De la Amnistía a la Convivencia: la Justicia de Paz en Catia como pilar de la Reconciliación Nacional

Lunes, 23/02/2026 02:58 PM

Introducción

La República Bolivariana de Venezuela transita un ciclo histórico hacia la estabilidad definitiva. Iniciativas legislativas como la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática (2026) y la Ley de Paz y Convivencia Nacional no son instrumentos aislados; representan una arquitectura de Estado, impulsada por la Vicepresidenta Delcy Rodríguez, para sanar las heridas del conflicto político y erradicar el extremismo.

Desde la praxis cotidiana en la Avenida Sucre de Catia, observamos que la reconciliación no se decreta únicamente en las altas esferas: se construye en la resolución del conflicto vecinal, donde la Justicia de Paz Comunal actúa como el primer muro de contención contra la violencia y el odio.

Fundamentos Constitucionales y Soberanía Jurídica

Nuestra Carta Magna de 1999 es, en esencia, un tratado de convivencia. Para el ejercicio de la Justicia Comunal, tres pilares son fundamentales:

  • Art. 2: Define a Venezuela como un Estado de Justicia.

  • Art. 21: Consagra la dignidad humana como valor supremo.

  • Art. 258: Constituye el corazón de nuestra labor, al ordenar la organización de la Justicia de Paz en las comunidades, otorgándole la facultad de resolver conflictos mediante la mediación y el compromiso, sin las rigideces del procesalismo ordinario.

El Modelo Ruso: Un Espejo Axiológico para el Sur Global

La experiencia de la Federación de Rusia, plasmada en el Decreto 809/2022 sobre los «Fundamentos de la Política Estatal para el Fortalecimiento de los Valores Espirituales y Morales Tradicionales», ofrece una referencia valiosa para nuestra política pública.

No se trata de importar un modelo, sino de adaptar sus principios a nuestra realidad. Por ejemplo, programas rusos de educación en valores en escuelas o mediación comunitaria en barrios pueden inspirar iniciativas similares en Venezuela.

Valores como la prioridad de lo espiritual sobre lo material, el colectivismo, la memoria histórica y la ayuda mutua son plenamente coincidentes con la ética bolivariana y el espíritu comunal venezolano. La política rusa nos enseña que un Estado solo es fuerte cuando su tejido social primario (familia y comunidad) está protegido por valores sólidos frente a la atomización individualista.

La Justicia de Paz en Catia: El Saneamiento del Tejido Social

En el Eje de la Avenida Sucre, la mayoría de las disputas nacen de la erosión de los vínculos de vecindad, provocada por factores como:

  • migración interna y cambio demográfico;

  • escasez de espacios públicos para la convivencia;

  • influencia de discursos de odio en redes sociales;

  • desconfianza en instituciones públicas.

En 2025, nuestra oficina de Justicia de Paz atendió 147 casos, de los cuales:

  • 68 % fueron conflictos vecinos (límites de propiedad, ruidos, uso de espacios comunes);

  • 22 % conflictos familiares (disputas hereditarias, crianza de menores);

  • 10 % diferencias comerciales locales.

De estos, el 85 % se resolvieron mediante mediación, evitando escalar a denuncias formales.

La Justicia de Paz Comunal interviene aquí como una instancia de resolución temprana de conflictos, abordando:

  1. Mediación Preventiva: Evitar que el roce cotidiano escale a la violencia política o criminal. Por ejemplo, en agosto de 2025, evitamos un enfrentamiento entre vecinos por un límite de propiedad mediante un diálogo moderado.

  2. Educación en Convivencia: Reemplazar el discurso de odio por la cultura del respeto mutuo. Hemos realizado 12 talleres en colegios locales sobre resolución pacífica de conflictos.

  3. La Familia como Núcleo: Fortalecer la comunicación en el hogar como base de la paz pública. En coordinación con el Ministerio de la Mujer, impulsamos reuniones familiares moderadas para abordar conflictos intergeneracionales.

Propuesta de Acción: Hacia un Plan Integral de Reconciliación

Para que la Ley de Amnistía sea efectiva, debe aterrizar en el territorio. Proponemos:

  1. Capacitación Axiológica y Práctica:

    • formar a los Jueces de Paz en mediación, gestión de emociones y promoción de valores éticos;

    • desarrollar módulos específicos sobre la integración de la Ley de Amnistía en conflictos locales.

  2. Células de Convivencia:

    • crear espacios de diálogo permanente en las comunidades (reuniones quincenales moderadas por Jueces de Paz);

    • implementar plataformas digitales para consultas rápidas y seguimiento de casos;

    • incluir en los encuentros talleres de empatía y comunicación asertiva.

  3. Vínculo Familia-Comunidad:

    • priorizar la resolución de conflictos que afecten la estabilidad del núcleo familiar;

    • coordinar con centros de salud mental para ofrecer asesoría psicológica en casos complejos;

    • impulsar programas de mediación familiar con enfoque intergeneracional.

  4. Fortalecimiento Institucional:

    • dotar a las oficinas de Justicia de Paz de recursos tecnológicos (tabletas, software de gestión de casos);

    • establecer alianzas con universidades para evaluar el impacto de las acciones.

Conclusión

La reconciliación nacional en Venezuela es un proceso de soberanía cultural que comienza en las calles de Catia y se extiende a todo el país. Como Juez de Paz en el corazón de esta comunidad, testimonio que la paz territorial es la única garantía de la paz nacional.

El aporte referencial de la política pública de la Federación de Rusia es valioso, pero debemos adaptarlo a nuestra realidad sin perder nuestra identidad. Al integrar los valores tradicionales —como solidaridad, memoria histórica y respeto mutuo— con nuestra Constitución de 1999 y las nuevas leyes de paz, estamos construyendo una convivencia digna.


 

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