezolanas, refuerzan la teoría de que entre la tripulación de este aparato (capaz de llevar a más de 30 personas) pudieron producirse la mayoría de las bajas no contabilizadas. Clasificación: LOGICAMENTE IRREFUTABLE.

- Es por esto que, aunque no es oficialmente confirmada, la cifra, manejada en redes sociales y fuentes anónimas, que sitúa las bajas estadounidenses, entre militares y mercenarios, en 20 fallecidos y 45 heridos, tiene un ALTO GRADO DE FIABILIDAD, basándonos en que este supuesto coincide con el hermetismo de las empresas especializadas de seguridad táctica (contratistas de mercenarios), los vuelos confirmados a la Base Aérea de Dover y el volumen de vuelos y movimiento en Florida, confirmados por especialistas en rastreo de vuelos e inteligencia abierta estadounidenses.

- En contraste, la cifra oficial de 7 heridos resulta estadísticamente inverosímil, matizadamente política y de BAJA FIABILIDAD, destinada a minimizar el impacto negativo de la acción militar incursora ante la opinión pública norteamericana y ante su propio Congreso, en virtud de su carácter inconstitucional. De igual modo persigue aumentar el impacto positivamente atemorizante, en cuanto a poderío militar y hegemonía imperialista, ante gobiernos extranjeros y opinión pública internacional.

OTROS PUNTOS A CONSIDERAR:

a) La cobardía simulada como superioridad de fuerza:

El ataque a zonas residenciales (blancos civiles); la desproporcionalidad en el empleo de más de 150 aviones de combate de última tecnología con apoyo de unidades helitácticas de plataforma artillada y componentes de guerra marítimos con capacidad nuclear, entre los que destacan el Portaaviones de propulsión nuclear USS Gerald R. Ford (el más grande, moderno y letal de la historia militar de todos los tiempos). Aunado a esto, el empleo de sistemas de armas y equipos de última generación puestos a prueba por primera vez en esta incursión; la nocturnidad de la operación incursora; el ataque injustificado a instalaciones civiles de investigación científica, de almacenes de alimentos y medicinas así como de aeropuertos privados (Charallave) y de uso civil (ambos, Charallave e Higuerote) sin presencia de tropas o elementos militares de transporte aéreo o defensa terrestre o antiaérea; así como el ataque criminal a instalaciones militares educativas (escuelas de formación) y unidades militares no operativas, con el consabido aumento injustificado de bajas entre los hermanos militares venezolanos, más que hablar de supremacía militar se constituye en una acción de cobardía manifiesta ante el temor del imperio al enfrentamiento directo con nuestras tropas regulares.

Los estrategas militares estadounidenses conocen de la preparación, el nivel de adiestramiento y el apresto operacional de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana en el marco de la Nueva Doctrina Militar Bolivariana promulgada por nuestro Comandante Eterno Hugo Chávez. Conocen, además, la preparación, adiestramiento y convencimiento de nuestra población para afrontar una intervención militar extranjera a través de la Guerra Popular de Resistencia o Guerra de Todo el Pueblo.

Estas acciones enemigas, debidamente estudiadas, planificadas, deliberadas y no accidentales tuvieron como finalidad propiciar el caos general y el miedo colectivo como puente para la rebelión interna en contra del Estado y su institucionalidad; previeron erradamente que el pueblo y su Fuerza Armada se sumirían en una espiral de pánico tal que produjera como efecto inmediato la insubordinación y deserción en las filas castrenses, los actos de violencia callejera incontrolable y las acciones extremistas con el consiguiente desconocimiento de ese pueblo y la institución militar a nuestro gobierno. Pretendieron medirnos con el mismo rasero de su cobardía. ¡Qué desacierto, qué lejos estuvieron de la realidad! ¡Cómo se ve que no nos conocen! ¡No somos como ellos!

b) La reacción popular para la resistencia: (La guerra de todo el pueblo)

