De la soberbia, a la sorpresa, de la desesperanza al acopio de nuevas fuerzas

Miércoles, 28/01/2026 05:18 PM

Con lo que estamos presenciando desde la dirigencia del actual sistema administrativo venezolano consideramos que se le están facilitando las cosas a la derecha, a la burguesía y al imperialismo sin disparar un tiro. "Los que vienen a sepultar al Socialismo encontraron la tarea adelantada" expone un camarada luchador.

A Trump, gran burgués como es, le está saliendo muy barata su aventura con Venezuela. Impensable hasta diciembre pasado cuando Maduro (quien de manera desaforada no paraba de bailar y burlarse de la situación), Diosdado (quien de manera soberbia decía que "podían entrar pero no iban a poder salir"), Jorge Rodríguez (de manera intemperante había mandado a la mierda al imperio), Pedro Carreño, Lacava (con su mantra de "aquí no se rinde nadie"), la almiranta Carmen Meléndez, Mario Silva, Padrino López y todo el PSUV hacían alarde de poder, del moderno equipamiento armamentístico, de los 5 millones de milicianos enlistados y entrenados, de los helicópteros, aviones y misiles antiaéreos portátiles de fabricación rusa (MANPADS), o sea, de los 5 mil Iglas desplegados "hasta en la última montaña, en el último pueblo y en la última ciudad del territorio", con "miles de operadores entrenados", del sistema de radares que impediría cualquier incursión aérea y que por ello se habían detectado y derribado más de 400 aviones del narcotráfico, todo ello complementado con los S-300VM, los Buk-M2E o los S-125 "Pechora" también rusos.

Es decir, una fuerza casi indestructible. Además se admitía contar con el control absoluto de todos los poderes públicos (Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Electoral, Ciudadano) y una militancia "disciplinada" de 5 millones de inscritos en el PSUV-GPP. Todo ello resumido en la "unidad perfecta militar, policial popular". También un control casi absoluto de los medios de comunicación tradicionales como radio, televisión y prensa, que se inhiben de cualquier crítica fuerte contra el gobierno, cosa que no existía cuando Chávez.

También se generó un sistema de leyes para generar la represión directa (persecuciones o acosos contra los críticos a las desviaciones del gobierno) o la autocensura en la gente, como la Ley contra el Odio, la Ley antifascista, la Ley Bolívar, en las cuales se califica cualquier actividad oposicionista o de reivindicación laboral o social (de derecha o de izquierda, no importa) como "traición a la Patria, instigación para delinquir, promoción al odio, asociación para cometer delitos", etcétera, con penas máximas a 30 años de presidio en tribunales absolutamente controlados y fiscalías obedientes a las imposiciones gubernamentales pues casi todos esos cargos fueron designados durante la constituyente del 2017 al 2020. Todo ello caricaturizado desde programas de televisión y redes sociales como la "Operación "Tum-Tum".

En tanto, se violó sistemáticamente la constitución y las leyes sociales al no aplicarlas, al suspender su aplicación con la excusa perfecta del bloqueo y las sanciones, pero se destinaban los recursos a una clase burguesa llena de avaricia y de apetitos por las divisas fáciles proporcionadas por el gobierno, profundizando así la inequidad social. Lujos, riqueza y entrega total a los más ricos, dádivas y miserias para los pobres. Organismos oficiales creados para proteger al pueblo que fueron intencionalmente fragilizados generando lo que hemos denominado como "debilidad institucional".

Tantas consignas lanzadas al aire con el verbo desafiante y el pecho henchido gritando: "Somos los hijos de Guaicaipuro, Bolívar y Chávez", "Ana Karina Rote aunicon paparoto mantoro itoto manto", "Nosotros venceremos", "Somos indestructibles", "No podrán, no pasarán". Así se decía. Sin embargo, todo ello se derrumbó como un castillo de naipes en una sola incursión madrugadora de la fuerza de élite gringa que penetró sin ningún tipo de obstáculos, silenciosa y hasta impunemente para bombardear varios objetivos militares, masacrar a más de 100 combatientes a mansalva, capturar a la pareja presidencial y salir de nuestro territorio sin sufrir casi ningún daño. Y surgieron las dudas por doquier, así como las hipótesis, a falta de explicaciones reales: Traición interna, entrega negociada, ineficiencia y negligencia de la Fuerza Armada en los altos mandos, sacrificio inútil de los combatientes, confianza en que el enemigo no hará nada, etcétera….

Ahora, la dirigencia del "Comando Político de la Revolución" intenta hacer control de daños con "influencers" muy bien maquillados(as), tratando de explicar lo inexplicable y videos realizados en estudios y pretendiendo convertir, con retórica retorcida, una derrota avasallante en una victoria del honor y de la resiliencia.

Mientras se realizan "performances" como los que han teatralizado Jorge Rodríguez, Delcy, Freddy Bernal, Lacava, Jesús Farías y otros para tratar de justificar tan vergonzosa derrota. Que deleznable situación para el pueblo venezolano que venía soportando la crisis, sacrificándose, pasando necesidades, resistiendo, y manteniendo la esperanza en la lucha por continuar el proceso revolucionario que al final le generara una vida digna "como cuando Chávez".

Ahora se presencia la capitulación, la abdicación ante un nuevo rey que nos desprecia y exige obediencia absoluta, retrotraernos a las etapas más oscuras del colonialismo dominante. "Tanto nadar para morir en la orilla", dicen muchos desesperanzados, mientras siguen con la fe puesta en retomar las banderas de lucha para superar esta difícil circunstancia, este golpe de realidad.

Lo más humillante será que cualquier beneficio que se obtenga a favor del pueblo venezolano le será atribuido al imperialista genocida y ya se oye a muchos decir, "todo esto es gracias a Trump". Es decir, la liberación de más de 800 presos políticos, el control del dólar, de los precios de los productos, la esperanza de incrementos salariales, el incremento de la producción de petróleo y su exportación sin saber a quién van realmente las ingentes ganancias que generará. Y el demonio del norte por supuesto, con el control geopolítico de su lado y la negociación realizada con otras potencias mundiales o regionales sigue exhalando envanecimiento y manteniendo sus amenazas: "Si no se portan bien enviaremos una segunda oleada". (Olvídense de Rusia, China, India, Irán, Brasil o México), cada uno de ellos tiene sus propias peleas) La espada de Damocles, pues.

EN SÍNTESIS: Como en el desiderátum de Bolívar: "¿Quién nos sacará de este laberinto?", o en el de Lenin: ¿Qué hacer?

"Solo el pueblo salva al pueblo", decía Lina Ron.

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