(Roma / Caracas) – El Gobierno de Italia ha formalizado este lunes un "cambio de rumbo" en sus relaciones con Venezuela. El ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, anunció desde Roma que el país europeo elevará el rango de su representación diplomática en Caracas, pasando de una oficina dirigida por un encargado de negocios a una embajada con un embajador plenipotenciario.
Esta decisión, respaldada por la primera ministra Giorgia Meloni, se produce como respuesta directa a la liberación de dos ciudadanos italianos que se encontraban encarcelados en el país sudamericano.
En declaraciones a la prensa, Tajani calificó la medida como un gesto de reciprocidad política. "Hemos decidido elevar el nivel de la representación... Es un mensaje que enviamos como respuesta al mensaje político recibido con la liberación de los ciudadanos italianos detenidos", afirmó el canciller.
Tajani destacó que la decisión de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, de liberar a los ciudadanos italianos es una "señal muy fuerte" que marca el inicio de una nueva etapa. "Todo está bien cuando acaba bien. Ahora hay que convertir este cambio en una fase de estabilidad, para luego pasar a una etapa de crecimiento y transición que culmine en la celebración de elecciones", añadió el ministro.
Más allá de la diplomacia humanitaria, el trasfondo económico juega un papel crucial en este acercamiento. Tajani recordó la importancia estratégica de la petrolera Eni en territorio venezolano.
Cumbre en la Casa Blanca: El canciller reveló que Eni participó recientemente en una reunión de alto nivel en la Casa Blanca junto a las principales compañías petroleras que operan en Venezuela bajo la "administración" de Donald Trump.
Prioridad energética: "Para nosotros, la cuestión energética es fundamental. Esperamos seguir desempeñando un papel protagonista en esa región", subrayó Tajani, vinculando la normalización diplomática con la seguridad del suministro y las inversiones italianas en el sector de hidrocarburos.
Desde el año 2019, Italia —al igual que gran parte de la Unión Europea— había mantenido sus relaciones con Venezuela a un nivel técnico mínimo. Este ascenso al rango de embajador sitúa a Italia a la vanguardia de los países europeos que buscan normalizar el trato con el gobierno de Delcy Rodríguez, priorizando la estabilidad política y los intereses energéticos en el nuevo tablero geopolítico tras "la salida" de Nicolás Maduro.