La participación popular en la defensa territorial se hizo evidente, y puedo poner como ejemplo el caso de Guarenas, porque me involucré directamente desde tempranas horas de la madrugada, aun en pleno bombardeo enemigo, junto a un nutrido grupo de pueblo, de mujeres y hombres, amas de casa y trabajadores, de juventud, de adultos mayores, de camaradas del partido, de milicianos, de policías y de soldados; todos y todas en unidad y bajo un único mando, con la disposición plena y consciente de resistir y luchar mas allá de las consignas, hasta ver liberada la Patria, sin importar las consecuencias. Guarenas es solo el ejemplo individual de una reacción general y colectiva nacional, de todos los pueblos y ciudades de la Patria, la simbiosis Pueblo-Fuerza Armada-Policía se hizo notar en todo el territorio nacional.

c) El número de bajas en el personal militar venezolano y cubano:

Me disculpo si este punto no es congruente con la apreciación de expertos en materia militar, reitero que es mi punto de vista y no pretendo atender un guion ni emular a terceros. Es noticia pública la cifra general de bajas, (quizá no esté actualizada al momento de escribir esta nota), en esta se incluyen los militares que combatieron en la línea inmediata de defensa y los que resultaron asesinados o heridos en zonas ajenas, distantes o aledañas, al área de combate directo.

Aun cuando es un tema sensible para la seguridad del Estado, se conocen, por ser un hecho comunicacional, las siguientes cifras de bajas durante la acción incursora:

Muerte de 32 camaradas militares cubanos, que formaban parte del anillo de protección inmediato del ciudadano Presidente de la República Nicolás Maduro y de la Primera Dama Cilia Flores. Todos fallecidos en combate.

Muerte de 47 militares venezolanos (incluyendo a 9 jóvenes mujeres soldados de la Patria). No existe un desglose de los fallecidos en combate y de quienes perdieron la vida en zonas ajenas al área de combate. Ahora bien, por el número de instalaciones militares periféricas al área de combate que resultaron atacadas directamente por el enemigo —entre ellas centros educativos para la formación de oficiales y tropas—, se puede deducir que muchos de los hermanos y hermanas militares venezolanos caídos fueron ejecutados a mansalva por fuego aéreo sorpresivo, en un acto cobarde, brutal y sanguinario de agresión expandida, sin siquiera involucrarse en un combate regular o convencional de infantería. Si hubiese sido el caso contrario, con toda seguridad puedo afirmar que las cifras no serían las mismas.

CONCLUSIONES:

Si bien resulta por demás lamentable que las fuerzas incursoras imperialistas hayan logrado el objetivo principal de su operación como lo fue el secuestro de nuestro Presidente Constitucional Nicolás Maduro y su señora esposa, la Primera Dama de la República, Cilia Flores, los hechos que condujeron a su ejecución no pueden ser catalogados de otra forma más que de criminales, inconstitucionales, neocolonialistas, violatorios del derecho internacional y que, por sí mismos, sientan un precedente negativo en el contexto del orden mundial.

Aunado a esto, creo necesario concluir acotando lo siguiente:

1) Queda desmentida por inconsistente la narrativa prepotente y egocéntrica del DFT, en cuanto al mito de la operación absolutamente impecable. Resulta falsa la "precisión quirúrgica" de la acción incursora imperialista y esto se evidencia en los daños colaterales masivos (destrucción de más de 400 viviendas en zonas residenciales civiles, centros de investigación científica, aeropuertos civiles y privados y almacenes de alimentos y medicinas); la muerte de civiles y la ejecución a mansalva de hermanos y hermanas militares venezolanos acantonados fuera del área de combate. Esto configura, fehacientemente, la verdadera intención imperialista, connotadamente malsana y criminal, de generalizar el miedo como factor de supremacía dominante y de concretar el colapso logístico y humanitario en detrimento de la población civil venezolana.

2) Queda demostrada la incongruencia estadística en cuanto a bajas en las filas de las fuerzas incursoras imperialistas, a través de la manipulación deliberada de las cifras por parte del mismo DFT, su Departamento de Guerra y voceros autorizados.

3) Quedó en evidencia el error de cálculo y la falla de su teoría del caos, al desconocer la doctrina militar bolivariana, la disposición y preparación del pueblo en la guerra de resistencia y la unidad cívico-militar-policial como bloque monolítico de combate (la guerra de todo el pueblo).

Dios, Patria y Revolución,

SM/2 (RA) LIC. MANUEL BASTIDAS

MIEMBRO EPM PSUV PLAZA

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