El título no tiene nada que ver con ver texto, pero así salió
Butifarra
Por: Luis Enrique Sánchez P.
Martes, 17/02/2026 11:51 AM
El título no tiene nada que ver con ver texto, pero así salió.
Silencio de hermita en el vecindario, son como las nueve de la mañana, se podría oír el respirar, el suspiro de una mariposa, aunque tengo bastante tiempo que no veo mariposas en este hermoso valle, que a pesar del mal trato que le seguimos dando, insiste con y en preservarse.
Hace algunos años, cuando nos mudamos de Maripérez a Las Palmas, de la quinta Panchita al Cumarebo, estaba bien chiquito, todavía usaba pantalones cortos, pero me acuerdo perfectamente, fue hace como unos setenta años, na guará, había neblina y hacia un friíto sabroso, con el aire fresco y limpio.
También note que había mucho silencio, tengo esa imagen presente, como una película, más bien , como un cortometraje en mi cabeza, lo primero que registré al pararnos en el carro cuando llegamos, es que no se veía mucha gente y acompañando al silencio se veían cantidad de mariposas, la mayoría amarillas, grandes, medianas y pequeñas, muchas, revoloteando entre florecitas de variados colores, que aparecían por todas partes, podrían confundirse entre ellas, mariposas y flores, aunque se podían ver acompañadas en esa comparsa de recibimiento, de algunas azules y blancas, dándonos todas la bienvenida.
Silencio de recibimiento a una nueva vida, rodeados de mariposas y flores, de aire puro y frío y de edificios en construcción en los que jugamos hasta el cansancio, fue mi primera mudanza y por supuesto, en ese momento no lo sabía.
Algo inusual, quizá como el aplastante e inesperado silencio de este martes de Carnaval, por demás atípico, que trajo a mi memoria estos recuerdos de infancia.
El silencio como la mayoría de los hechos, de las cosas, en esta aventura que llamamos la vida, tiene variadas y contradictorias lecturas, cuando es deseado, es cordialmente bienvenido y recibido, cuando es lo opuesto, la reacción ante él, suele ser otra.
Carnaval raro este que nos tocó este año, en una realidad, en un mundo igualmente raros.
Tiempo de pensamiento y reflexión en un momento que se supone de risas, bailes y divertimento.
Así están las cosas, disfruten de su tiempo libre, de la familia, de los amigos y del carnaval y por supuesto, de su silencio, si también lo tienen.
Se te quiere Venezuela y sigamos adelante.